jueves, 23 de mayo de 2013

*Capítulos 60, 61 & 62 de PRECIADA COINCIDENCIA*


*Capítulo 60*
Yo: Me acabas de decir que no me ría...
Xxx: Yo no he dicho eso. Te he preguntado que porqué. Solo eso. Ah, por cierto. Me llamo Leo, ¿y tú?
Yo: Encantada. -digo mientras me levanto del suelo y le doy dos besos- Yo me llamo Anna.
Leo: Bonito nombre.
Yo: Digo lo mismo. -sonreímos- ¿Es un labrador no? -digo dirigiendo me al perro.
Leo: Sí, se llama Rash.
Yo: Ya, lo he leído en su chapa. Yo tengo una perra. Se llama Luna. No sé que raza es, la verdad, supongo que será mezcla de alguna...
Leo: ¿Por qué no quedamos algún día para sacarlos de paseo?
Yo: Sí, claro. -nos damos los teléfonos- Oye, por cierto, ¿de donde eres?
Leo: Estoy de vacaciones aquí. Soy de Barcelona.
Yo: ¿Barcelona? Amo esa ciudad. -él sonríe-
Leo: ¿Y tú? ¿Eres de aquí?
Yo: Sí. No me explico, como nunca antes te vi.
Leo: No suelo venir mucho. -paso la mañana con Leo. Es un chico muy agradable. Hemos quedado esta tarde para ir a tomar algo, un café o no se, lo que surja. Llego a mi casa con una pequeña sonrisa. No he parado de reír en todo el rato. Es el chico más gracioso y simpático que he conocido. Subo a mi cuarto, todavía queda un cuarto de hora para comer. Nada mas entrar mi móvil empieza a sonar con una canción de Taylor Swift, “The last time”. Descuelgo el móvil y me lo llevo a lo oreja.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Sí?
Xxx: Hola Anna.
Yo: ¡Leo! ¿Cómo que me has llamado?
Leo: No, nada.
-Narra Leo-
Solo quería escuchar su voz otra vez.
Anna: ¿Entonces? ¿A qué se debe tu llamada? -Quiero decir le lo que siento por ella... Pero tengo miedo de que me diga que no.
Yo: ¿Dónde habíamos quedado? Es que no me acuerdo... -escucho su risa a través del móvil. Me encanta escuchar su risa.
Anna: En la playa. -me acordaba perfectamente, solo quería escucharla.
Yo: ¿Por qué no te llevas a Luna?
Anna: ¡Claro! Pero, ¿tú te vas a llevar a Rash no?
Yo: Sí, sí. -hay un incómodo silencio-
Anna: Bueno, ya nos veremos. Hasta luego, Leo.
Yo: Hasta luego Anna. -cuelga ella. Me quedo mirando el móvil como un verdadero gilipollas hasta que me doy cuenta y cuelgo. Llamo a Rash para darle de comer y yo también me voy a preparar algo. Vivo solo en el chalet de mis padres. Ellos no han querido venir, mi abuela murió hace poco... Ella era de aquí y... bueno. El chalet esta a la orilla de la playa así que tardo cero coma en llegar. Dios que nervioso estoy, solo queda media hora para volver a estar con ella. Esos grandes ojos marrones, ese pelo castaño rizado y esa preciosa sonrisa. No me doy cuenta de que estoy sonriendo mientras pienso en ella. No creo que Anna me vea más que un amigo... ¡DIOS! Diez minutos. Cojo la correa de Rash y salgo del rico chalet de mis padres. Vale, soy el típico chico rico, que quieres que le haga. Corro hasta nuestro lugar de encuentro. Menos mal, ella aun no ha llegado. Me siento en la arena y juego un poco con Rash. Miro el reloj, han pasado ya casi diez minutos desde la hora que habíamos quedado... Me estoy empezando a preocupar. Marco su número que con solo verlo dos veces me lo aprendí de memoria. Suena, suena y suena y nadie contesta. ¿Qué le habrá pasado? Estoy realmente preocupado... Cuelgo. Me pongo de pie y empiezo a dar vueltas pensando en que podría a ver sucedido... Mi pequeño amigo ha notado que estoy muy preocupado y se acerca a mi.
Yo: No pasa nada, Rash. -¿Dónde estará?
*Capítulo 61*
Sigo dándole vueltas a la cabeza. Miro el reloj de mi móvil, ¡MEDIA HORA! Dios... Las chicas suelen llegar tarde, pero no tanto ¿o sí? Justo cuando guardo el móvil en el bolsillo, este suena. Lo cojo con desesperación sin mirar quien es.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Anna?
Anna: Leo, perdón. Voy ya para allá. Es que Luna se me escapó y la he estado buscando. Lo siento de verdad.
Yo: Dios, pensé que te había pasado algo. No te preocupes. Yo te estoy esperando.
Anna: En nada llego. Lo siento.
Yo: No pasa nada, venga, hasta ahora. -cuelga y después cuelgo yo. A los pocos minutos Anna aparece. Y empieza a correr hacia mi. Su pelo vuela con el viento, es preciosa. Llega.
Anna: Lo siento. -dice justo al llegar.
-Narra Anna-
Termino de comer y voy a recoger a Luna del jardín.
Yo: ¡Luna! Vamos chica. -no aparece-
Xxx: Está aquí. -dice alguien.- Anna, está conmigo. -miro hacia arriba y me encuentro a Liam. Ah, claro, Luna le quiere.
Yo: ¡Pues baja la!
Liam: No quiere.
Yo: Liam, he quedado, joder. ¡BAJA LA!
Liam: No pienso obligar a mi pequeña perrita. Si ella no quiere, no baja. Tendrás que subir tú a buscarla.
Yo: Liam, no me está gustando este juego. ¡Tengo prisa! -miro el reloj del móvil- ¡Y ya llego tarde!
Liam: Me da igual. Tendrás que subir y bajarla tú, princesa.
Yo: Yo no soy tú princesa.
Liam: Claro que sí. -me estaba poniendo histérica. Me doy la vuelta y me dirijo hacia su casa. Toco y me abre Liam-
Yo: Da me a Luna.
Liam: Esta en mi cuarto. Tendrás que subir para recuperarla. -pego un pequeño grito de histérica. Liam ríe- Me encanta enfadarte. ¿Quieres pasar? -le quito con el brazo y paso. Subo a su cuarto y Luna me saluda.
Yo: Que sea la última vez que me haces esto, pequeña. -digo mientras la acaricio. Escucho como alguien cierra la puerta que está detrás de mi. Giro la cabeza y Liam está sin camiseta. Él ha cerrado la puerta, con llave.
Yo: Liam, abre la puerta. -digo sin mirarle, me pone mucho.
Liam: Besa me.
Yo: No. -digo con tono incrédulo. ¿Enserio? ¿Enserio piensa que le voy a besar? Esta fatal... Liam se acerca a mi y me agarra por la cintura. Yo, pongo las manos en su pecho para que no se acerque más de eso. Se acerca a mi cuello y me besa.- Para. -Digo intentando ahogar un pequeño gemido.- Liam, te odio. Para.
Se separa de mi cuello y me mira a los ojos mientras se muerde el labio. Dios... Me intento separar de él pero me tiene atrapada entre sus brazos.
Yo: Suelta me. -se acerca muy lento y me besa. Al principio me resisto, pero luego rodeo mis brazos a su cuello. Él se separa.
Liam: Te amo. -aprovecho y me suelto de sus brazos fuertes.- Anna, por favor.
Yo: No, Liam. Adiós. Luna, vamos. -Mi perra me sigue y bajamos las escaleras.
Liam: ¡ANNA! -cierro la puerta. Corro con Luna hasta un banco y me siento. Coloco mis manos en mis rodillas y lloro. Mi móvil suena y miro quien es. Leo. Mierda... No puedo ir así. Marco el número de la persona que sé que no me va a rechazar. Espero que esté.
~Llamada telefónica~
Yo: Hola.
*Capítulo 62*
Fatima: ¿Anna?
Yo: Tía, te necesito.
Fatima: Pero, ¿qué ha pasado?
Yo: Liam me ha besado.
Fatima: ¿Qué tiene eso de malo? Era tú novio.
Yo: ¡Por eso! Joder tía, es que... He conocido a un chico.
Fatima: ¡¿QUÉ, QUÉ?! Ven a mi casa, ya. -colgamos y me levanto del banco y voy hacia la casa de Fatima. Toco a su puerta y me abre ella. Pasamos a su casa. Le cuento como he conocido a Leo y lo que me pasa.
Yo: Y hoy hemos quedado y ya llego 10 minutos tarde...
Fatima: Ven, vamos arriba y te arreglo. Sabes que tengo buena mano con esto. -subimos a su cuarto y en cinco minutos estoy lista.
Yo: Gracias tía. No se que haría sin ti.
Fatima: Para eso estamos, pequeña. -ella es un año mayor que yo, por eso me lo dice. Yo le digo grandota. Nos damos dos besos y salgo pitando por la puerta. Cojo el móvil como puedo mientras corro y marco el número de Leo. Le digo que ya voy para allá. Le pongo la excusa de que Luna se escapó. Algo totalmente imposible. Llego a su lado tras una buena corrida.
Yo: Lo siento. -digo casi sin aliento. Leo se me lanza y me abraza. Me quedo paralizada.
Leo: Pensé que te había pasado algo grave. -dice mientras me abraza. Leo a los pocos segundos se separa de mi. Ha notado lo incómoda que estaba.- Perdón.
Yo: No pasa nada. -Tengo las manos a ambos lados de mi cuerpo. Leo me coge la derecha con delicadeza. Mira hacia abajo, hacia mi mano sostenida por la suya.
Leo: Me gustas.
Yo: Leo, es que, yo... -no se que decirle. Porque no le voy a decir que tengo a otros dos detrás de mi. No. Leo levanta la cabeza y me mira a los ojos directamente. Que ojazos azules, madre...-
Leo: Sé que solo te conozco de unas pocas horas, pero desde que te vi tus ojos me... uf, me fascinaron por completo.
Yo: Leo, yo ahora, es que no... No puedo entrar en otra relación.
Leo: ¿Pero, puedo ser tu amigo mientras tanto no?
Yo: Sí. -digo mientras una amplia sonrisa curva mis labios al igual que los de Leo. Mi móvil vibra y aparto mis ojos de los de Leo, para coger el móvil y contestar.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Sí?
Xxx: Anna... -me alejo de Leo al escuchar la voz de Justin al otro lado del móvil-
Yo: ¿Qué mierdas quieres, Justin?
Justin: Ayuda me...
Yo: ¿Qué?
Justin: Estoy herido...
Yo: Justin, no entiendo nada.
Justin: Me han dado una paliza y creo que tengo rotas tres costillas... -hay un segundo de silencio- Ven a por mi, por favor. Estoy en la calle de “Las cinco esquinas”. Rápido, me duele todo...
Yo: Esta bien, ya voy para halla. -cuelgo y me acerco a Leo que está jugando con los perros- Leo, me tengo que ir. Un amigo me necesita. Vamos, Luna.
Leo: Puedo ir contigo, si quieres.
Yo: No, no es necesario.
Leo: ¿De verdad? Lo hago con gusto.
Yo: No. Tengo que ir yo sola. Adiós. -Leo me dice adiós con la mano. Voy a paso rápido. Sólo quedan dos calles para llegar a donde me dijo Justin. No quiero ni pensar en que condiciones va a estar. Solo queda girar la esquina y ya llego.
Yo: ¿Justin? ¿Justin, donde estás? -nadie me contestó. Me adentro en la única calle sin salida del pueblo.- Justin, contesta. ¿Dónde estás? -alguien me agarra la muñeca. Me asusto.

*Capítulos 57, 58 & 59 de PRECIADA COINCIDENCIA*

*Capítulo 57*
Antonio: No quiero saber que habéis hecho, no me lo cuentes.
Yo: ¡Papá, no hemos hecho nada!
Antonio: Ya.... -dice casi susurrando. Hago como si no lo hubiera escuchado y me siento para desayunar. Liam se sienta a mi lado, ya vestido. Mi madre nos pone el desayuno. Le ayudo a recoger y subo a cambiarme. Bajo y Liam ya me esta esperando. Se levanta del sofá y salimos por la puerta después de despedirnos de mis padres y de mi hermano. Nos dirigimos al parque.
Liam: Anna, ¿aun llevas el colgante que te regalé?
Yo: Sí. Mira. -lo cojo y se lo enseño- Aun que me lo quité cuando vi la foto...
Fatima: ¿¡Liam!?
Liam: Hola chicas. -les sonríe-
Laura: ¿Cómo tú por aquí? -me mira- Oh, sí, ya, vale.
Fatima: Oye, ¿os habéis enterado de lo de Justin?
Yo: No, ¿qué ha pasado?
Fatima: Rakel a roto con él. Al parecer lo encontró con otra chica apunto de hacer el amor. -¡¿Pero si ha ocurrido esta madrugada?! ¿Cómo coño lo sabe ya medio mundo?- ¿Qué no pensáis decir nada? ¡Es un notición!
Yo: Bueno... es que la verdad, no se que decir. A Justin se le veía que no estaba a gusto con ella. Yo por lo menos lo note cuando fui a saludarle cuando vine.
Laura: Tú es que eres especial. -reímos- Fatima, vamos que David y Alex nos esperan.
Fatima: ¿Queréis veniros?
Yo: ¿Quieres?
Liam: ¡Claro! Hace mucho que no los veo. -llegamos al sitio donde habían quedado con ellos. Los saludo y Liam hace lo mismo.
David: ¿Os habéis traído traje de baño?
Yo: No, ¿por?
Alex: Vamos a un pequeño lago del pueblo de al lado. Si queréis os esperamos y vais y os cambiáis.
Yo: Ah, sí por favor. -Liam y yo llegamos a nuestra casas y nos ponemos los trajes de baño y volvemos al lugar de encuentro de antes. Nos subimos en el coche del padre de Alex. Es una furgoneta “gipi” así que cabemos todos perfectamente. Pasamos la mañana y parte de la tarde allí. La verdad es que se estaba de maravilla y más con la compañía de mis mejores amigas, sus chicos y Liam. Llega la hora de volver a nuestro pueblo y acordamos volver a venir algún día para repetir. Llego a casa y ceno con mi familia. Ayudo a mi madre y subo a mi cuarto. Cierro la puerta y me siento en la cama. Noto un poco de brisa y la cierro. Al parecer esta mañana me la dejé abierta. La cierro y al instante siento una mano en mi cintura. Casi grito pero me tapa la boca.
Xxx: Calla, soy yo.
Yo: Justin, ¿qué mierdas haces aquí? -digo mientras me doy la vuelta. Voy a decir algo más pero me calla con un beso. Me aparto de él porque no quiero que Liam nos vea. Le pego una bofetada y él coloca su mano en su mejilla derecha. Miro hacia la ventana. Lo ha visto... La ventana es lo suficientemente grande para llegar a ver que tiene los puños cerrados y puedo notar en su mirada que tiene unas ganas inmensas de matar a Justin.
Justin: ¿Por qué me pegas?
Yo: ¡¿Qué por qué?! ¡Me acabas de besar!
Justin: Quieres dejar de gritar. -hay tres segundos de silencio y Justin pone cara de pícaro- Pues, ayer, no decías lo mismo mientras... -pongo los ojos en blanco.
Xxx: ¡¡¡Justin!!! -Justin se asoma a la ventana que es de donde procede el sonido-
Justin: ¿Qué quieres, Liam?
Liam: Baja si tienes los suficientes huevos, cabrón. -Justin cierra los puños con fuerza y salta por la ventana.
Yo: Como os peleéis... -pienso las palabras adecuadas que no sé cuales son...- Ya os podéis olvidar de mi LOS DOS. -Justin cae al suelo después de que Liam le diera un puñetazo. Cierro la ventana y entro en el cuarto de baño para...
*Capítulo 58*
Llorar y que mis padres no se enteren. No me puedo creer que su orgullo sea mayor que lo que sienten por mi... Que les den. Me llevo las manos a la cara y noto el anillo de Liam en mi dedo. Me lo quito y lo meto en mi neceser. No quiero tener algo en mi mano de alguien que su orgullo es mayor que el amor que siente por mi... Me siento en el váter y abro un cajón del cuarto de baño. Hace dos años que no lo hago y ahora me da miedo... Cojo la cuchilla de afeitar que tenía hay para eso. La acerco a mi muñeca. Antes de cortarme siento como que algo rasga la puerta e inmediatamente guardo la cuchilla. Abro la puerta y me encuentro a Luna. Me agacho y la abrazo, la abrazo muy fuerte. Ella jamás me ha fallado desde que la tengo, jamás. Me siento en el suelo y Luna se tumba a mi lado con su cabeza en mi muslo para que la acaricie, y eso hago acariciarla hasta que me quedo dormida. Algo húmedo me da en la mano. Me despierto aturdida.
Yo: Hola, pequeña. -le saludo con una sonrisa. Miro el móvil para mirar la hora. ¡¿Son las nueve de la mañana?! JO-DER. Menos mal que es verano que sino... Me meto en la ducha y me doy una ducha rápida. Salgo y escojo la ropa para hoy. Al final me decido por unos pantalones cortos blancos y una camiseta básica lila. Bajo a desayunar y me pongo a pensar en todo lo que sucedió anoche... Es inevitable que lágrimas no salgan de mis ojos... Son un par de idiotas. Termino de desayunar y llamo a las chicas.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Fatima?
Fatima: ¡Hola! ¿Qué haces?
Yo: ¿Podemos quedar las tres?
Fatima: ¿Qué ha pasado?
Yo: Luego os lo cuento, ven lo más rápido que puedas, necesito un abrazo.
Fatima: Claro. -Ninguna de las dos dijo nada más. Ella colgó y llamé a Laura.
Laura: ¿Sí?
Yo: Laura, soy yo, Anna. ¿Puedes venir a mi casa ahora? También viene Fati. Es que necesito hablar con vosotras.
Laura: Claro, ahora mismo salgo para allá.
Yo: Gracias. -colgamos. A los cinco minutos llaman a la puerta. Voy a abrir. Es Fatima. Me abraza nada más verme. Se lo agradezco.
Fatima: Tía, ¿qué ha pasado?
Yo: Vamos a esperar a que Laura llegue. -asiente- ¿Me das otro? -me vuelve a abrazar y sentimos a otra persona que se une a nuestro abrazo. No hace falta mirar, sabemos que es Laura.
Fatima: Venga, ahora sí, cuenta, que nos tienes muy preocupadas.
Yo: Pues... que... Cuando llegué a casa cene y tal me subí a mi cuarto. La ventana estaba abierta y la cerré. Entonces Justin que se había metido por ella me sorprendió y me besó. Liam lo vio y se bajo a debajo de mi ventana. Llamó a Justin para pelearse y Justin aceptó. Yo les dije que si se peleaban que me iban a perder para siempre. Pero les dio igual... Vi como Liam le pegaba a Justin y cerré la ventana. No quería mirar. Ya se han peleado tres veces por mi y con esta cuatro. Y lo que me parece más fuerte es que su orgullo sea mayor que el amor que sienten por mi. Me puse a llorar en mi baño y casi lo vuelvo a hacer... Sino hubiera sido por Luna que rasgó la puerta, me habría cortado.
Fatima: Tía, no...
Yo: Joder, es que. -una lágrima cae- No les importo una mierda.
Laura: Claro que les importas.
Yo: Si les importara no se habrían peleado. Que asco de vida...
Fatima. No digas eso. Nos tienes a nosotras. -me sonríe-
Yo: Pero... es que... Ahora bajo. -subo a mi cuarto y cojo el anillo de Liam. Bajo y se lo enseño a las chicas- Este anillo me lo ha regalado Liam, quiere que me case con él. Y yo no quiero. Justin, en cambio, tiene PÁNICO al matrimonio, pero, Justin, no tiene ese romanticismo y esa dulzura de Liam. Joder tías, yo no se que mierdas hacer... Porque, no me quiero casar, pero tampoco quiero tener unos cuernos que ni entren por la puerta.
*Capítulo 59*
De repente mi móvil vibra. Es un mensaje y es de Justin.
Yo: Es un mensaje de Justin...
Laura: ¿Qué dice?
Yo: “Anna puedes venir a la playa ahora?” ¿Qué le digo?
Fatima: Uf...
Laura: No vallas.
Yo: Pero, ¿y si es algo importante?
Fatima: Llama lo. -marco el número de Justin y me llevo el móvil a la oreja después de un gran suspiro.
~Llamada telefónica~
Justin: ¿Anna?
Yo: Sí, soy yo. ¿Para qué me quieres?
Justin: Quiero hablar contigo. Y por teléfono no puede ser.
Yo: Pues si tienes que hablar conmigo, haz lo por teléfono.
Justin: Anna, por favor. -note en su voz algo más que una petición, note, tristeza...-
Yo: Esta bien, Justin. Iré. ¿Cuándo?
Justin: Ahora. Yo ya estoy en ella. No tardes. -cuelga-
Laura: ¿Pero estás loca?
Yo: No lo sé... Es que su voz no era la de siempre. Estaba como apagada... triste quizás... por eso he aceptado. Bueno chicas, gracias por a ver venido. No se que haría sin vosotras, de verdad.
Fatima: No tienes que dar las gracias, somos tus amigas. -me sonríe- ¿Laura, nos vamos?
Laura pone los ojos en blanco: Vooooyyyy. -las dos salieron de mi casa y yo me quedé sentada pensando un poco... Me levanto del sofá y me dirijo a la puerta. Nada más abrir me encuentro con Liam, enfrente, dispuesto a tocar.
Liam: Lo siento. -va a abrazarme, pero yo le aparto. ¿Qué se cree que soy? ¿Una puta marioneta?- Anna, por favor.
Yo: No, Liam. Y deja me salir. He quedado.
Liam: ¿Con Justin?
Yo: ¡Con quien me salga de los ovarios! -aparto a Liam de la puerta y la cierro. Después, me voy. Tardo unos diez minutos en llegar a la playa. Justin está sentado en la arena, sin camiseta. Llego a su lado y me siento.- ¿Para qué me querías?
Justin: No debí besarte... Me comporte como un verdadero niñato... Perdón. -volvió la cara para mirarme al pronunciar la última palabra. Yo agaché la cabeza, no sé que responderle...- No me gusta que estés enfadada conmigo. -me levantó la cabeza- Perdona me.
Yo: Dios, Justin, es que... Ahora todo esta patas arriba. Y yo no sé que mierdas hacer... ¡Me ignorasteis! ¡Es que parecía que no os importase lo más mínimo! ¡Solo vuestro puto orgullo! -suspiro- Necesito tiempo. -me levanto dispuesta a irme, pero él me agarra del brazo-
Justin: No te vallas. Vamos a dar una vuelta por la orilla. Sin hablar, sin decir nada. Solo pasear. Por favor.
Yo: Prefiero dar el paseo sola, sino te importa. -Justin asiente. Se levanta y va a darme un beso en la mejilla, pero me aparto. Él agacha la cabeza. Me voy sin mirar atrás, aun que siento su mirada tras de mi. Empiezo a andar por la orilla y a pocos metros de estar andando, un perro de raza labrador blanco se me acerca moviendo el rabo, contento. Me acerco a él y lo acaricio. Noto que tiene chapa. Se llama Rash. A los segundos escucho que alguien viene corriendo, muy fatigado. Levanto la vista del bonito perro y me encuentro con la mirada de un chico de ojos azules, moreno y alto.
Xxx: Per-don. Es-que-corre-mucho. -dice casi sin poder pronunciar las palabras. Yo me echo a reír sin poder contenerme.- ¿Qué te hace tanta gracia? -dice ya sí con su respiración normalizada.
Yo: Tú.
Xxx: ¿Yo? -asiento sin parar de reír.- ¿Qué tengo de gracioso?
Yo: Nada, nada... -digo ya sí parando de reír.
Xxx: ¿Por qué paras de reír? Me gusta tu risa. -me sonríe. Que preciosa sonrisa. Me sonrojo.- Di.

*Capítulos 54, 55 & 56 de PRECIADA COINCIDENCIA*


*Capítulo 54*
-Narra Rakel-
¿Cómo no he podido darme cuenta cuando ella fue a visitarlo? Se notaba en la mirada de los dos... Estoy en mi casa, llorando sin consuelo por el estúpido de Justin... Recuerdo perfectamente aquella vez que me llamó por el nombre de “Anna”... Estábamos en un parque los dos sentados, hablando tranquilamente. Justin se queda callado de repente. Me mira y dice: Anna.
Yo: ¿Qué has dicho Justin?
Justin: ¿Yo? Nada. ¿Por?
Yo: Me acabas de llamar Anna.
Justin: ¿Pero de que estas hablando A-Rakel? -me levanto del banco en el que estamos sentados y me voy. Justin, luego me dijo que era “una broma” pero yo no me lo creí. Y tenía razón... Ahora estoy sufriendo por algo que sabía que tarde o temprano pasaría... Soy una estúpida...
-Narra Liam-
Estoy con los chicos en una entrevista.
Presentador: Liam, ¿cómo llevas tu relación con Anna? Últimamente se os ve muy distanciados. ¿Por qué ella se fue a España otra vez?
Yo: Todo va muy bien. -hago como si sonriera y estuviera contento, aun que no es así- Se ha ido a España por problemas de su familia, no tiene nada que ver con nuestra relación.
Presentador: Entonces, ¿ella te ha perdonado por la polémica foto que ha salido de ti y una bailarina de The X Factor?. -Trago saliva.-
Yo: Sí, todo se ha arreglado. -La entrevista termina y nos vamos al hotel. En la recepción me paro en seco.
Niall: Liam, tío, ¿qué pasa?
Yo: Chicos, lo siento.
Zayn: Liam, ¿qué pasa? Nos estas asustando.
Yo: Ya se que tenemos mucho trabajo, pero me tengo que ir a España ya. Sé que son las doce y media de la noche, pero tengo que encontrarla y decirle y pedirle que me diga porque no se quiere casar conmigo. Y también pedirle perdón por la foto... Lo siento chicos de verdad.
Harry: Pero, Liam, a estas horas es muy difícil encontrar un vuelo hacia España.
Yo: Lo voy a encontrar así me cueste la vida. -Subo arriba y cojo mi chaqueta con capucha y me voy al aeropuerto. Por suerte para mi, hay un vuelo a España y quedan plazas. Espero a que me llamen y a las una y cuarto me llaman para el vuelo. Llego a España y me voy al pueblo de Anna. Casi son las tres de la noche... Veo como una preciosa figura de mujer, gira una esquina. Es Anna. Voy tras ella. Me cuesta llegar, pero lo consigo. Le tapo la boca para que no grite y despierte a los vecinos. La dejo contra una pared y me quito la capucha. Le hago un gesto para que se calle y no grite. La beso, esos labios... como sus labios no hay otros.
Anna: ¿A qué has venido?
Yo: Te quiero.
Anna: Liam, no me pienso casar contigo por más que lo intentes... -sé que está mintiendo-
Yo: Sé que mientes. Me quieres y lo sé. -la beso.- ¿Por qué no te quieres casar conmigo?
Anna: No te quiero, solo eras un simple capricho. Y ya estoy harta de ti. -me muerdo el labio. Como me pone cuando intenta mentir y ponerse de chica dura. La beso.- Liam para. -dice mientras me aparta de ella.
Yo: Di me porqué. -ella suspira profundo y mira al suelo para después mirarme a los ojos.-
Anna: No quiero arruinarte la vida...
Yo: ¿Cómo piensas que me la vas a arruinar si tú eres mi vida? Anna, pasé cuatro meses a tu lado mientras estabas en coma. He pasado casi toda mi vida contigo. -me acerco y la beso-
Xxx: Liam, ¿qué haces comiendo te mis babas?
*Capítulo 55*
Yo: ¿De que cojones estás hablando?
Justin: Me acabo de acostar con ella. -una sensación de rabia cubre todo mi cuerpo empezando por la espina dorsal hasta llegar al último pelo de mi cabeza.
Yo: ¿Qué está diciendo? -le pregunto a Anna y ella baja la cabeza- ¡¿QUÉ?! ¡¿QUÉ TE LO HAS FOLLADO?!
Justin: Sí. -dice con una sonrisa orgullosa-
Yo: Tu te callas gilipollas, sino quieres que te rompa cada hueso de tu cuerpo. -Justin se acerca a mi desafiante y se coloca enfrente-
Justin: Intenta lo.
Yo: Justin, no me provoques, eres menor que yo, no quiero abusar de tu inocencia. -Él se aleja lo justo para poder darme un puñetazo que me rompe el labio. Me giro y yo le doy otro. Los dos caemos al suelo y empezamos a pelearnos. Anna nos grita que paremos, pero no le hacemos caso. ¿Cómo puede ser que la chica con la que perdí la virginidad, la que estuve CUATRO meses a su lado, me halla engañado con otro unos días después de pedirle matrimonio? Justin me da y yo se la devuelvo con rabia. Ninguno de los dos nos damos cuenta de que Anna esta sentada en el suelo llorando, encogida. Nos levantamos del suelo y nos quedamos mirando a los ojos fijamente. Justin tenía un ojo morado, la nariz sangrando y el labio roto.
Anna: ¡¡SOYS UN PAR DE GILIPOLLAS!! ¡OS PODRÍAIS HABER MATADO, ESTÚPIDOS! -ella se levanta, nos mira a los ojos a los dos y se va.
Justin: ¿Cómo se te ocurre pedirle matrimonio? ¿Estas tonto? -lo miro con cara de asesino-
Yo: La AMO. Y si tú no eres capaz de actualizar esa información en el cerebro no es mi problema. No la vuelvas a tocar en tu puta vida.
Justin: Eh, cuidado gallito. -me voy en busca de Anna para no volver a pelearme con este. Esta sentada en un banco, llorando... Me acerco a ella y le pongo la mano en su hombro. Se asusta, pero luego se tranquiliza al ver que soy yo.
Anna: Vete. -dice volviendo a su posición inicial.
Yo: Lo siento, pero sabes que Justin me saca de mis casillas y encima lo has hecho con él. Anna, eso no me lo esperaba de ti...
Anna: ¡TÚ TE HAS MORREADO CON OTRA MIENTRAS YO ESTABA AQUÍ SUFRIENDO PORQUE PENSABA QUE TE HABÍA HECHO DAÑO! Joder... -me grita mirándome-
Yo: Eso fue una confusión... Ella me dio el beso sin que yo me diera cuenta. Luego se disculpó.
Anna: Liam, tenías tú mano en su cintura.
Yo: Era para alejarla. Anna, yo te amo a ti y solo a ti. Lo he estado desde el momento en que te vi hablando con Laura y Fatima en el patio a la hora del recreo. Tu sonrisa me alegran los peores días, sin ti mi corazón, mi cerebro y todo mi cuerpo, se queda sin vida. -ella no dice nada. Me siento a su lado y le cojo la mano- Anna, mira me. -ella gira la cabeza- TE AMO, ¿vale? Y nada ni nadie puede ni podrá cambiar lo que siento por ti.
Anna: Liam, yo no puedo casarme contigo.
Yo: ¿¡Por qué!? Te amo, me amas. ¿Qué problema hay?
Anna: Solo tengo diecinueve años...
Yo: ¿Y? Puedo esperar el tiempo que haga falta por ti.
Anna: Liam... es que... No, no puedo...
Yo: Esta bien, no nos casamos. Pero pon te el anillo por lo menos. -asiente y yo sonrío mientras saco la cajita roja. La abro y le pongo el anillo. Ella sonríe.- Te amo.
Nos quedamos un rato en silencio, mirándonos. Va a besarme pero me aparto, las heridas de “guerra” duelen...
Anna: Vamos a mi casa y te curo, anda. -asiento y nos levantamos. Ella me agarra la mano y entrelazando nuestros dedos. Perfecta reconciliación. Llegamos a su casa y entramos con su llave. Va a por el botiquín y me cura con mucho cuidado de no hacerme daño. Que preciosa.- Liam, ¿tienes sitio donde dormir? -Niego y ella sonríe. Quiere que duerma con ella. Me acerco y aguanto el dolor para besarla. La tumbo sin querer en el sofá, pero escuchamos unos pasos y...
*Capítulo 56*
Me levanto de encima de ella y me escondo debajo de la mesa.
Anna: Papá, ¿qué haces despierto a estas horas?
Antonio: He bajado a por un vaso de agua. ¿Qué hace el botiquín hay?
Anna: Me dolía la barriga y he bajado a por una pastilla.
Antonio: Ah, bueno, hasta mañana, cariño. -se escucha un pequeño beso y pasos seguidos de este.
Anna: Liam, corre, sal, se ha ido. -salgo de debajo de la mesa y la beso.
Antonio: Anna -se queda pillado- ¿¡Pero tú que mierdas haces aquí!? ¡Fuera de mi casa!
Anna: Papá, deja lo. No tiene donde dormir. Acaba de llegar, por favor.
Antonio: Pues tendrá que dormir en el sofá. De dormir contigo nada. ¿Entendido? -asentimos los dos. Antonio se va y empezamos a reír bajo para que no se entere.
Yo: Dios me pensaba que me iba a matar, te lo juro. -volvemos a reír. Me acerco y la beso- Te quiero. -se vuelven a escuchar pasos. Anna y yo nos miramos, su padre lo ha escuchado todo... Bueno, no creo que importe mucho, ¿no? Anna se levanta.
Anna: Buenas noches. -se da la vuelta pero le agarro el brazo- ¿Qué?
Yo: ¿Enserio me vas a dejar aquí, solo, sin mantas, con frío y sin ti? -ella ríe-
Anna: Nos va a matar. -sonreímos y subimos los dos a su cuarto. Huele a ella, perfecto.- Me voy a poner el pijama, espera me aquí. -asiento y ella entra a su cuarto de baño. Me quito la chaqueta y la camiseta, me quedo solo con los pantalones. Anna sale con unos pantalones cortos y una pequeña camiseta de tirantes.
Anna: No me mires, me da vergüenza... -me acerco a ella y la cojo por la cintura. Le beso el cuello y ella me rodea con sus brazos. Pero me separa de su cuello para mirarnos a los ojos- Liam mis padres... -pongo los ojos en blanco y nos metemos en la cama. Le paso el brazo por su estrecha cintura y nos quedamos dormidos.
-Narra Anna-
Me despierto y abro los ojos. Liam aun sigue durmiendo. Que preciosidad. Me quedo mirando le, hasta que él se despierta.
Yo: Que mono eres cuando duermes.
Liam: ¿Solo cuando duermo?
Yo: Chi.
Liam: Jo, yo pensaba que lo era siempre... -los dos reímos y nos besamos-
Yo: ¿Cómo has dormido?
Liam: ¿Contigo a mi lado? Perfectamente. -sonrío- ¿Y tú?
Yo: Lo mismo digo. -juntamos nuestras frentes y cerramos los ojos mientras disfrutamos de la compañía del otro y de su olor.- Quiero que esto pase cada mañana. Despertarme a tu lado. -él sonríe-
Liam: Eso sería maravilloso. Escuchar tu respiración e incluso el latir de tu corazón cuando duermes. Ver tu sonrisa todas las mañanas. No sabes cuanto he extrañado esto estos días.
Yo: ¿El qué? -digo con una pequeña sonrisa-
Liam: Tenerte entre mis brazos. -yo sonrío ruborizada.
Yo: ¿Cómo estas de las heridas?
Liam: Ya estoy bien. Una noche contigo lo cura todo.
Yo: ¿Por qué me dices todas estas cosas? ¿Es que quieres que me derrita de dulzura o que? -él ríe. Alguien abre la puerta cuando Liam está a punto de besarme.
Juan: Ah, lo siento. Solo era para decir te, Anna, que el desayuno ya está listo.
Yo: Vale, gracias Juan. -Mi hermano cierra la puerta y caigo en la cuenta.- ¡Liam! Mi padre ya estará despierto y sabrá que has dormido conmigo.
Liam: Que le vamos a hacer. -dice como si no le importara-
Yo: ¿Pero es que no te das cuenta de que nos va a matar?
Liam: Sino lo ha hecho ya, es que no nos va a matar. Anda besa me. -me muerdo el labio y le beso. Bajamos a desayunar y mi padre nos fulmina con la mirada.
Yo: Lo siento papá, pero es que... -me corta-