*Capítulo 54*
-Narra Rakel-
¿Cómo no he podido
darme cuenta cuando ella fue a visitarlo? Se notaba en la mirada de
los dos... Estoy en mi casa, llorando sin consuelo por el estúpido
de Justin... Recuerdo perfectamente aquella vez que me llamó por el
nombre de “Anna”... Estábamos en un parque los dos sentados,
hablando tranquilamente. Justin se queda callado de repente. Me mira
y dice: Anna.
Yo: ¿Qué has dicho
Justin?
Justin: ¿Yo? Nada.
¿Por?
Yo: Me acabas de
llamar Anna.
Justin: ¿Pero de
que estas hablando A-Rakel? -me levanto del banco en el que estamos
sentados y me voy. Justin, luego me dijo que era “una broma” pero
yo no me lo creí. Y tenía razón... Ahora estoy sufriendo por algo
que sabía que tarde o temprano pasaría... Soy una estúpida...
-Narra Liam-
Estoy con los chicos
en una entrevista.
Presentador: Liam,
¿cómo llevas tu relación con Anna? Últimamente se os ve muy
distanciados. ¿Por qué ella se fue a España otra vez?
Yo: Todo va muy
bien. -hago como si sonriera y estuviera contento, aun que no es así-
Se ha ido a España por problemas de su familia, no tiene nada que
ver con nuestra relación.
Presentador:
Entonces, ¿ella te ha perdonado por la polémica foto que ha salido
de ti y una bailarina de The X Factor?. -Trago saliva.-
Yo: Sí, todo se ha
arreglado. -La entrevista termina y nos vamos al hotel. En la
recepción me paro en seco.
Niall: Liam, tío,
¿qué pasa?
Yo: Chicos, lo
siento.
Zayn: Liam, ¿qué
pasa? Nos estas asustando.
Yo: Ya se que
tenemos mucho trabajo, pero me tengo que ir a España ya. Sé que son
las doce y media de la noche, pero tengo que encontrarla y decirle y
pedirle que me diga porque no se quiere casar conmigo. Y también
pedirle perdón por la foto... Lo siento chicos de verdad.
Harry: Pero, Liam, a
estas horas es muy difícil encontrar un vuelo hacia España.
Yo: Lo voy a
encontrar así me cueste la vida. -Subo arriba y cojo mi chaqueta con
capucha y me voy al aeropuerto. Por suerte para mi, hay un vuelo a
España y quedan plazas. Espero a que me llamen y a las una y cuarto
me llaman para el vuelo. Llego a España y me voy al pueblo de Anna.
Casi son las tres de la noche... Veo como una preciosa figura de
mujer, gira una esquina. Es Anna. Voy tras ella. Me cuesta llegar,
pero lo consigo. Le tapo la boca para que no grite y despierte a los
vecinos. La dejo contra una pared y me quito la capucha. Le hago un
gesto para que se calle y no grite. La beso, esos labios... como sus
labios no hay otros.
Anna: ¿A qué has
venido?
Yo: Te quiero.
Anna: Liam, no me
pienso casar contigo por más que lo intentes... -sé que está
mintiendo-
Yo: Sé que mientes.
Me quieres y lo sé. -la beso.- ¿Por qué no te quieres casar
conmigo?
Anna: No te quiero,
solo eras un simple capricho. Y ya estoy harta de ti. -me muerdo el
labio. Como me pone cuando intenta mentir y ponerse de chica dura.
La beso.- Liam para. -dice mientras me aparta de ella.
Yo: Di me porqué.
-ella suspira profundo y mira al suelo para después mirarme a los
ojos.-
Anna: No quiero
arruinarte la vida...
Yo: ¿Cómo piensas
que me la vas a arruinar si tú eres mi vida? Anna, pasé cuatro
meses a tu lado mientras estabas en coma. He pasado casi toda mi vida
contigo. -me acerco y la beso-
Xxx: Liam, ¿qué
haces comiendo te mis babas?
*Capítulo 55*
Yo: ¿De que cojones
estás hablando?
Justin: Me acabo de
acostar con ella. -una sensación de rabia cubre todo mi cuerpo
empezando por la espina dorsal hasta llegar al último pelo de mi
cabeza.
Yo: ¿Qué está
diciendo? -le pregunto a Anna y ella baja la cabeza- ¡¿QUÉ?! ¡¿QUÉ
TE LO HAS FOLLADO?!
Justin: Sí. -dice
con una sonrisa orgullosa-
Yo: Tu te callas
gilipollas, sino quieres que te rompa cada hueso de tu cuerpo.
-Justin se acerca a mi desafiante y se coloca enfrente-
Justin: Intenta lo.
Yo: Justin, no me
provoques, eres menor que yo, no quiero abusar de tu inocencia. -Él
se aleja lo justo para poder darme un puñetazo que me rompe el
labio. Me giro y yo le doy otro. Los dos caemos al suelo y empezamos
a pelearnos. Anna nos grita que paremos, pero no le hacemos caso.
¿Cómo puede ser que la chica con la que perdí la virginidad, la
que estuve CUATRO meses a su lado, me halla engañado con otro unos
días después de pedirle matrimonio? Justin me da y yo se la
devuelvo con rabia. Ninguno de los dos nos damos cuenta de que Anna
esta sentada en el suelo llorando, encogida. Nos levantamos del suelo
y nos quedamos mirando a los ojos fijamente. Justin tenía un ojo
morado, la nariz sangrando y el labio roto.
Anna: ¡¡SOYS UN
PAR DE GILIPOLLAS!! ¡OS PODRÍAIS HABER MATADO, ESTÚPIDOS! -ella se
levanta, nos mira a los ojos a los dos y se va.
Justin: ¿Cómo se
te ocurre pedirle matrimonio? ¿Estas tonto? -lo miro con cara de
asesino-
Yo: La AMO. Y si tú
no eres capaz de actualizar esa información en el cerebro no es mi
problema. No la vuelvas a tocar en tu puta vida.
Justin: Eh, cuidado
gallito. -me voy en busca de Anna para no volver a pelearme con este.
Esta sentada en un banco, llorando... Me acerco a ella y le pongo la
mano en su hombro. Se asusta, pero luego se tranquiliza al ver que
soy yo.
Anna: Vete. -dice
volviendo a su posición inicial.
Yo: Lo siento, pero
sabes que Justin me saca de mis casillas y encima lo has hecho con
él. Anna, eso no me lo esperaba de ti...
Anna: ¡TÚ TE HAS
MORREADO CON OTRA MIENTRAS YO ESTABA AQUÍ SUFRIENDO PORQUE PENSABA
QUE TE HABÍA HECHO DAÑO! Joder... -me grita mirándome-
Yo: Eso fue una
confusión... Ella me dio el beso sin que yo me diera cuenta. Luego
se disculpó.
Anna: Liam, tenías
tú mano en su cintura.
Yo: Era para
alejarla. Anna, yo te amo a ti y solo a ti. Lo he estado desde el
momento en que te vi hablando con Laura y Fatima en el patio a la
hora del recreo. Tu sonrisa me alegran los peores días, sin ti mi
corazón, mi cerebro y todo mi cuerpo, se queda sin vida. -ella no
dice nada. Me siento a su lado y le cojo la mano- Anna, mira me.
-ella gira la cabeza- TE AMO, ¿vale? Y nada ni nadie puede ni podrá
cambiar lo que siento por ti.
Anna: Liam, yo no
puedo casarme contigo.
Yo: ¿¡Por qué!?
Te amo, me amas. ¿Qué problema hay?
Anna: Solo tengo
diecinueve años...
Yo: ¿Y? Puedo
esperar el tiempo que haga falta por ti.
Anna: Liam... es
que... No, no puedo...
Yo: Esta bien, no
nos casamos. Pero pon te el anillo por lo menos. -asiente y yo sonrío
mientras saco la cajita roja. La abro y le pongo el anillo. Ella
sonríe.- Te amo.
Nos quedamos un rato
en silencio, mirándonos. Va a besarme pero me aparto, las heridas de
“guerra” duelen...
Anna: Vamos a mi
casa y te curo, anda. -asiento y nos levantamos. Ella me agarra la
mano y entrelazando nuestros dedos. Perfecta reconciliación. Llegamos a
su casa y entramos con su llave. Va a por el botiquín y me cura con
mucho cuidado de no hacerme daño. Que preciosa.- Liam, ¿tienes
sitio donde dormir? -Niego y ella sonríe. Quiere que duerma con
ella. Me acerco y aguanto el dolor para besarla. La tumbo sin querer
en el sofá, pero escuchamos unos pasos y...
*Capítulo 56*
Me levanto de encima
de ella y me escondo debajo de la mesa.
Anna: Papá, ¿qué
haces despierto a estas horas?
Antonio: He bajado a
por un vaso de agua. ¿Qué hace el botiquín hay?
Anna: Me dolía la
barriga y he bajado a por una pastilla.
Antonio: Ah, bueno,
hasta mañana, cariño. -se escucha un pequeño beso y pasos seguidos
de este.
Anna: Liam, corre,
sal, se ha ido. -salgo de debajo de la mesa y la beso.
Antonio: Anna -se
queda pillado- ¿¡Pero tú que mierdas haces aquí!? ¡Fuera de mi
casa!
Anna: Papá, deja
lo. No tiene donde dormir. Acaba de llegar, por favor.
Antonio: Pues tendrá
que dormir en el sofá. De dormir contigo nada. ¿Entendido?
-asentimos los dos. Antonio se va y empezamos a reír bajo para que
no se entere.
Yo: Dios me pensaba
que me iba a matar, te lo juro. -volvemos a reír. Me acerco y la
beso- Te quiero. -se vuelven a escuchar pasos. Anna y yo nos miramos,
su padre lo ha escuchado todo... Bueno, no creo que importe mucho,
¿no? Anna se levanta.
Anna: Buenas noches.
-se da la vuelta pero le agarro el brazo- ¿Qué?
Yo: ¿Enserio me vas
a dejar aquí, solo, sin mantas, con frío y sin ti? -ella ríe-
Anna: Nos va a
matar. -sonreímos y subimos los dos a su cuarto. Huele a ella,
perfecto.- Me voy a poner el pijama, espera me aquí. -asiento y ella
entra a su cuarto de baño. Me quito la chaqueta y la camiseta, me
quedo solo con los pantalones. Anna sale con unos pantalones cortos y
una pequeña camiseta de tirantes.
Anna: No me mires,
me da vergüenza... -me acerco a ella y la cojo por la cintura. Le
beso el cuello y ella me rodea con sus brazos. Pero me separa de su
cuello para mirarnos a los ojos- Liam mis padres... -pongo los ojos
en blanco y nos metemos en la cama. Le paso el brazo por su estrecha
cintura y nos quedamos dormidos.
-Narra Anna-
Me despierto y abro
los ojos. Liam aun sigue durmiendo. Que preciosidad. Me quedo mirando
le, hasta que él se despierta.
Yo: Que mono eres
cuando duermes.
Liam: ¿Solo cuando
duermo?
Yo: Chi.
Liam: Jo, yo pensaba
que lo era siempre... -los dos reímos y nos besamos-
Yo: ¿Cómo has
dormido?
Liam: ¿Contigo a mi
lado? Perfectamente. -sonrío- ¿Y tú?
Yo: Lo mismo digo.
-juntamos nuestras frentes y cerramos los ojos mientras disfrutamos
de la compañía del otro y de su olor.- Quiero que esto pase cada
mañana. Despertarme a tu lado. -él sonríe-
Liam: Eso sería
maravilloso. Escuchar tu respiración e incluso el latir de tu
corazón cuando duermes. Ver tu sonrisa todas las mañanas. No sabes
cuanto he extrañado esto estos días.
Yo: ¿El qué? -digo
con una pequeña sonrisa-
Liam: Tenerte entre
mis brazos. -yo sonrío ruborizada.
Yo: ¿Cómo estas de
las heridas?
Liam: Ya estoy bien.
Una noche contigo lo cura todo.
Yo: ¿Por qué me
dices todas estas cosas? ¿Es que quieres que me derrita de dulzura o
que? -él ríe. Alguien abre la puerta cuando Liam está a punto de
besarme.
Juan: Ah, lo siento.
Solo era para decir te, Anna, que el desayuno ya está listo.
Yo: Vale, gracias
Juan. -Mi hermano cierra la puerta y caigo en la cuenta.- ¡Liam! Mi
padre ya estará despierto y sabrá que has dormido conmigo.
Liam: Que le vamos a
hacer. -dice como si no le importara-
Yo: ¿Pero es que no
te das cuenta de que nos va a matar?
Liam: Sino lo ha
hecho ya, es que no nos va a matar. Anda besa me. -me muerdo el labio
y le beso. Bajamos a desayunar y mi padre nos fulmina con la mirada.
Yo: Lo siento papá,
pero es que... -me corta-
No hay comentarios:
Publicar un comentario