Yo: Justin, ¿qué
haces?
Justin: Entra,
rápido. -entro al baño y Justin me sigue- Tenemos que hablar.
Yo: Ya, lo se. -hay
un silencio incómodo que rompo- Justin, ¿por qué conmigo eres
dulce y con otras personas te muestras tan... borde?
Justin: Porque no
quiero mostrarme frágil.
Yo: Ser dulce no
significa que seas frágil.
Justin: Para mi sí.
-vuelve a haber silencio. Miro sus labios. Son súper carnosos y dan
muchas ganas de besarlos. Me muerdo el labio inferior. ¡¿Pero que
hago?! Él se acerca a mi, mucho. Tanto que puedo escuchar como
respira y casi, como late su corazón. Se acerca más. Mi cuerpo no
me responde, yo quiero parar de mirar esos ojos de color miel que me
encantan y esos labios, pero no me hace caso. Nuestras narices se
están rozando y nuestros labios casi están juntos. Y se unen por
completo. Justin coloca su mano izquierda en mi nuca y la derecha en
mi cintura. Yo solo los dejo pegados a mi, como una tonta. Le sigo el
beso, sus labios son demasiado sexys para parar de besarle. Al
parecer mi cuerpo no quiere despegarse del de Justin y rodeo su
cuello con mis brazos y eso hace que estemos más juntos. El beso
sigue, es largo y muy dulce. A los cinco segundos o así Justin para.
Quiero besarlo de nuevo. ¡Anna para! Tienes novio y es Liam. Para.
Justin: Lo siento,
yo no... -le interrumpo volviendo a juntar nuestros labios. Es
imposible despegar me de ellos, son droga pura.- Anna para. Tienes
novio. Y no me parece lógico que sea yo el que tiene que parar. -él
tiene razón-
Yo: ¿Con cuantas
chicas te has enrollado o tirado desde que rompimos?
Justin: Ninguna.
Yo: ¿Enserio?
Justin: Sí. Y si te
digo la verdad, intente enrollarme con una, pero su novio me dio una
pequeña paliza que me dejó caho, ¿no se si lo recuerdas? Tú y Liam
me encontrasteis tirado en la calle. Me quise enrollar con esa tía
porque sentía rabia por verte a ti con ese bailar como lo hacías
conmigo, bueno, un poco mejor. Esa noche estabas preciosa. O y
felicidades aun que sean un poco atrasadas.
Yo: Gracias.
-sonreí, él sonríe y sigue con su pequeña historia-
Justin: Anna, nunca
te lo dije, pero... No he sentido nada igual por otra chica. Tú me
has echo sentir con un solo beso el chico más feliz de este planeta.
Y todo eso sin hacer el amor. Eres... eres única, de verdad. No hay
otra chica como tú en todo el mundo, ni la habrá, porque ángeles
como tu solo hay uno.
Yo: Justin, todo lo
que me estas diciendo es precioso -me interrumpe-
Justin: Deja me
terminar, por favor -asiento y escucho- Te amo, te amo como nunca he
amado o querido a otra chica. Se que tú a mi no me quieres, que
estas enamorada de Liam y que yo solo fui un error en tu vida, pero,
quiero que lo sepas. Que aun que te hiciera sufrir, te quiero. Y de
todo esto me di cuenta el día que te fuiste de mi lado, mejor dicho,
el día que Liam apareció... Si él no estuviera, estoy seguro de
que tú y yo ahora mismo estaríamos juntos. -no pude evitar que una
lágrima saliera de mis ojos.- Lo siento. Bueno, solo te quería
decir eso. Espero que algún día me llegues a perdonar todo lo que
te hice en el pasado, como te traté... Lo siento, de verdad. Y si
tengo esta apariencia es porque no me gusta que la gente piense que
soy un blandengue. Pero te quiero y siempre te querré. Hasta luego.
-me dio un beso en la frente y salió por la puerta. Yo me quedé
inmóvil. Todo lo que me acababa de decir Justin fue, tan bonito.
Dios. Y ahora me pregunto, ¿aun le quiero? No lo se, lo único que
se es que lo que me acaba de decir a sido lo más bonito que nunca me
han dicho en mi vida. Definitivamente, Justin es un chico muy
sensible. Salgo del baño y me dirijo a clase, justo al abrir la
puerta el timbre suena. Y todos salen al patio. Yo, de mientras
recojo mis cosas pensando en todo lo que me ha dicho Justin. Liam no
deja de mirar me, supongo que quiere saber que me pasa. Recuerdo el
beso que nos dimos Justin y yo en el baño y fue... precioso, creo
que fue el beso más bonito que me dieron nunca. Termino de recoger
mis cosas y salimos al patio. Miro a mi alrededor y encuentro
automáticamente a Justin jugando al fútbol, sudado, muy sexy. Me
mira y sonríe. Yo sonrío y miro al suelo, le vuelvo a mirar pero su
cara cambió por completo cuando ve a Liam salir al patio detrás de
mi. Noto es sus ojos algo...