*Capítulo 57*
Antonio: No quiero
saber que habéis hecho, no me lo cuentes.
Yo: ¡Papá, no
hemos hecho nada!
Antonio: Ya....
-dice casi susurrando. Hago como si no lo hubiera escuchado y me
siento para desayunar. Liam se sienta a mi lado, ya vestido. Mi madre
nos pone el desayuno. Le ayudo a recoger y subo a cambiarme. Bajo y
Liam ya me esta esperando. Se levanta del sofá y salimos por la
puerta después de despedirnos de mis padres y de mi hermano. Nos
dirigimos al parque.
Liam: Anna, ¿aun
llevas el colgante que te regalé?
Yo: Sí. Mira. -lo
cojo y se lo enseño- Aun que me lo quité cuando vi la foto...
Fatima: ¿¡Liam!?
Liam: Hola chicas.
-les sonríe-
Laura: ¿Cómo tú
por aquí? -me mira- Oh, sí, ya, vale.
Fatima: Oye, ¿os
habéis enterado de lo de Justin?
Yo: No, ¿qué ha
pasado?
Fatima: Rakel a roto
con él. Al parecer lo encontró con otra chica apunto de hacer el
amor. -¡¿Pero si ha ocurrido esta madrugada?! ¿Cómo coño lo sabe
ya medio mundo?- ¿Qué no pensáis decir nada? ¡Es un notición!
Yo: Bueno... es que
la verdad, no se que decir. A Justin se le veía que no estaba a
gusto con ella. Yo por lo menos lo note cuando fui a saludarle cuando
vine.
Laura: Tú es que
eres especial. -reímos- Fatima, vamos que David y Alex nos esperan.
Fatima: ¿Queréis
veniros?
Yo: ¿Quieres?
Liam: ¡Claro! Hace
mucho que no los veo. -llegamos al sitio donde habían quedado con
ellos. Los saludo y Liam hace lo mismo.
David: ¿Os habéis
traído traje de baño?
Yo: No, ¿por?
Alex: Vamos a un
pequeño lago del pueblo de al lado. Si queréis os esperamos y vais
y os cambiáis.
Yo: Ah, sí por
favor. -Liam y yo llegamos a nuestra casas y nos ponemos los trajes
de baño y volvemos al lugar de encuentro de antes. Nos subimos en el
coche del padre de Alex. Es una furgoneta “gipi” así que cabemos
todos perfectamente. Pasamos la mañana y parte de la tarde allí. La
verdad es que se estaba de maravilla y más con la compañía de mis
mejores amigas, sus chicos y Liam. Llega la hora de volver a nuestro
pueblo y acordamos volver a venir algún día para repetir. Llego a
casa y ceno con mi familia. Ayudo a mi madre y subo a mi cuarto.
Cierro la puerta y me siento en la cama. Noto un poco de brisa y la cierro. Al parecer esta mañana me la dejé abierta.
La cierro y al instante siento una mano en mi cintura. Casi grito
pero me tapa la boca.
Xxx: Calla, soy yo.
Yo: Justin, ¿qué
mierdas haces aquí? -digo mientras me doy la vuelta. Voy a decir
algo más pero me calla con un beso. Me aparto de él porque no
quiero que Liam nos vea. Le pego una bofetada y él coloca su mano en
su mejilla derecha. Miro hacia la ventana. Lo ha visto... La ventana
es lo suficientemente grande para llegar a ver que tiene los puños
cerrados y puedo notar en su mirada que tiene unas ganas inmensas de
matar a Justin.
Justin: ¿Por qué
me pegas?
Yo: ¡¿Qué por
qué?! ¡Me acabas de besar!
Justin: Quieres
dejar de gritar. -hay tres segundos de silencio y Justin pone cara de
pícaro- Pues, ayer, no decías lo mismo mientras... -pongo los ojos
en blanco.
Xxx: ¡¡¡Justin!!!
-Justin se asoma a la ventana que es de donde procede el sonido-
Justin: ¿Qué
quieres, Liam?
Liam: Baja si tienes
los suficientes huevos, cabrón. -Justin cierra los puños con fuerza
y salta por la ventana.
Yo: Como os
peleéis... -pienso las palabras adecuadas que no sé cuales son...-
Ya os podéis olvidar de mi LOS DOS. -Justin cae al suelo después de
que Liam le diera un puñetazo. Cierro la ventana y entro en el
cuarto de baño para...
*Capítulo 58*
Llorar y que mis
padres no se enteren. No me puedo creer que su orgullo sea mayor que
lo que sienten por mi... Que les den. Me llevo las manos a la cara y
noto el anillo de Liam en mi dedo. Me lo quito y lo meto en mi
neceser. No quiero tener algo en mi mano de alguien que su orgullo es
mayor que el amor que siente por mi... Me siento en el váter y abro
un cajón del cuarto de baño. Hace dos años que no lo hago y ahora
me da miedo... Cojo la cuchilla de afeitar que tenía hay para eso.
La acerco a mi muñeca. Antes de cortarme siento como que algo rasga
la puerta e inmediatamente guardo la cuchilla. Abro la puerta y me
encuentro a Luna. Me agacho y la abrazo, la abrazo muy fuerte. Ella
jamás me ha fallado desde que la tengo, jamás. Me siento en el
suelo y Luna se tumba a mi lado con su cabeza en mi muslo para que la
acaricie, y eso hago acariciarla hasta que me quedo dormida. Algo
húmedo me da en la mano. Me despierto aturdida.
Yo: Hola, pequeña.
-le saludo con una sonrisa. Miro el móvil para mirar la hora. ¡¿Son
las nueve de la mañana?! JO-DER. Menos mal que es verano que sino...
Me meto en la ducha y me doy una ducha rápida. Salgo y escojo la
ropa para hoy. Al final me decido por unos pantalones cortos blancos
y una camiseta básica lila. Bajo a desayunar y me pongo a pensar en
todo lo que sucedió anoche... Es inevitable que lágrimas no salgan
de mis ojos... Son un par de idiotas. Termino de desayunar y llamo a
las chicas.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Fatima?
Fatima: ¡Hola! ¿Qué
haces?
Yo: ¿Podemos quedar
las tres?
Fatima: ¿Qué ha
pasado?
Yo: Luego os lo
cuento, ven lo más rápido que puedas, necesito un abrazo.
Fatima: Claro.
-Ninguna de las dos dijo nada más. Ella colgó y llamé a Laura.
Laura: ¿Sí?
Yo: Laura, soy yo,
Anna. ¿Puedes venir a mi casa ahora? También viene Fati. Es que
necesito hablar con vosotras.
Laura: Claro, ahora
mismo salgo para allá.
Yo: Gracias.
-colgamos. A los cinco minutos llaman a la puerta. Voy a abrir. Es
Fatima. Me abraza nada más verme. Se lo agradezco.
Fatima: Tía, ¿qué
ha pasado?
Yo: Vamos a esperar
a que Laura llegue. -asiente- ¿Me das otro? -me vuelve a abrazar y
sentimos a otra persona que se une a nuestro abrazo. No hace falta
mirar, sabemos que es Laura.
Fatima: Venga, ahora
sí, cuenta, que nos tienes muy preocupadas.
Yo: Pues... que...
Cuando llegué a casa cene y tal me subí a mi cuarto. La ventana
estaba abierta y la cerré. Entonces Justin que se había metido por
ella me sorprendió y me besó. Liam lo vio y se bajo a debajo de mi
ventana. Llamó a Justin para pelearse y Justin aceptó. Yo les dije
que si se peleaban que me iban a perder para siempre. Pero les dio
igual... Vi como Liam le pegaba a Justin y cerré la ventana. No
quería mirar. Ya se han peleado tres veces por mi y con esta cuatro.
Y lo que me parece más fuerte es que su orgullo sea mayor que el
amor que sienten por mi. Me puse a llorar en mi baño y casi lo
vuelvo a hacer... Sino hubiera sido por Luna que rasgó la puerta, me
habría cortado.
Fatima: Tía, no...
Yo: Joder, es que.
-una lágrima cae- No les importo una mierda.
Laura: Claro que les
importas.
Yo: Si les importara
no se habrían peleado. Que asco de vida...
Fatima. No digas
eso. Nos tienes a nosotras. -me sonríe-
Yo: Pero... es
que... Ahora bajo. -subo a mi cuarto y cojo el anillo de Liam. Bajo y
se lo enseño a las chicas- Este anillo me lo ha regalado Liam,
quiere que me case con él. Y yo no quiero. Justin, en cambio, tiene
PÁNICO al matrimonio, pero, Justin, no tiene ese romanticismo y esa
dulzura de Liam. Joder tías, yo no se que mierdas hacer... Porque,
no me quiero casar, pero tampoco quiero tener unos cuernos que ni
entren por la puerta.
*Capítulo 59*
De repente mi móvil
vibra. Es un mensaje y es de Justin.
Yo: Es un mensaje de
Justin...
Laura: ¿Qué dice?
Yo: “Anna puedes
venir a la playa ahora?” ¿Qué le digo?
Fatima: Uf...
Laura: No vallas.
Yo: Pero, ¿y si es
algo importante?
Fatima: Llama lo.
-marco el número de Justin y me llevo el móvil a la oreja después
de un gran suspiro.
~Llamada telefónica~
Justin: ¿Anna?
Yo: Sí, soy yo.
¿Para qué me quieres?
Justin: Quiero
hablar contigo. Y por teléfono no puede ser.
Yo: Pues si tienes
que hablar conmigo, haz lo por teléfono.
Justin: Anna, por
favor. -note en su voz algo más que una petición, note,
tristeza...-
Yo: Esta bien,
Justin. Iré. ¿Cuándo?
Justin: Ahora. Yo ya
estoy en ella. No tardes. -cuelga-
Laura: ¿Pero estás
loca?
Yo: No lo sé... Es
que su voz no era la de siempre. Estaba como apagada... triste
quizás... por eso he aceptado. Bueno chicas, gracias por a ver
venido. No se que haría sin vosotras, de verdad.
Fatima: No tienes
que dar las gracias, somos tus amigas. -me sonríe- ¿Laura, nos
vamos?
Laura pone los ojos
en blanco: Vooooyyyy. -las dos salieron de mi casa y yo me quedé
sentada pensando un poco... Me levanto del sofá y me dirijo a la
puerta. Nada más abrir me encuentro con Liam, enfrente, dispuesto a
tocar.
Liam: Lo siento. -va
a abrazarme, pero yo le aparto. ¿Qué se cree que soy? ¿Una puta
marioneta?- Anna, por favor.
Yo: No, Liam. Y deja
me salir. He quedado.
Liam: ¿Con Justin?
Yo: ¡Con quien me
salga de los ovarios! -aparto a Liam de la puerta y la cierro.
Después, me voy. Tardo unos diez minutos en llegar a la playa.
Justin está sentado en la arena, sin camiseta. Llego a su lado y me
siento.- ¿Para qué me querías?
Justin: No debí
besarte... Me comporte como un verdadero niñato... Perdón. -volvió
la cara para mirarme al pronunciar la última palabra. Yo agaché la
cabeza, no sé que responderle...- No me gusta que estés enfadada
conmigo. -me levantó la cabeza- Perdona me.
Yo: Dios, Justin, es
que... Ahora todo esta patas arriba. Y yo no sé que mierdas hacer...
¡Me ignorasteis! ¡Es que parecía que no os importase lo más
mínimo! ¡Solo vuestro puto orgullo! -suspiro- Necesito tiempo. -me
levanto dispuesta a irme, pero él me agarra del brazo-
Justin: No te
vallas. Vamos a dar una vuelta por la orilla. Sin hablar, sin decir
nada. Solo pasear. Por favor.
Yo: Prefiero dar el
paseo sola, sino te importa. -Justin asiente. Se levanta y va a darme
un beso en la mejilla, pero me aparto. Él agacha la cabeza. Me voy
sin mirar atrás, aun que siento su mirada tras de mi. Empiezo a
andar por la orilla y a pocos metros de estar andando, un perro de
raza labrador blanco se me acerca moviendo el rabo, contento. Me
acerco a él y lo acaricio. Noto que tiene chapa. Se llama Rash. A
los segundos escucho que alguien viene corriendo, muy fatigado.
Levanto la vista del bonito perro y me encuentro con la mirada de un
chico de ojos azules, moreno y alto.
Xxx: Per-don.
Es-que-corre-mucho. -dice casi sin poder pronunciar las palabras. Yo
me echo a reír sin poder contenerme.- ¿Qué te hace tanta gracia?
-dice ya sí con su respiración normalizada.
Yo: Tú.
Xxx: ¿Yo? -asiento
sin parar de reír.- ¿Qué tengo de gracioso?
Yo: Nada, nada...
-digo ya sí parando de reír.
Xxx: ¿Por qué
paras de reír? Me gusta tu risa. -me sonríe. Que preciosa sonrisa.
Me sonrojo.- Di.
No hay comentarios:
Publicar un comentario