jueves, 23 de mayo de 2013

*Capítulos 54, 55 & 56 de PRECIADA COINCIDENCIA*


*Capítulo 54*
-Narra Rakel-
¿Cómo no he podido darme cuenta cuando ella fue a visitarlo? Se notaba en la mirada de los dos... Estoy en mi casa, llorando sin consuelo por el estúpido de Justin... Recuerdo perfectamente aquella vez que me llamó por el nombre de “Anna”... Estábamos en un parque los dos sentados, hablando tranquilamente. Justin se queda callado de repente. Me mira y dice: Anna.
Yo: ¿Qué has dicho Justin?
Justin: ¿Yo? Nada. ¿Por?
Yo: Me acabas de llamar Anna.
Justin: ¿Pero de que estas hablando A-Rakel? -me levanto del banco en el que estamos sentados y me voy. Justin, luego me dijo que era “una broma” pero yo no me lo creí. Y tenía razón... Ahora estoy sufriendo por algo que sabía que tarde o temprano pasaría... Soy una estúpida...
-Narra Liam-
Estoy con los chicos en una entrevista.
Presentador: Liam, ¿cómo llevas tu relación con Anna? Últimamente se os ve muy distanciados. ¿Por qué ella se fue a España otra vez?
Yo: Todo va muy bien. -hago como si sonriera y estuviera contento, aun que no es así- Se ha ido a España por problemas de su familia, no tiene nada que ver con nuestra relación.
Presentador: Entonces, ¿ella te ha perdonado por la polémica foto que ha salido de ti y una bailarina de The X Factor?. -Trago saliva.-
Yo: Sí, todo se ha arreglado. -La entrevista termina y nos vamos al hotel. En la recepción me paro en seco.
Niall: Liam, tío, ¿qué pasa?
Yo: Chicos, lo siento.
Zayn: Liam, ¿qué pasa? Nos estas asustando.
Yo: Ya se que tenemos mucho trabajo, pero me tengo que ir a España ya. Sé que son las doce y media de la noche, pero tengo que encontrarla y decirle y pedirle que me diga porque no se quiere casar conmigo. Y también pedirle perdón por la foto... Lo siento chicos de verdad.
Harry: Pero, Liam, a estas horas es muy difícil encontrar un vuelo hacia España.
Yo: Lo voy a encontrar así me cueste la vida. -Subo arriba y cojo mi chaqueta con capucha y me voy al aeropuerto. Por suerte para mi, hay un vuelo a España y quedan plazas. Espero a que me llamen y a las una y cuarto me llaman para el vuelo. Llego a España y me voy al pueblo de Anna. Casi son las tres de la noche... Veo como una preciosa figura de mujer, gira una esquina. Es Anna. Voy tras ella. Me cuesta llegar, pero lo consigo. Le tapo la boca para que no grite y despierte a los vecinos. La dejo contra una pared y me quito la capucha. Le hago un gesto para que se calle y no grite. La beso, esos labios... como sus labios no hay otros.
Anna: ¿A qué has venido?
Yo: Te quiero.
Anna: Liam, no me pienso casar contigo por más que lo intentes... -sé que está mintiendo-
Yo: Sé que mientes. Me quieres y lo sé. -la beso.- ¿Por qué no te quieres casar conmigo?
Anna: No te quiero, solo eras un simple capricho. Y ya estoy harta de ti. -me muerdo el labio. Como me pone cuando intenta mentir y ponerse de chica dura. La beso.- Liam para. -dice mientras me aparta de ella.
Yo: Di me porqué. -ella suspira profundo y mira al suelo para después mirarme a los ojos.-
Anna: No quiero arruinarte la vida...
Yo: ¿Cómo piensas que me la vas a arruinar si tú eres mi vida? Anna, pasé cuatro meses a tu lado mientras estabas en coma. He pasado casi toda mi vida contigo. -me acerco y la beso-
Xxx: Liam, ¿qué haces comiendo te mis babas?
*Capítulo 55*
Yo: ¿De que cojones estás hablando?
Justin: Me acabo de acostar con ella. -una sensación de rabia cubre todo mi cuerpo empezando por la espina dorsal hasta llegar al último pelo de mi cabeza.
Yo: ¿Qué está diciendo? -le pregunto a Anna y ella baja la cabeza- ¡¿QUÉ?! ¡¿QUÉ TE LO HAS FOLLADO?!
Justin: Sí. -dice con una sonrisa orgullosa-
Yo: Tu te callas gilipollas, sino quieres que te rompa cada hueso de tu cuerpo. -Justin se acerca a mi desafiante y se coloca enfrente-
Justin: Intenta lo.
Yo: Justin, no me provoques, eres menor que yo, no quiero abusar de tu inocencia. -Él se aleja lo justo para poder darme un puñetazo que me rompe el labio. Me giro y yo le doy otro. Los dos caemos al suelo y empezamos a pelearnos. Anna nos grita que paremos, pero no le hacemos caso. ¿Cómo puede ser que la chica con la que perdí la virginidad, la que estuve CUATRO meses a su lado, me halla engañado con otro unos días después de pedirle matrimonio? Justin me da y yo se la devuelvo con rabia. Ninguno de los dos nos damos cuenta de que Anna esta sentada en el suelo llorando, encogida. Nos levantamos del suelo y nos quedamos mirando a los ojos fijamente. Justin tenía un ojo morado, la nariz sangrando y el labio roto.
Anna: ¡¡SOYS UN PAR DE GILIPOLLAS!! ¡OS PODRÍAIS HABER MATADO, ESTÚPIDOS! -ella se levanta, nos mira a los ojos a los dos y se va.
Justin: ¿Cómo se te ocurre pedirle matrimonio? ¿Estas tonto? -lo miro con cara de asesino-
Yo: La AMO. Y si tú no eres capaz de actualizar esa información en el cerebro no es mi problema. No la vuelvas a tocar en tu puta vida.
Justin: Eh, cuidado gallito. -me voy en busca de Anna para no volver a pelearme con este. Esta sentada en un banco, llorando... Me acerco a ella y le pongo la mano en su hombro. Se asusta, pero luego se tranquiliza al ver que soy yo.
Anna: Vete. -dice volviendo a su posición inicial.
Yo: Lo siento, pero sabes que Justin me saca de mis casillas y encima lo has hecho con él. Anna, eso no me lo esperaba de ti...
Anna: ¡TÚ TE HAS MORREADO CON OTRA MIENTRAS YO ESTABA AQUÍ SUFRIENDO PORQUE PENSABA QUE TE HABÍA HECHO DAÑO! Joder... -me grita mirándome-
Yo: Eso fue una confusión... Ella me dio el beso sin que yo me diera cuenta. Luego se disculpó.
Anna: Liam, tenías tú mano en su cintura.
Yo: Era para alejarla. Anna, yo te amo a ti y solo a ti. Lo he estado desde el momento en que te vi hablando con Laura y Fatima en el patio a la hora del recreo. Tu sonrisa me alegran los peores días, sin ti mi corazón, mi cerebro y todo mi cuerpo, se queda sin vida. -ella no dice nada. Me siento a su lado y le cojo la mano- Anna, mira me. -ella gira la cabeza- TE AMO, ¿vale? Y nada ni nadie puede ni podrá cambiar lo que siento por ti.
Anna: Liam, yo no puedo casarme contigo.
Yo: ¿¡Por qué!? Te amo, me amas. ¿Qué problema hay?
Anna: Solo tengo diecinueve años...
Yo: ¿Y? Puedo esperar el tiempo que haga falta por ti.
Anna: Liam... es que... No, no puedo...
Yo: Esta bien, no nos casamos. Pero pon te el anillo por lo menos. -asiente y yo sonrío mientras saco la cajita roja. La abro y le pongo el anillo. Ella sonríe.- Te amo.
Nos quedamos un rato en silencio, mirándonos. Va a besarme pero me aparto, las heridas de “guerra” duelen...
Anna: Vamos a mi casa y te curo, anda. -asiento y nos levantamos. Ella me agarra la mano y entrelazando nuestros dedos. Perfecta reconciliación. Llegamos a su casa y entramos con su llave. Va a por el botiquín y me cura con mucho cuidado de no hacerme daño. Que preciosa.- Liam, ¿tienes sitio donde dormir? -Niego y ella sonríe. Quiere que duerma con ella. Me acerco y aguanto el dolor para besarla. La tumbo sin querer en el sofá, pero escuchamos unos pasos y...
*Capítulo 56*
Me levanto de encima de ella y me escondo debajo de la mesa.
Anna: Papá, ¿qué haces despierto a estas horas?
Antonio: He bajado a por un vaso de agua. ¿Qué hace el botiquín hay?
Anna: Me dolía la barriga y he bajado a por una pastilla.
Antonio: Ah, bueno, hasta mañana, cariño. -se escucha un pequeño beso y pasos seguidos de este.
Anna: Liam, corre, sal, se ha ido. -salgo de debajo de la mesa y la beso.
Antonio: Anna -se queda pillado- ¿¡Pero tú que mierdas haces aquí!? ¡Fuera de mi casa!
Anna: Papá, deja lo. No tiene donde dormir. Acaba de llegar, por favor.
Antonio: Pues tendrá que dormir en el sofá. De dormir contigo nada. ¿Entendido? -asentimos los dos. Antonio se va y empezamos a reír bajo para que no se entere.
Yo: Dios me pensaba que me iba a matar, te lo juro. -volvemos a reír. Me acerco y la beso- Te quiero. -se vuelven a escuchar pasos. Anna y yo nos miramos, su padre lo ha escuchado todo... Bueno, no creo que importe mucho, ¿no? Anna se levanta.
Anna: Buenas noches. -se da la vuelta pero le agarro el brazo- ¿Qué?
Yo: ¿Enserio me vas a dejar aquí, solo, sin mantas, con frío y sin ti? -ella ríe-
Anna: Nos va a matar. -sonreímos y subimos los dos a su cuarto. Huele a ella, perfecto.- Me voy a poner el pijama, espera me aquí. -asiento y ella entra a su cuarto de baño. Me quito la chaqueta y la camiseta, me quedo solo con los pantalones. Anna sale con unos pantalones cortos y una pequeña camiseta de tirantes.
Anna: No me mires, me da vergüenza... -me acerco a ella y la cojo por la cintura. Le beso el cuello y ella me rodea con sus brazos. Pero me separa de su cuello para mirarnos a los ojos- Liam mis padres... -pongo los ojos en blanco y nos metemos en la cama. Le paso el brazo por su estrecha cintura y nos quedamos dormidos.
-Narra Anna-
Me despierto y abro los ojos. Liam aun sigue durmiendo. Que preciosidad. Me quedo mirando le, hasta que él se despierta.
Yo: Que mono eres cuando duermes.
Liam: ¿Solo cuando duermo?
Yo: Chi.
Liam: Jo, yo pensaba que lo era siempre... -los dos reímos y nos besamos-
Yo: ¿Cómo has dormido?
Liam: ¿Contigo a mi lado? Perfectamente. -sonrío- ¿Y tú?
Yo: Lo mismo digo. -juntamos nuestras frentes y cerramos los ojos mientras disfrutamos de la compañía del otro y de su olor.- Quiero que esto pase cada mañana. Despertarme a tu lado. -él sonríe-
Liam: Eso sería maravilloso. Escuchar tu respiración e incluso el latir de tu corazón cuando duermes. Ver tu sonrisa todas las mañanas. No sabes cuanto he extrañado esto estos días.
Yo: ¿El qué? -digo con una pequeña sonrisa-
Liam: Tenerte entre mis brazos. -yo sonrío ruborizada.
Yo: ¿Cómo estas de las heridas?
Liam: Ya estoy bien. Una noche contigo lo cura todo.
Yo: ¿Por qué me dices todas estas cosas? ¿Es que quieres que me derrita de dulzura o que? -él ríe. Alguien abre la puerta cuando Liam está a punto de besarme.
Juan: Ah, lo siento. Solo era para decir te, Anna, que el desayuno ya está listo.
Yo: Vale, gracias Juan. -Mi hermano cierra la puerta y caigo en la cuenta.- ¡Liam! Mi padre ya estará despierto y sabrá que has dormido conmigo.
Liam: Que le vamos a hacer. -dice como si no le importara-
Yo: ¿Pero es que no te das cuenta de que nos va a matar?
Liam: Sino lo ha hecho ya, es que no nos va a matar. Anda besa me. -me muerdo el labio y le beso. Bajamos a desayunar y mi padre nos fulmina con la mirada.
Yo: Lo siento papá, pero es que... -me corta-

No hay comentarios:

Publicar un comentario