jueves, 23 de mayo de 2013

*Capítulos 57, 58 & 59 de PRECIADA COINCIDENCIA*

*Capítulo 57*
Antonio: No quiero saber que habéis hecho, no me lo cuentes.
Yo: ¡Papá, no hemos hecho nada!
Antonio: Ya.... -dice casi susurrando. Hago como si no lo hubiera escuchado y me siento para desayunar. Liam se sienta a mi lado, ya vestido. Mi madre nos pone el desayuno. Le ayudo a recoger y subo a cambiarme. Bajo y Liam ya me esta esperando. Se levanta del sofá y salimos por la puerta después de despedirnos de mis padres y de mi hermano. Nos dirigimos al parque.
Liam: Anna, ¿aun llevas el colgante que te regalé?
Yo: Sí. Mira. -lo cojo y se lo enseño- Aun que me lo quité cuando vi la foto...
Fatima: ¿¡Liam!?
Liam: Hola chicas. -les sonríe-
Laura: ¿Cómo tú por aquí? -me mira- Oh, sí, ya, vale.
Fatima: Oye, ¿os habéis enterado de lo de Justin?
Yo: No, ¿qué ha pasado?
Fatima: Rakel a roto con él. Al parecer lo encontró con otra chica apunto de hacer el amor. -¡¿Pero si ha ocurrido esta madrugada?! ¿Cómo coño lo sabe ya medio mundo?- ¿Qué no pensáis decir nada? ¡Es un notición!
Yo: Bueno... es que la verdad, no se que decir. A Justin se le veía que no estaba a gusto con ella. Yo por lo menos lo note cuando fui a saludarle cuando vine.
Laura: Tú es que eres especial. -reímos- Fatima, vamos que David y Alex nos esperan.
Fatima: ¿Queréis veniros?
Yo: ¿Quieres?
Liam: ¡Claro! Hace mucho que no los veo. -llegamos al sitio donde habían quedado con ellos. Los saludo y Liam hace lo mismo.
David: ¿Os habéis traído traje de baño?
Yo: No, ¿por?
Alex: Vamos a un pequeño lago del pueblo de al lado. Si queréis os esperamos y vais y os cambiáis.
Yo: Ah, sí por favor. -Liam y yo llegamos a nuestra casas y nos ponemos los trajes de baño y volvemos al lugar de encuentro de antes. Nos subimos en el coche del padre de Alex. Es una furgoneta “gipi” así que cabemos todos perfectamente. Pasamos la mañana y parte de la tarde allí. La verdad es que se estaba de maravilla y más con la compañía de mis mejores amigas, sus chicos y Liam. Llega la hora de volver a nuestro pueblo y acordamos volver a venir algún día para repetir. Llego a casa y ceno con mi familia. Ayudo a mi madre y subo a mi cuarto. Cierro la puerta y me siento en la cama. Noto un poco de brisa y la cierro. Al parecer esta mañana me la dejé abierta. La cierro y al instante siento una mano en mi cintura. Casi grito pero me tapa la boca.
Xxx: Calla, soy yo.
Yo: Justin, ¿qué mierdas haces aquí? -digo mientras me doy la vuelta. Voy a decir algo más pero me calla con un beso. Me aparto de él porque no quiero que Liam nos vea. Le pego una bofetada y él coloca su mano en su mejilla derecha. Miro hacia la ventana. Lo ha visto... La ventana es lo suficientemente grande para llegar a ver que tiene los puños cerrados y puedo notar en su mirada que tiene unas ganas inmensas de matar a Justin.
Justin: ¿Por qué me pegas?
Yo: ¡¿Qué por qué?! ¡Me acabas de besar!
Justin: Quieres dejar de gritar. -hay tres segundos de silencio y Justin pone cara de pícaro- Pues, ayer, no decías lo mismo mientras... -pongo los ojos en blanco.
Xxx: ¡¡¡Justin!!! -Justin se asoma a la ventana que es de donde procede el sonido-
Justin: ¿Qué quieres, Liam?
Liam: Baja si tienes los suficientes huevos, cabrón. -Justin cierra los puños con fuerza y salta por la ventana.
Yo: Como os peleéis... -pienso las palabras adecuadas que no sé cuales son...- Ya os podéis olvidar de mi LOS DOS. -Justin cae al suelo después de que Liam le diera un puñetazo. Cierro la ventana y entro en el cuarto de baño para...
*Capítulo 58*
Llorar y que mis padres no se enteren. No me puedo creer que su orgullo sea mayor que lo que sienten por mi... Que les den. Me llevo las manos a la cara y noto el anillo de Liam en mi dedo. Me lo quito y lo meto en mi neceser. No quiero tener algo en mi mano de alguien que su orgullo es mayor que el amor que siente por mi... Me siento en el váter y abro un cajón del cuarto de baño. Hace dos años que no lo hago y ahora me da miedo... Cojo la cuchilla de afeitar que tenía hay para eso. La acerco a mi muñeca. Antes de cortarme siento como que algo rasga la puerta e inmediatamente guardo la cuchilla. Abro la puerta y me encuentro a Luna. Me agacho y la abrazo, la abrazo muy fuerte. Ella jamás me ha fallado desde que la tengo, jamás. Me siento en el suelo y Luna se tumba a mi lado con su cabeza en mi muslo para que la acaricie, y eso hago acariciarla hasta que me quedo dormida. Algo húmedo me da en la mano. Me despierto aturdida.
Yo: Hola, pequeña. -le saludo con una sonrisa. Miro el móvil para mirar la hora. ¡¿Son las nueve de la mañana?! JO-DER. Menos mal que es verano que sino... Me meto en la ducha y me doy una ducha rápida. Salgo y escojo la ropa para hoy. Al final me decido por unos pantalones cortos blancos y una camiseta básica lila. Bajo a desayunar y me pongo a pensar en todo lo que sucedió anoche... Es inevitable que lágrimas no salgan de mis ojos... Son un par de idiotas. Termino de desayunar y llamo a las chicas.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Fatima?
Fatima: ¡Hola! ¿Qué haces?
Yo: ¿Podemos quedar las tres?
Fatima: ¿Qué ha pasado?
Yo: Luego os lo cuento, ven lo más rápido que puedas, necesito un abrazo.
Fatima: Claro. -Ninguna de las dos dijo nada más. Ella colgó y llamé a Laura.
Laura: ¿Sí?
Yo: Laura, soy yo, Anna. ¿Puedes venir a mi casa ahora? También viene Fati. Es que necesito hablar con vosotras.
Laura: Claro, ahora mismo salgo para allá.
Yo: Gracias. -colgamos. A los cinco minutos llaman a la puerta. Voy a abrir. Es Fatima. Me abraza nada más verme. Se lo agradezco.
Fatima: Tía, ¿qué ha pasado?
Yo: Vamos a esperar a que Laura llegue. -asiente- ¿Me das otro? -me vuelve a abrazar y sentimos a otra persona que se une a nuestro abrazo. No hace falta mirar, sabemos que es Laura.
Fatima: Venga, ahora sí, cuenta, que nos tienes muy preocupadas.
Yo: Pues... que... Cuando llegué a casa cene y tal me subí a mi cuarto. La ventana estaba abierta y la cerré. Entonces Justin que se había metido por ella me sorprendió y me besó. Liam lo vio y se bajo a debajo de mi ventana. Llamó a Justin para pelearse y Justin aceptó. Yo les dije que si se peleaban que me iban a perder para siempre. Pero les dio igual... Vi como Liam le pegaba a Justin y cerré la ventana. No quería mirar. Ya se han peleado tres veces por mi y con esta cuatro. Y lo que me parece más fuerte es que su orgullo sea mayor que el amor que sienten por mi. Me puse a llorar en mi baño y casi lo vuelvo a hacer... Sino hubiera sido por Luna que rasgó la puerta, me habría cortado.
Fatima: Tía, no...
Yo: Joder, es que. -una lágrima cae- No les importo una mierda.
Laura: Claro que les importas.
Yo: Si les importara no se habrían peleado. Que asco de vida...
Fatima. No digas eso. Nos tienes a nosotras. -me sonríe-
Yo: Pero... es que... Ahora bajo. -subo a mi cuarto y cojo el anillo de Liam. Bajo y se lo enseño a las chicas- Este anillo me lo ha regalado Liam, quiere que me case con él. Y yo no quiero. Justin, en cambio, tiene PÁNICO al matrimonio, pero, Justin, no tiene ese romanticismo y esa dulzura de Liam. Joder tías, yo no se que mierdas hacer... Porque, no me quiero casar, pero tampoco quiero tener unos cuernos que ni entren por la puerta.
*Capítulo 59*
De repente mi móvil vibra. Es un mensaje y es de Justin.
Yo: Es un mensaje de Justin...
Laura: ¿Qué dice?
Yo: “Anna puedes venir a la playa ahora?” ¿Qué le digo?
Fatima: Uf...
Laura: No vallas.
Yo: Pero, ¿y si es algo importante?
Fatima: Llama lo. -marco el número de Justin y me llevo el móvil a la oreja después de un gran suspiro.
~Llamada telefónica~
Justin: ¿Anna?
Yo: Sí, soy yo. ¿Para qué me quieres?
Justin: Quiero hablar contigo. Y por teléfono no puede ser.
Yo: Pues si tienes que hablar conmigo, haz lo por teléfono.
Justin: Anna, por favor. -note en su voz algo más que una petición, note, tristeza...-
Yo: Esta bien, Justin. Iré. ¿Cuándo?
Justin: Ahora. Yo ya estoy en ella. No tardes. -cuelga-
Laura: ¿Pero estás loca?
Yo: No lo sé... Es que su voz no era la de siempre. Estaba como apagada... triste quizás... por eso he aceptado. Bueno chicas, gracias por a ver venido. No se que haría sin vosotras, de verdad.
Fatima: No tienes que dar las gracias, somos tus amigas. -me sonríe- ¿Laura, nos vamos?
Laura pone los ojos en blanco: Vooooyyyy. -las dos salieron de mi casa y yo me quedé sentada pensando un poco... Me levanto del sofá y me dirijo a la puerta. Nada más abrir me encuentro con Liam, enfrente, dispuesto a tocar.
Liam: Lo siento. -va a abrazarme, pero yo le aparto. ¿Qué se cree que soy? ¿Una puta marioneta?- Anna, por favor.
Yo: No, Liam. Y deja me salir. He quedado.
Liam: ¿Con Justin?
Yo: ¡Con quien me salga de los ovarios! -aparto a Liam de la puerta y la cierro. Después, me voy. Tardo unos diez minutos en llegar a la playa. Justin está sentado en la arena, sin camiseta. Llego a su lado y me siento.- ¿Para qué me querías?
Justin: No debí besarte... Me comporte como un verdadero niñato... Perdón. -volvió la cara para mirarme al pronunciar la última palabra. Yo agaché la cabeza, no sé que responderle...- No me gusta que estés enfadada conmigo. -me levantó la cabeza- Perdona me.
Yo: Dios, Justin, es que... Ahora todo esta patas arriba. Y yo no sé que mierdas hacer... ¡Me ignorasteis! ¡Es que parecía que no os importase lo más mínimo! ¡Solo vuestro puto orgullo! -suspiro- Necesito tiempo. -me levanto dispuesta a irme, pero él me agarra del brazo-
Justin: No te vallas. Vamos a dar una vuelta por la orilla. Sin hablar, sin decir nada. Solo pasear. Por favor.
Yo: Prefiero dar el paseo sola, sino te importa. -Justin asiente. Se levanta y va a darme un beso en la mejilla, pero me aparto. Él agacha la cabeza. Me voy sin mirar atrás, aun que siento su mirada tras de mi. Empiezo a andar por la orilla y a pocos metros de estar andando, un perro de raza labrador blanco se me acerca moviendo el rabo, contento. Me acerco a él y lo acaricio. Noto que tiene chapa. Se llama Rash. A los segundos escucho que alguien viene corriendo, muy fatigado. Levanto la vista del bonito perro y me encuentro con la mirada de un chico de ojos azules, moreno y alto.
Xxx: Per-don. Es-que-corre-mucho. -dice casi sin poder pronunciar las palabras. Yo me echo a reír sin poder contenerme.- ¿Qué te hace tanta gracia? -dice ya sí con su respiración normalizada.
Yo: Tú.
Xxx: ¿Yo? -asiento sin parar de reír.- ¿Qué tengo de gracioso?
Yo: Nada, nada... -digo ya sí parando de reír.
Xxx: ¿Por qué paras de reír? Me gusta tu risa. -me sonríe. Que preciosa sonrisa. Me sonrojo.- Di.

No hay comentarios:

Publicar un comentario