domingo, 13 de diciembre de 2015

¡Hola! Soy la misma chica que escribió la novela aunque no os lo creáis, lo que pasa es que encontré otro lugar donde subir mis historias/novelas/relatos por si alguien se quiere pasar es en Wattpad donde mi nombre es AnaPayneJustin. ¡¡Espero que os paséis, un beso enorme!!

domingo, 26 de mayo de 2013

*FIN DE LA NOVELA CAPÍTULOS 69 & 70 de PRECIADA COINCIDENCIA*


*Capítulo 69*
-Narra Leo-
¡QUÉ SE VAN A CASAR! ¡Pero si solo tiene diecinueve años!
Anna: Pero que no va a ser de inmediato. Dentro de un par de años o tres.
Yo: Ah, bueno, me alegro por vosotros. -¡UNA MIERDA ME ALEGRO! ¿En que mierdas están pensando?
Liam: Es que yo no soy de ese tipo de chico al que le de miedo el compromiso.
Yo: Yo me voy a ir ya. Que llevo toda la tarde aquí. Adiós.
Liam: No hombre, quédate un rato con nosotros.
Yo: No de verdad, me voy.
Anna: Leo, venga.
Yo: Esta bien. Pero solo un rato. -Anna me sonríe y creo que casi me desmayo. Que incómodo es todo esto... por lo menos para mi. Nos hemos ido a unas rocas y ellos no paran de besarse. Que empalagosos... Carraspeo un poco y se separan, menos mal.- Yo quizás que me valla ya. Rash está cansado y yo también. -pero yo de veros como se morrean delante de mi-
Anna: Adiós, Leo.
Liam: Adiós.
Yo: Adiós.
-Narra Anna-
Leo se va y con él Rash.
Liam: Pensé que nunca se iba a ir.
Yo: ¡Liam!
Liam: ¿Qué? No sabes como te miraba. Parecía que te quisiera violar o algo.
Yo: No digas bobadas, hombre... Además fuiste tú quien le pidió que se quedara.
Liam: Vamos a dejar este tema, anda. -Liam sonrió y se acercó para besarme- Te amo.
Yo: Y yo, amor. -mi móvil sonó indicando nos que la cena ya estaba lista. Acababa de oscurecer y el mar estaba en calma. Los dos nos encaminamos hacia mi casa cogidos de la mano. Sin decir nada. Entramos a mi casa y me encuentro con mi hermano y otra chica.
Yo: ¿Y esto?
Juan: Anna, esta es Melissa, mi novia. Melissa, esta es Anna, mi hermana. Y él es Liam, su novio.
Yo: Y prometido.
Juan: ¿Os vais a casar? -alzo mi mano y le enseño el precioso anillo que me regaló Liam- Wuau. Nunca pensé que te ibas a casar antes que yo, hermanita.
Yo: Pues ya ves. Pero para cuando nos casemos puede que tú ya también lo estés. Porque no pensamos casarnos ahora, sino dentro de unos años. -la cena se pasa con normalidad, como si fuéramos ya todos una familia. Liam, Melissa y yo ayudamos a mi madre a quitar la mesa para después sentarnos a hablar un poco todos juntos. A la hora y media Liam y yo decidimos ir a dar una vuelta. Salimos cogidos de la mano y nos dirigimos al pequeño parque.
Liam: Que bien te queda ese anillo. -sonrío-
Yo: Mira. -digo sacando el colgante que me regalo del interior de mi camiseta- Aun lo tengo, es que me encanta. No me lo quité ni cuando pasó eso...
Liam: Te amo. -sonreímos-
Yo: Y yo, mi rey.
Liam: ¿Rey?
Yo: Es que aun no tengo decidido como llamarte... -él ríe- ¿De qué te ríes?
Liam: De nada, de nada...
Yo: Di me lo. -le digo dando le un pequeño golpe en el hombro-
Liam: Me da igual como me llames. Con Liam me vasta.
Yo: ¡NO ME SEAS SOSO! Tú me llamas, amor, cariño, princesa y muchas más cosas. Y yo pues... no tengo nada... -Liam me mira sonríe e iba a besarme, pero se aparta.- ¿Qué pasa, Liam? Ves, no queda igual...
Liam: Mira quien viene. -me dice alzando la cabeza. ¿Pero no estaba...?
*Capítulo 70*
Él se acerca hasta nosotros y se coloca enfrente. Mirándome con una sonrisa.
Justin: Hola. -nos dice con esa sonrisa.
Yo: ¿Pero tú no estabas en el hospital?
Justin: Me dieron el alta. -dice encogiendo se de hombros. Liam y yo ponemos los ojos en blanco. Él ríe un poco.- ¿Qué anillo es este? -dice cogiéndome la mano del anillo de compromiso que Liam me dio.
Yo: Le he dicho que sí.
Justin: Ah...
Liam: ¿Qué pasa Justin? ¿No te alegras por nosotros? -le dice Liam, sé que con terceras intenciones...-
Justin: Oh, sí, claro. Felicidades. -sonríe falsamente- Bueno, me voy. Adiós.
Liam y yo: Adiós, Justin.
~Narrador externo~
Ya han pasado dos años desde que Liam le pidió matrimonio a Anna y todo sigue igual. Un día estando los dos frente al “Big Ben”...
Liam: Anna, ¿quieres que pongamos fecha para nuestra boda? -Anna sonríe y asiente- ¿Qué te parece el día 10 de agosto?
Anna: ¿Dentro de 2 meses? -Asiente- ¿Tú crees que dará tiempo a prepararlo todo?
Liam: Yo creo que sí, ¿no? -Ella se encoge de hombros. Liam la acerca y se besan- Te quiero. -los dos sonríen.
Anna: No sé que haría sin ti... -Él la abraza mientras tienen los ojos cerrados.
Liam: Ni yo sin ti, princesa.
Durante esos dos meses no hablan de otra cosa que no sea su boda, tanto como las fans, como la prensa, como ellos mismos. Anna no ha vuelto a tener problemas con las fans y Liam no puede ser más feliz.
Es el día, su gran día. El vestido de Anna es largo, blanco y de palabra de honor. Es precioso. Liam va con un esmoquin y su pelo hacia arriba, muy sexy. Él la esperaba en el altar impaciente. Cuando Anna entra en la iglesia, todos se levantan. Los dos están nerviosos, inquietos y emocionados. Anna llega al lado de Liam y los dos sonríen. El sacerdote empieza a hablar y pronunciar esas palabras...
Sacerdote: Liam Payne. ¿Aceptas a Anna Martínez como esposa, para amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte os separe?
Liam: Sí, quiero. -El sacerdote repite sus palabras para Anna. Ella le mira y sonríen.
Anna: Sí, quiero.
Sacerdote: Ahora, por el poder que Dios me ha otorgado, yo os declaro, marido y mujer. Puedes besar a la novia. -Liam se acerca a Anna y la besa con dulzura. Todos gritan y aplauden cuando sucede el beso. La ceremonia termina y es el turno de las foto y felicitaciones. De luna de miel van a dar una pequeña vuelta por el mundo aun que Liam ya haya estado en ellos.
Su vida termina con dos hijos y tres nietos...
Justin, se reconcilió con Rakel y volvieron a estar juntos para siempre. De Leo, en cambio, no se supo nada. Creen que murió en un accidente de coche... Laura y Fatima se casaron con sus chicos y fueron muy felices.
Fin

*Capítulos 66, 67 & 68 de PRECIADA COINCIDENCIA*

*Capítulo 66*
Liam: ¿Alguna vez te he dicho que me encanta tu voz?
Yo: No.
Liam: ¿Y tu acento?
Yo: Tampoco.
Liam: Ves, es que lo sabía que no hay vida para decirte lo que me gusta de ti, porque es todo, TODO.
Yo: Liam, no quiero ponerme roja...
Liam: ¿Y mi anillo?
Yo: En mi neceser. Me lo quité cuando posó lo que pasó... -Liam frunce el ceño- Mañana me lo pongo. -sonríe y yo igual- ¿Entramos en la cama ya?
Liam: Claro.
Yo: Voy a por mi pijama. -me doy la vuelta pero Liam me frena cuando me encamino a el armario. Me doy la vuelta y le miro. Está sonriendo pícaro. Yo le sonrío igual y me siento en la cama. Me gira la cabeza con cuidado y me besa. Caemos los dos lentamente en la cama. Liam introduce su mano derecha por debajo de la básica que llevo hoy.
Yo: Mis padres están en la habitación de al lado. -Liam pasa de mi y me besa- Liam...
Liam: Me da igual. Intenta no gritar demasiado.
Yo: No, Liam. Sabes que no me puedo controlar cuando llego. -él sonríe y para-
Liam: Vale. Vamos a dormir entonces. -Liam se quita la camiseta y los pantalones mientras que yo hago igual.-Eres demasiado sexy.
Yo: Mira quien fue a hablar. -los dos soltamos una pequeña risa.- Lo que daría ahora por estar en la casa de la playa...
Liam: No somos capaces de ir ahora.
Yo: Liam, no me retes. -nos miramos a los ojos, desafiando nos y sonreímos. Los dos nos ponemos a vestir lo más rápido posible. Bajamos por las escaleras de mi casa con cuidado de no despertar a mis padres. Le dejo una nota a mi madre diciendo le que me he quedado a dormir en casa de una amiga. Y Liam y yo salimos por la puerta. Nos calzamos y empezamos a andar hasta la casa de la playa. Liam me coge en peso nada más cerrar la puerta de la casa. Yo río y me besa con una pasión y deseo increíbles.
Liam: Te amo.
Yo: Y yo a ti, Liam. -besa mi cuello y yo doy un suave y casi imperceptible grito a la vez que me muerdo el labio. Me tumba en la cama y sigue besando me.
-Narra Liam-
Un rayo de sol me ciega a la vez que me despierta. Intento levantarme, pero noto un pequeño peso en mi pecho. Miro hacia abajo y me encuentro con Anna, dormida. Sonrío al recordar la perfecta noche. No puede ser más perfecta. La amo.
Yo: Anna, cariño. Despierta.
Anna: ¿Eh? Oh, Liam. Buenos días, amor. -le doy un suave beso en la comisura de sus perfectos labios.- ¿No puedo dormir otro poquito?
Yo: Anna, son las once y media de la mañana.
Anna: Deja me hasta las doce, por fa.
Yo: No, venga, levanta. -se queja pero al final cede- ¿Vamos a la playa?
Anna: No tengo bikini... y es ya muy tarde para bañarnos desnudos, nos puede ver alguien.
Yo: Pero es que hace calor.
Anna: Esta tarde nos bañamos, ¿vale?
Yo: De acuerdo. Me voy a la ducha. -me meto al baño y le doy al agua. Me meto en la ducha y al minuto de estar en la ducha siento una mano fría en mi espalda. Me doy la vuelta y es mi chica.- Te estaba esperando. -digo con una sonrisa pícara.
Anna: Es que luego no hay agua para mi...
Yo: Ya, claro. -la beso y ella me rodea con sus brazos. Pero, escuchamos una voz que viene de fuera
*Capítulo 67*
Xxx: ¿Hay alguien aquí?
Anna: No puede ser.
Yo: ¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Sabes quién es?
Anna: Leo.
Yo: ¿El de anoche? -asiente- ¿Qué mierdas hace aquí? La casa está cerrada.
Xxx: ¿Hola? -me estoy empezando a cabrear y mucho. Salgo de la ducha y me pongo los pantalones.
Anna: Liam, ¿dónde vas?
Yo: A echarlo.
Anna: Liam, no hagas ninguna locura. -me dice cuando salgo por la puerta. Llego a la entrada y el tal “Leo” está ahí.
Yo: ¿Qué coño haces aquí? En mi casa. -digo resaltando la última frase-
Leo: Tío, tranquilo, no sabía que era tu casa. Pero ya me voy. -se va a girar pero no lo hace al ver algo detrás de mi- ¿Anna? -me giro esta vez yo y Anna está con solo una tolla blanca que le llega un poco más arriba de las rodillas.
Yo: Vete. - le digo a él ¡¡PERO QUE CARA DE BABOSO!!- Niño que te vallas o es que estas tonto.
Anna: Liam, tranquiliza te. -suspiro hondo y me tranquilizo-
Yo: Haz el favor de salir de mi casa. -digo con voz firme, pero ya más calmado. El chico se da la vuelta y sale de mi casa.
Anna: ¿Por qué te has alterado tanto? -no digo nada- ¿¡Pero por qué eres tan celoso!? Liam, te quiero ¿vale? -se acerca a mi y me da un cálido beso en los labios. Cuando se separa de mi sonríe con su preciosa sonrisa y me la contagia.- Eres imposible de reemplazar y te aseguro que te he intentado olvidar, pero es imposible. TE AMO, mi niño. -le sonrío y la vuelvo a besar.
Yo: Soy celoso...
Anna: Y a mi me encanta que lo seas. ¿Volvemos a la ducha? -sonrío y la cojo en peso- ¡Ah! ¡Estas loco!
Yo: Por ti, preciosidad. -ella ríe-
Anna: ¿¡No me irás a meter con la toalla!?
Yo: Demasiado tarde. -digo con ella ya bajo el agua.
Anna: ¡LOCO! -yo no paro de reír y ella tampoco. La bajo y la toalla se le cae me quito el pantalón y nos damos esa ducha.
-Narra Anna-
Termino de vestirme y me voy a mi casa junto con Liam. Veo a Leo en la playa jugando con Rash. Me mira y yo esquivo su mirada. Menos mal. Liam no se ha dado cuanta. Llegamos a mi casa y entro por la puerta. Saludo a mis padres y subo arriba para cambiarme de ropa. Bajo para comer ya que no he desayunado. Termino y ayudo a mi madre a recoger la mesa y subo para ponerme el bikini.
Yo: Mamá, me voy con las chicas a la playa hoy.
Cristina: Vas con Liam, pero vale, ve. -sonrío y salgo de mi casa. Liam me espera contra el marco de la puerta de entrada de la suya. Avanza hasta mi y me besa. Nos ponemos en camino hacia la playa y nos encontramos con la chicas. Nos juntamos con ellas y David y Alex que las esperaban en la playa. Los saludamos y las chicas y yo nos quedamos en la orilla de la playa tomando el sol. Como tengo las gafas de sol las chicas no se han dado cuenta de que me he quedado dormida, o eso creo.
-Narra Liam-
Laura y Fatima se acercan a mi con cautela.
Fatima: Liam, Anna se ha quedado dormida. Ve y despierta la anda. -yo sonrío y salo del agua. Me acerco a Anna y le cae una gota en la espalda-
Anna: ¡Ah! -me agacho y la cojo en brazos, esta caliente del sol- ¡Liam, dios, estas congelado! ¡Baja me! ¡Al agua no! ¡No! ¡Liaaam! -me dice pero la ignoro y la tiro al agua. Ella sale y me da un pequeño golpe en el hombro. Aun que después la cojo de la cintura para besarla dulcemente.
*Capítulo 68*
Anna: Liam, quiero decirte algo.
Yo: ¿El qué, cariño?
Anna: Ven, vamos a las rocas. -asiento y nadamos hasta ellas.
Yo: ¿Y bien? -digo mientras termino de subir las pequeñas rocas que nos separaban. Ella se lanza a mis brazos y me dan un gran beso.- ¿Qué pasa?
Anna: Quiero casarme contigo. -Me lanzo a ella y le doy un gran abrazo para después besarla con la mayor de las dulzuras.- Te quiero, Liam.
Yo: Y yo a ti, princesa. -nos tiramos al agua y nadamos hasta los chicos.
Laura: ¿Qué ha pasado entre vosotros en aquellas rocas? -Anna y yo nos miramos y sonreímos. Laura nos hace un gesto para que le expliquemos.
Yo: Nos vamos a casar.
Todos: ¡¿QUÉ?!
Anna: Sí. Liam me lo pidió hace tiempo como sabéis y hoy le he dicho que sí.
Fatima: ¡Felicidades! -al decir esto los demás hacen lo mismo y nosotros le damos las gracias con una sonrisa.
-Narra Anna-
Dios, no se como he podido decirle que sí a Liam. Espero que sus fans y mis padres no pongan inconveniente... No se porque pero pasé la mejor tarde de mi vida. Ya son las ocho de la noche y volvemos a casa.
Liam: ¿Se lo decimos ya? -asiento con indecisión. Pasamos a mi casa y mis padres están en el salón.
Antonio: ¿Qué ha pasado ya? -¿Cómo me pueden conocer tan bien?
Liam: Anna ha aceptado casarse conmigo. -mi madre va a levantarse pero no llega a estar totalmente en pie ya que se marea un poco y vuelve a caer al sofá.
Yo: ¿Mamá, estas bien? -ella asiente-
Cristina: Pero, ¿pero Anna, sabes lo que, lo que supone eso? -dice como si estuviera intentando no dañarme con sus palabras-
Yo: Mamá, no va a ser de inmediato. Será dentro de uno, dos o incluso tres años, ¿no, Liam?
Liam: Claro.
Yo: ¿Qué os parece?
Antonio: Nosotros no podemos intervenir ya. Los dos sois mayores de edad. -a Liam y a mi se nos dibuja una sonrisa al oír esas palabras salir de la boca de mi padre. ¡NOS VAMOS A CASAR! Dios, aun no me lo creo...- Solo esperamos que ninguno de los dos no os arrepintáis de esta decisión...
Liam y yo: No lo haremos.
Liam: Gracias por darnos vuestro permiso.
Cristina: Liam, ya que vas a ser mi nuero, ¿qué te parece si esta noche cenas con nosotros?
Yo: Sí, Liam. Quédate.
Liam: Vale, me quedo. -le sonrío-
Cristina: Si queréis podéis ir a dar una vuelta. Cuando la cena esté lista te llamo, ¿vale? -dice dirigiendo se a mi. Aceptamos y salimos de mi casa con la compañía de Luna. Vamos paseando por la playa cuando Luna sale corriendo a toda pastilla. La llamo pero no me hace caso. Los dos salimos corriendo detrás de ella. Está con Rash... y eso significa que Leo no puede estar muy lejos. Efectivamente a los tres segundos Leo aparece.
Yo: Hola, Leo.
Leo: Hola, Anna. Hola Liam. -dice seco el nombre de mi prometido, que raro suena-
Liam: Hola. Anna, ¿se lo decimos también a él?
Yo: No, si da igual. -sé que me quiere y no quiero hacerle daño-
Liam: No, venga, se lo decimos.
Leo: ¿El qué?
Liam: Nos vamos a casar.

*Capítulos 63, 64 & 65 de PRECIADA COINCIDENCIA*

*Capítulo 63*
Yo: ¡JUSTIN! -esta apoyado contra una pared. El callejón era oscuro y por esa razón no lo vi. Me agacho.- ¿Cómo estas? -Que pregunta más tonta... ¡ESTÁ FATAL!
Justin: Ahora ya estoy mejor. Vamos a mi casa.
Yo: A tu casa no. Como tu madre te vea así, le da algo. Vamos al hospital.
Justin: No hace falta. Prefiero ir a tu casa.
Yo: Están mis padres. Además, Justin, necesitas atención médica. -Justin niega con la cabeza- Justin, no me seas cabezón, que sabes que yo lo soy más, venga, apoya te en mi. -le ayudo a levantarse y lo cojo por la cintura y él me rodea por los hombros. Se queja.- Te duele mucho, ¿verdad? -asiente con la mano en su costado.- Y tú te querías ir a mi casa, estas loco.
Empezamos a andar y ya casi a oscurecido. Tardamos como media hora o tres cuartos en llegar porque Justin tenía que descansar. Lo atendieron con rapidez. Estaba en la sala de espera, esperando a que me dijeran algo.
Médico: ¿Usted es la chica que venía con Justin Bieber?
Yo: Sí. ¿Cómo está?
Médico: Está estable. Puede pasar a verle si quiere. Se encuentra en la habitación 201.
Yo: Gracias. -el médico se aleja y yo me encamino hacia la habitación. Abro la puerta con cuidado. Está despierto. Me sonríe al verme y yo le respondo con otra.
Yo: ¿Te encuentras mejor?
Justin: Sí. Me han dicho que no tengo nada roto de puro milagro...
Yo: ¿Qué has hecho para que te dieran esa paliza?
Justin: Como si no lo supieras... -río y me coloco el pelo detrás de la oreja izquierda.
Yo: Otro intento fallido. -afirmo y él asiente- Nunca cambiarás.
Justin: Hubo un tiempo que no era así y tú lo sabes.
Yo: ¿Cuánto tiempo fue? ¿Dos semanas? ¿Dos y media quizás? -los dos reímos-
Justin: Fue algo, ¿no?
Yo: Claro, claro. -me acerco a él y me siento a su lado en la pequeña cama de hospital.
Justin: No comprendo como puedes ser tan buena conmigo después de todo...
Yo: Yo te quiero Justin. Pero no sé de que forma. No sabes cuanto me atraes físicamente. No sabes cuanto, de verdad. -sonrió de forma victoriosa- Pero, tu personalidad me echa para atrás. ¿Entiendes?
Justin: Suelo causar eso en las mujeres. Solo una noche.
Yo: Eres un chico de una sola noche y de muchas mujeres.
Justin: Oye, que tampoco soy un puton. -yo reí- Tienes una sonrisa preciosa.
Yo: Gracias, me lo dicen a menudo. -le guiño un ojo- Sabes, he conocido a un chico.
Justin: Ya intentas reemplazar a Liam.
Yo: Liam es irreemplazable. No pudiste tú, no puede nadie. Pero me dolió que me ignorara de esa forma. Le importó más una puñetera pelea contigo que una vida conmigo. Eso fue lo peor que pudo hacer... -mis ojos estaban a punto de desbordarse. Y se desbordaron cuando Justin me abrazó.
Justin: ¿Por qué no lo arreglas con él? Te quiere y mucho. -me limpió las lágrimas.
Yo: Tendrá que rogarme más si quiere conseguir mi perdón.
Justin: Eres dura eeh. -dice mientras que me da pequeños golpecitos con el codo y yo sonrío orgullosa. Un mensaje me llega al móvil. Miro a Justin.
Yo: Es Liam.
Justin: Di me que dice, anda.
Yo: No me seas cotilla... -me voy a un sillón de la sala y abro el mensaje dice: “Anna como te pido perdón para que me perdones?” Una lágrima escondida anteriormente fluye de mis ojos esta vez.
Justin: Estáis los dos sufriendo por algo que tiene un muy fácil arreglo.
Yo: Joder, Justin, no.
Justin: ¿Pero por qué complicas las cosas?
Yo:¿Por qué no te callas y me abrazas que es lo que necesito? -Justin ríe y abre los brazos para que me acurruque en su pecho. Me encojo en el pecho de Justin durante dos minutos. Es agradable.
*Capítulo 64*
Yo: Gracias.
Justin: No tienes que darlas. A mi también me gusta abrazarte. -sonreímos. Me separo de Justin y justo en ese momento un médico interrumpe en la sala.
Médico: Justin, en un par de días te podrás ir. Es decir, cuando ya estés recuperado totalmente.
Justin: ¿No me puedo ir a mi casa y recuperar me allí? -el médico torció el ceño-
Médico: Esta bien. -A la respuesta del doctor, Justin sonrió alegre- Por cierto. Hacéis muy buena pareja. Estabais muy monos mientras estabais abrazados.
Yo: Oh, no somos pareja. Solo somos muy buenos amigos, pero ya está.
Médico: Oh, lo siento entonces.
Justin: No pasa nada. En verdad fuimos pareja. Pero todo se torció.
Médico: Lo siento.
Yo: Fue hace tiempo, no importa. -de repente una niña pequeña entra en la habitación-
Xxx: ¡¡PAPÁ!! ¡ES JUSTIN BIEBER! ¡JUSTIN! ¡JUSTIN!
Médico: Ya decía yo que su nombre me sonaba de algo.
Justin: ¿Quieres un autógrafo? -la pequeña asiente tres millones de veces y se acerca a Justin con una gran sonrisa. La niña pone su camiseta para que Justin le firme.
Yo: Justin, yo me voy a ir.
Xxx: ¿Por qué?
Justin: Eso, ¿por qué? -el médico no lo dijo, pero sé que también quería saber por qué quería irme. Mire a Justin para que se callara. Solo quiero llorar en mi cuarto...
Yo: Asuntos personales. -¿Asuntos personales Anna? ¿Enserio? Que patético... Justin ríe con sarcasmo. Sabe que quiero llorar, y que lo habría hecho en su pecho si ellos no hubieran entrado en la sala...
Justin: ¿Nos podéis dejar solos? Necesito hablar con ella, por favor. -los dos asienten. Uf, menos mal. No quiero llorar sola... El médico y su hija sale de la habitación- Ven. -me dice abriendo sus brazos para que me eche a llorar en ellos. No se como me conoce tan bien... Me echo encima de Justin y lloro.
Justin: Tenéis que arreglarlo... -yo no puedo responder. No puedo parar de llorar...
Yo: Justin, me voy, y ya sí es de verdad.
Justin: No vallas a llorar, ¿vale? -asiento mientras me limpio las últimas lágrimas caídas- Venga sonríe princesa. Todo se va arreglar, ya lo veras. -sonrío forzosamente y salgo no antes de darle un beso en la mejilla y pedirle que se mejore. Si Justin no estuviera loco por mi, sería un buen amigo. Voy caminando por la calle solitaria.
Xxx: ¡Eh! ¡Anna! Espera. -No, no quiero hablar con él. No ahora. Escucho como corre hacia mi, hasta que se coloca a mi lado.
Yo: Vete. No quiero hablar contigo.
Liam: Anna... ¿Qué quieres que haga para que me perdones? Te quiero, te AMO.
Yo: Calla te. -digo con los dientes fuertemente cerrados. Sé que como vuelva a hablar voy a llorar. Liam me coge del brazo y hace que nos paremos y nos miremos a los ojos. Los míos están cristalinos, apunto de que millones de lágrima fluyan de ellos. Liam se arrodilla ante mi.
Liam: Por favor, perdona me.
Yo: Liam, levanta. No seas estúpido -le tiendo una mano para que se levante. Pero no lo hace.
Liam: Perdona me.
Yo: Levanta. -él va a decir algo pero le corto- ¡Qué levantes! -digo cuando una lágrima cae por mi mejilla izquierda. Liam me hace caso y se levanta.- Te amo, Liam.
Liam: ¿Me perdonas?
Yo: Claro. -sonrío al igual que él. Liam se está acercando poco a poco a mi. Su aliento golpea suavemente en mis labios. Dios quiero que me bese ya. Se está acercando más. ¿Por qué no me besa de una puñetera vez?
*Capítulo 65*
-Narra Liam-
Cuanto he extrañado tenerla tan cerca. Quiero saborear este momento. No quiero precipitarme con esto. Me gusta ver el deseo en sus ojos marrones. Hasta que no puedo más y la beso. Coloco mis manos en su estrecha cintura y ella en mi cuello. Nos separamos por la falta de aire y juntamos nuestras frentes. Abro los ojos y veo que Anna está llorando.
Yo: Princesa, ¿qué te pasa? -digo cogiendo su perfecta cara con mis manos.
Anna: Nada. -dice sonriendo. Me separo de ella y la abrazo.
Yo: No llores. No me gusta verte así.
Anna: Lo siento.
Yo: Tú no tienes que pedir perdón. No has hecho nada. -le limpio sus pequeñas lágrimas- Sonríe, princesa.
Anna: Te quiero, Liam. -yo sonrío-
Yo: Vamos a tu casa, que tu padre tiene que estar preocupado. -ella asiente. Empezamos a andar y la rodeo con mi brazo derecho sobre sus hombros. Le doy un pequeño beso en la cabeza cuando estamos andando. Estamos a punto de llegar a su casa y un chico nos para.
Xxx: Anna, ¿estas bien?
Anna: Sí, no te preocupes, Leo. -le sonríe ella.
Yo: Anna, ¿quién es?
Anna: Un amigo que conocí el otro día.
Leo: ¿Seguro que estás bien?
Anna: Sí, Leo. De verdad, estoy bien.
Leo: Bueno, me voy que ya es tarde. -se acerca a ella y le da dos besos.
Anna: Hasta otro día, Leo.
Leo: Hasta otro día, Anna y...
Yo: Liam, su novio. -digo seco-
Leo: Adiós, Liam. -dice él también seco. El chico este se va.
Anna: ¿Te has puesto celoso?
Yo: ¿Yo? Claro, que no.
Anna: ¡Qué fuerte! ¡Te has puesto celoso!
Yo: Qué no. -digo entre una risilla-
Anna: Que mono estás cuando te pones celoso. -dice con una sonrisa-
Yo: Que no me he puesto celoso...
Anna: Bueno, vale, si tú lo dices... Pero es que te has puesto súper monoso. -dice agarrando me de un moflete-
Yo: Ai. -me quejo. Me acerco a su boca y la beso.- Te amo, Anna. -digo a milímetros de sus labios. Ella sonríe y nos volvemos a besar. Llegamos a la puerta de su casa. Nos vamos a despedir pero...
Anna: Liam, no quiero entrar. -pongo cara de extraño- Quiero dormir contigo. -dice acercando se a mi.
-Narra Anna-
Quiero dormir con Liam. Llevo sin dormir con él, como un siglo y se hace de extrañar su brazo rodeando me mientras duermo.
Liam: Mañana, ¿vale?
Yo: No...
Liam: Mañana.
Yo: Hoy.
Liam: Esta bien... Pero en tu cuarto. -sonrío y le doy un pequeño beso.
Yo: Te espero arriba. -el sonríe y nos damos otro corto beso. Entro en mi casa y por suerte, ni mi padre ni mi madre, siguen despiertos. Subo a mi cuarto con el mayor de los cuidados. Abro la puerta y Liam ya está dentro.
Los dos con una sonrisa: Hola. -me acerco a Liam y le doy un beso de esos que son más que excitantes. De esos que te dejan con ganas de más. Me separo de él y se muerde el labio. Lo he conseguido.

jueves, 23 de mayo de 2013

*Capítulos 60, 61 & 62 de PRECIADA COINCIDENCIA*


*Capítulo 60*
Yo: Me acabas de decir que no me ría...
Xxx: Yo no he dicho eso. Te he preguntado que porqué. Solo eso. Ah, por cierto. Me llamo Leo, ¿y tú?
Yo: Encantada. -digo mientras me levanto del suelo y le doy dos besos- Yo me llamo Anna.
Leo: Bonito nombre.
Yo: Digo lo mismo. -sonreímos- ¿Es un labrador no? -digo dirigiendo me al perro.
Leo: Sí, se llama Rash.
Yo: Ya, lo he leído en su chapa. Yo tengo una perra. Se llama Luna. No sé que raza es, la verdad, supongo que será mezcla de alguna...
Leo: ¿Por qué no quedamos algún día para sacarlos de paseo?
Yo: Sí, claro. -nos damos los teléfonos- Oye, por cierto, ¿de donde eres?
Leo: Estoy de vacaciones aquí. Soy de Barcelona.
Yo: ¿Barcelona? Amo esa ciudad. -él sonríe-
Leo: ¿Y tú? ¿Eres de aquí?
Yo: Sí. No me explico, como nunca antes te vi.
Leo: No suelo venir mucho. -paso la mañana con Leo. Es un chico muy agradable. Hemos quedado esta tarde para ir a tomar algo, un café o no se, lo que surja. Llego a mi casa con una pequeña sonrisa. No he parado de reír en todo el rato. Es el chico más gracioso y simpático que he conocido. Subo a mi cuarto, todavía queda un cuarto de hora para comer. Nada mas entrar mi móvil empieza a sonar con una canción de Taylor Swift, “The last time”. Descuelgo el móvil y me lo llevo a lo oreja.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Sí?
Xxx: Hola Anna.
Yo: ¡Leo! ¿Cómo que me has llamado?
Leo: No, nada.
-Narra Leo-
Solo quería escuchar su voz otra vez.
Anna: ¿Entonces? ¿A qué se debe tu llamada? -Quiero decir le lo que siento por ella... Pero tengo miedo de que me diga que no.
Yo: ¿Dónde habíamos quedado? Es que no me acuerdo... -escucho su risa a través del móvil. Me encanta escuchar su risa.
Anna: En la playa. -me acordaba perfectamente, solo quería escucharla.
Yo: ¿Por qué no te llevas a Luna?
Anna: ¡Claro! Pero, ¿tú te vas a llevar a Rash no?
Yo: Sí, sí. -hay un incómodo silencio-
Anna: Bueno, ya nos veremos. Hasta luego, Leo.
Yo: Hasta luego Anna. -cuelga ella. Me quedo mirando el móvil como un verdadero gilipollas hasta que me doy cuenta y cuelgo. Llamo a Rash para darle de comer y yo también me voy a preparar algo. Vivo solo en el chalet de mis padres. Ellos no han querido venir, mi abuela murió hace poco... Ella era de aquí y... bueno. El chalet esta a la orilla de la playa así que tardo cero coma en llegar. Dios que nervioso estoy, solo queda media hora para volver a estar con ella. Esos grandes ojos marrones, ese pelo castaño rizado y esa preciosa sonrisa. No me doy cuenta de que estoy sonriendo mientras pienso en ella. No creo que Anna me vea más que un amigo... ¡DIOS! Diez minutos. Cojo la correa de Rash y salgo del rico chalet de mis padres. Vale, soy el típico chico rico, que quieres que le haga. Corro hasta nuestro lugar de encuentro. Menos mal, ella aun no ha llegado. Me siento en la arena y juego un poco con Rash. Miro el reloj, han pasado ya casi diez minutos desde la hora que habíamos quedado... Me estoy empezando a preocupar. Marco su número que con solo verlo dos veces me lo aprendí de memoria. Suena, suena y suena y nadie contesta. ¿Qué le habrá pasado? Estoy realmente preocupado... Cuelgo. Me pongo de pie y empiezo a dar vueltas pensando en que podría a ver sucedido... Mi pequeño amigo ha notado que estoy muy preocupado y se acerca a mi.
Yo: No pasa nada, Rash. -¿Dónde estará?
*Capítulo 61*
Sigo dándole vueltas a la cabeza. Miro el reloj de mi móvil, ¡MEDIA HORA! Dios... Las chicas suelen llegar tarde, pero no tanto ¿o sí? Justo cuando guardo el móvil en el bolsillo, este suena. Lo cojo con desesperación sin mirar quien es.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Anna?
Anna: Leo, perdón. Voy ya para allá. Es que Luna se me escapó y la he estado buscando. Lo siento de verdad.
Yo: Dios, pensé que te había pasado algo. No te preocupes. Yo te estoy esperando.
Anna: En nada llego. Lo siento.
Yo: No pasa nada, venga, hasta ahora. -cuelga y después cuelgo yo. A los pocos minutos Anna aparece. Y empieza a correr hacia mi. Su pelo vuela con el viento, es preciosa. Llega.
Anna: Lo siento. -dice justo al llegar.
-Narra Anna-
Termino de comer y voy a recoger a Luna del jardín.
Yo: ¡Luna! Vamos chica. -no aparece-
Xxx: Está aquí. -dice alguien.- Anna, está conmigo. -miro hacia arriba y me encuentro a Liam. Ah, claro, Luna le quiere.
Yo: ¡Pues baja la!
Liam: No quiere.
Yo: Liam, he quedado, joder. ¡BAJA LA!
Liam: No pienso obligar a mi pequeña perrita. Si ella no quiere, no baja. Tendrás que subir tú a buscarla.
Yo: Liam, no me está gustando este juego. ¡Tengo prisa! -miro el reloj del móvil- ¡Y ya llego tarde!
Liam: Me da igual. Tendrás que subir y bajarla tú, princesa.
Yo: Yo no soy tú princesa.
Liam: Claro que sí. -me estaba poniendo histérica. Me doy la vuelta y me dirijo hacia su casa. Toco y me abre Liam-
Yo: Da me a Luna.
Liam: Esta en mi cuarto. Tendrás que subir para recuperarla. -pego un pequeño grito de histérica. Liam ríe- Me encanta enfadarte. ¿Quieres pasar? -le quito con el brazo y paso. Subo a su cuarto y Luna me saluda.
Yo: Que sea la última vez que me haces esto, pequeña. -digo mientras la acaricio. Escucho como alguien cierra la puerta que está detrás de mi. Giro la cabeza y Liam está sin camiseta. Él ha cerrado la puerta, con llave.
Yo: Liam, abre la puerta. -digo sin mirarle, me pone mucho.
Liam: Besa me.
Yo: No. -digo con tono incrédulo. ¿Enserio? ¿Enserio piensa que le voy a besar? Esta fatal... Liam se acerca a mi y me agarra por la cintura. Yo, pongo las manos en su pecho para que no se acerque más de eso. Se acerca a mi cuello y me besa.- Para. -Digo intentando ahogar un pequeño gemido.- Liam, te odio. Para.
Se separa de mi cuello y me mira a los ojos mientras se muerde el labio. Dios... Me intento separar de él pero me tiene atrapada entre sus brazos.
Yo: Suelta me. -se acerca muy lento y me besa. Al principio me resisto, pero luego rodeo mis brazos a su cuello. Él se separa.
Liam: Te amo. -aprovecho y me suelto de sus brazos fuertes.- Anna, por favor.
Yo: No, Liam. Adiós. Luna, vamos. -Mi perra me sigue y bajamos las escaleras.
Liam: ¡ANNA! -cierro la puerta. Corro con Luna hasta un banco y me siento. Coloco mis manos en mis rodillas y lloro. Mi móvil suena y miro quien es. Leo. Mierda... No puedo ir así. Marco el número de la persona que sé que no me va a rechazar. Espero que esté.
~Llamada telefónica~
Yo: Hola.
*Capítulo 62*
Fatima: ¿Anna?
Yo: Tía, te necesito.
Fatima: Pero, ¿qué ha pasado?
Yo: Liam me ha besado.
Fatima: ¿Qué tiene eso de malo? Era tú novio.
Yo: ¡Por eso! Joder tía, es que... He conocido a un chico.
Fatima: ¡¿QUÉ, QUÉ?! Ven a mi casa, ya. -colgamos y me levanto del banco y voy hacia la casa de Fatima. Toco a su puerta y me abre ella. Pasamos a su casa. Le cuento como he conocido a Leo y lo que me pasa.
Yo: Y hoy hemos quedado y ya llego 10 minutos tarde...
Fatima: Ven, vamos arriba y te arreglo. Sabes que tengo buena mano con esto. -subimos a su cuarto y en cinco minutos estoy lista.
Yo: Gracias tía. No se que haría sin ti.
Fatima: Para eso estamos, pequeña. -ella es un año mayor que yo, por eso me lo dice. Yo le digo grandota. Nos damos dos besos y salgo pitando por la puerta. Cojo el móvil como puedo mientras corro y marco el número de Leo. Le digo que ya voy para allá. Le pongo la excusa de que Luna se escapó. Algo totalmente imposible. Llego a su lado tras una buena corrida.
Yo: Lo siento. -digo casi sin aliento. Leo se me lanza y me abraza. Me quedo paralizada.
Leo: Pensé que te había pasado algo grave. -dice mientras me abraza. Leo a los pocos segundos se separa de mi. Ha notado lo incómoda que estaba.- Perdón.
Yo: No pasa nada. -Tengo las manos a ambos lados de mi cuerpo. Leo me coge la derecha con delicadeza. Mira hacia abajo, hacia mi mano sostenida por la suya.
Leo: Me gustas.
Yo: Leo, es que, yo... -no se que decirle. Porque no le voy a decir que tengo a otros dos detrás de mi. No. Leo levanta la cabeza y me mira a los ojos directamente. Que ojazos azules, madre...-
Leo: Sé que solo te conozco de unas pocas horas, pero desde que te vi tus ojos me... uf, me fascinaron por completo.
Yo: Leo, yo ahora, es que no... No puedo entrar en otra relación.
Leo: ¿Pero, puedo ser tu amigo mientras tanto no?
Yo: Sí. -digo mientras una amplia sonrisa curva mis labios al igual que los de Leo. Mi móvil vibra y aparto mis ojos de los de Leo, para coger el móvil y contestar.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Sí?
Xxx: Anna... -me alejo de Leo al escuchar la voz de Justin al otro lado del móvil-
Yo: ¿Qué mierdas quieres, Justin?
Justin: Ayuda me...
Yo: ¿Qué?
Justin: Estoy herido...
Yo: Justin, no entiendo nada.
Justin: Me han dado una paliza y creo que tengo rotas tres costillas... -hay un segundo de silencio- Ven a por mi, por favor. Estoy en la calle de “Las cinco esquinas”. Rápido, me duele todo...
Yo: Esta bien, ya voy para halla. -cuelgo y me acerco a Leo que está jugando con los perros- Leo, me tengo que ir. Un amigo me necesita. Vamos, Luna.
Leo: Puedo ir contigo, si quieres.
Yo: No, no es necesario.
Leo: ¿De verdad? Lo hago con gusto.
Yo: No. Tengo que ir yo sola. Adiós. -Leo me dice adiós con la mano. Voy a paso rápido. Sólo quedan dos calles para llegar a donde me dijo Justin. No quiero ni pensar en que condiciones va a estar. Solo queda girar la esquina y ya llego.
Yo: ¿Justin? ¿Justin, donde estás? -nadie me contestó. Me adentro en la única calle sin salida del pueblo.- Justin, contesta. ¿Dónde estás? -alguien me agarra la muñeca. Me asusto.

*Capítulos 57, 58 & 59 de PRECIADA COINCIDENCIA*

*Capítulo 57*
Antonio: No quiero saber que habéis hecho, no me lo cuentes.
Yo: ¡Papá, no hemos hecho nada!
Antonio: Ya.... -dice casi susurrando. Hago como si no lo hubiera escuchado y me siento para desayunar. Liam se sienta a mi lado, ya vestido. Mi madre nos pone el desayuno. Le ayudo a recoger y subo a cambiarme. Bajo y Liam ya me esta esperando. Se levanta del sofá y salimos por la puerta después de despedirnos de mis padres y de mi hermano. Nos dirigimos al parque.
Liam: Anna, ¿aun llevas el colgante que te regalé?
Yo: Sí. Mira. -lo cojo y se lo enseño- Aun que me lo quité cuando vi la foto...
Fatima: ¿¡Liam!?
Liam: Hola chicas. -les sonríe-
Laura: ¿Cómo tú por aquí? -me mira- Oh, sí, ya, vale.
Fatima: Oye, ¿os habéis enterado de lo de Justin?
Yo: No, ¿qué ha pasado?
Fatima: Rakel a roto con él. Al parecer lo encontró con otra chica apunto de hacer el amor. -¡¿Pero si ha ocurrido esta madrugada?! ¿Cómo coño lo sabe ya medio mundo?- ¿Qué no pensáis decir nada? ¡Es un notición!
Yo: Bueno... es que la verdad, no se que decir. A Justin se le veía que no estaba a gusto con ella. Yo por lo menos lo note cuando fui a saludarle cuando vine.
Laura: Tú es que eres especial. -reímos- Fatima, vamos que David y Alex nos esperan.
Fatima: ¿Queréis veniros?
Yo: ¿Quieres?
Liam: ¡Claro! Hace mucho que no los veo. -llegamos al sitio donde habían quedado con ellos. Los saludo y Liam hace lo mismo.
David: ¿Os habéis traído traje de baño?
Yo: No, ¿por?
Alex: Vamos a un pequeño lago del pueblo de al lado. Si queréis os esperamos y vais y os cambiáis.
Yo: Ah, sí por favor. -Liam y yo llegamos a nuestra casas y nos ponemos los trajes de baño y volvemos al lugar de encuentro de antes. Nos subimos en el coche del padre de Alex. Es una furgoneta “gipi” así que cabemos todos perfectamente. Pasamos la mañana y parte de la tarde allí. La verdad es que se estaba de maravilla y más con la compañía de mis mejores amigas, sus chicos y Liam. Llega la hora de volver a nuestro pueblo y acordamos volver a venir algún día para repetir. Llego a casa y ceno con mi familia. Ayudo a mi madre y subo a mi cuarto. Cierro la puerta y me siento en la cama. Noto un poco de brisa y la cierro. Al parecer esta mañana me la dejé abierta. La cierro y al instante siento una mano en mi cintura. Casi grito pero me tapa la boca.
Xxx: Calla, soy yo.
Yo: Justin, ¿qué mierdas haces aquí? -digo mientras me doy la vuelta. Voy a decir algo más pero me calla con un beso. Me aparto de él porque no quiero que Liam nos vea. Le pego una bofetada y él coloca su mano en su mejilla derecha. Miro hacia la ventana. Lo ha visto... La ventana es lo suficientemente grande para llegar a ver que tiene los puños cerrados y puedo notar en su mirada que tiene unas ganas inmensas de matar a Justin.
Justin: ¿Por qué me pegas?
Yo: ¡¿Qué por qué?! ¡Me acabas de besar!
Justin: Quieres dejar de gritar. -hay tres segundos de silencio y Justin pone cara de pícaro- Pues, ayer, no decías lo mismo mientras... -pongo los ojos en blanco.
Xxx: ¡¡¡Justin!!! -Justin se asoma a la ventana que es de donde procede el sonido-
Justin: ¿Qué quieres, Liam?
Liam: Baja si tienes los suficientes huevos, cabrón. -Justin cierra los puños con fuerza y salta por la ventana.
Yo: Como os peleéis... -pienso las palabras adecuadas que no sé cuales son...- Ya os podéis olvidar de mi LOS DOS. -Justin cae al suelo después de que Liam le diera un puñetazo. Cierro la ventana y entro en el cuarto de baño para...
*Capítulo 58*
Llorar y que mis padres no se enteren. No me puedo creer que su orgullo sea mayor que lo que sienten por mi... Que les den. Me llevo las manos a la cara y noto el anillo de Liam en mi dedo. Me lo quito y lo meto en mi neceser. No quiero tener algo en mi mano de alguien que su orgullo es mayor que el amor que siente por mi... Me siento en el váter y abro un cajón del cuarto de baño. Hace dos años que no lo hago y ahora me da miedo... Cojo la cuchilla de afeitar que tenía hay para eso. La acerco a mi muñeca. Antes de cortarme siento como que algo rasga la puerta e inmediatamente guardo la cuchilla. Abro la puerta y me encuentro a Luna. Me agacho y la abrazo, la abrazo muy fuerte. Ella jamás me ha fallado desde que la tengo, jamás. Me siento en el suelo y Luna se tumba a mi lado con su cabeza en mi muslo para que la acaricie, y eso hago acariciarla hasta que me quedo dormida. Algo húmedo me da en la mano. Me despierto aturdida.
Yo: Hola, pequeña. -le saludo con una sonrisa. Miro el móvil para mirar la hora. ¡¿Son las nueve de la mañana?! JO-DER. Menos mal que es verano que sino... Me meto en la ducha y me doy una ducha rápida. Salgo y escojo la ropa para hoy. Al final me decido por unos pantalones cortos blancos y una camiseta básica lila. Bajo a desayunar y me pongo a pensar en todo lo que sucedió anoche... Es inevitable que lágrimas no salgan de mis ojos... Son un par de idiotas. Termino de desayunar y llamo a las chicas.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Fatima?
Fatima: ¡Hola! ¿Qué haces?
Yo: ¿Podemos quedar las tres?
Fatima: ¿Qué ha pasado?
Yo: Luego os lo cuento, ven lo más rápido que puedas, necesito un abrazo.
Fatima: Claro. -Ninguna de las dos dijo nada más. Ella colgó y llamé a Laura.
Laura: ¿Sí?
Yo: Laura, soy yo, Anna. ¿Puedes venir a mi casa ahora? También viene Fati. Es que necesito hablar con vosotras.
Laura: Claro, ahora mismo salgo para allá.
Yo: Gracias. -colgamos. A los cinco minutos llaman a la puerta. Voy a abrir. Es Fatima. Me abraza nada más verme. Se lo agradezco.
Fatima: Tía, ¿qué ha pasado?
Yo: Vamos a esperar a que Laura llegue. -asiente- ¿Me das otro? -me vuelve a abrazar y sentimos a otra persona que se une a nuestro abrazo. No hace falta mirar, sabemos que es Laura.
Fatima: Venga, ahora sí, cuenta, que nos tienes muy preocupadas.
Yo: Pues... que... Cuando llegué a casa cene y tal me subí a mi cuarto. La ventana estaba abierta y la cerré. Entonces Justin que se había metido por ella me sorprendió y me besó. Liam lo vio y se bajo a debajo de mi ventana. Llamó a Justin para pelearse y Justin aceptó. Yo les dije que si se peleaban que me iban a perder para siempre. Pero les dio igual... Vi como Liam le pegaba a Justin y cerré la ventana. No quería mirar. Ya se han peleado tres veces por mi y con esta cuatro. Y lo que me parece más fuerte es que su orgullo sea mayor que el amor que sienten por mi. Me puse a llorar en mi baño y casi lo vuelvo a hacer... Sino hubiera sido por Luna que rasgó la puerta, me habría cortado.
Fatima: Tía, no...
Yo: Joder, es que. -una lágrima cae- No les importo una mierda.
Laura: Claro que les importas.
Yo: Si les importara no se habrían peleado. Que asco de vida...
Fatima. No digas eso. Nos tienes a nosotras. -me sonríe-
Yo: Pero... es que... Ahora bajo. -subo a mi cuarto y cojo el anillo de Liam. Bajo y se lo enseño a las chicas- Este anillo me lo ha regalado Liam, quiere que me case con él. Y yo no quiero. Justin, en cambio, tiene PÁNICO al matrimonio, pero, Justin, no tiene ese romanticismo y esa dulzura de Liam. Joder tías, yo no se que mierdas hacer... Porque, no me quiero casar, pero tampoco quiero tener unos cuernos que ni entren por la puerta.
*Capítulo 59*
De repente mi móvil vibra. Es un mensaje y es de Justin.
Yo: Es un mensaje de Justin...
Laura: ¿Qué dice?
Yo: “Anna puedes venir a la playa ahora?” ¿Qué le digo?
Fatima: Uf...
Laura: No vallas.
Yo: Pero, ¿y si es algo importante?
Fatima: Llama lo. -marco el número de Justin y me llevo el móvil a la oreja después de un gran suspiro.
~Llamada telefónica~
Justin: ¿Anna?
Yo: Sí, soy yo. ¿Para qué me quieres?
Justin: Quiero hablar contigo. Y por teléfono no puede ser.
Yo: Pues si tienes que hablar conmigo, haz lo por teléfono.
Justin: Anna, por favor. -note en su voz algo más que una petición, note, tristeza...-
Yo: Esta bien, Justin. Iré. ¿Cuándo?
Justin: Ahora. Yo ya estoy en ella. No tardes. -cuelga-
Laura: ¿Pero estás loca?
Yo: No lo sé... Es que su voz no era la de siempre. Estaba como apagada... triste quizás... por eso he aceptado. Bueno chicas, gracias por a ver venido. No se que haría sin vosotras, de verdad.
Fatima: No tienes que dar las gracias, somos tus amigas. -me sonríe- ¿Laura, nos vamos?
Laura pone los ojos en blanco: Vooooyyyy. -las dos salieron de mi casa y yo me quedé sentada pensando un poco... Me levanto del sofá y me dirijo a la puerta. Nada más abrir me encuentro con Liam, enfrente, dispuesto a tocar.
Liam: Lo siento. -va a abrazarme, pero yo le aparto. ¿Qué se cree que soy? ¿Una puta marioneta?- Anna, por favor.
Yo: No, Liam. Y deja me salir. He quedado.
Liam: ¿Con Justin?
Yo: ¡Con quien me salga de los ovarios! -aparto a Liam de la puerta y la cierro. Después, me voy. Tardo unos diez minutos en llegar a la playa. Justin está sentado en la arena, sin camiseta. Llego a su lado y me siento.- ¿Para qué me querías?
Justin: No debí besarte... Me comporte como un verdadero niñato... Perdón. -volvió la cara para mirarme al pronunciar la última palabra. Yo agaché la cabeza, no sé que responderle...- No me gusta que estés enfadada conmigo. -me levantó la cabeza- Perdona me.
Yo: Dios, Justin, es que... Ahora todo esta patas arriba. Y yo no sé que mierdas hacer... ¡Me ignorasteis! ¡Es que parecía que no os importase lo más mínimo! ¡Solo vuestro puto orgullo! -suspiro- Necesito tiempo. -me levanto dispuesta a irme, pero él me agarra del brazo-
Justin: No te vallas. Vamos a dar una vuelta por la orilla. Sin hablar, sin decir nada. Solo pasear. Por favor.
Yo: Prefiero dar el paseo sola, sino te importa. -Justin asiente. Se levanta y va a darme un beso en la mejilla, pero me aparto. Él agacha la cabeza. Me voy sin mirar atrás, aun que siento su mirada tras de mi. Empiezo a andar por la orilla y a pocos metros de estar andando, un perro de raza labrador blanco se me acerca moviendo el rabo, contento. Me acerco a él y lo acaricio. Noto que tiene chapa. Se llama Rash. A los segundos escucho que alguien viene corriendo, muy fatigado. Levanto la vista del bonito perro y me encuentro con la mirada de un chico de ojos azules, moreno y alto.
Xxx: Per-don. Es-que-corre-mucho. -dice casi sin poder pronunciar las palabras. Yo me echo a reír sin poder contenerme.- ¿Qué te hace tanta gracia? -dice ya sí con su respiración normalizada.
Yo: Tú.
Xxx: ¿Yo? -asiento sin parar de reír.- ¿Qué tengo de gracioso?
Yo: Nada, nada... -digo ya sí parando de reír.
Xxx: ¿Por qué paras de reír? Me gusta tu risa. -me sonríe. Que preciosa sonrisa. Me sonrojo.- Di.