viernes, 22 de marzo de 2013

*Capítulo 19 de PRECIADA COINCIDENCIA*

Yo: Preciada coincidencia que tú te sentaras a mi lado, que fueras mi compañero de E.F. y que fueras mi vecino. -él sonrió. Nos levantamos de la cama, nos vestimos y yo hice la cama para que su madre no supiera nada, mientras Liam empezaba a hacer sus ejercicios. Me siento a su lado y terminamos la tarea. Dejo los libros en mi casa y me voy con Liam a dar una vuelta, como cada día. La moto de Justin se para frente a nosotros.
Justin: Liam, ¿te la tiraste ya?
Liam: No te voy a decir nada son cosas de ella y mías. Y no hables así de ella delante de mi.
Justin: Pero si tú mismo la llamaste PUTA.
Liam: Estaba bebido y no sabía lo que decía. Deja nos en paz chaval, compra te una vida propia.
Justin: Mira niñato, tú a mi no me hablas así. -Justin y Liam estaban encarados y se habían olvidado de mi por completo.
Yo: ¡PARAD! -no me hicieron caso- ¡QUE PARÉIS! ¡JODER!
Justin: Yo paro, pero como tu perro me vuelva a hablar como lo hizo le meto.
Liam: Vete a la mierda estúpido.
Yo: ¡LIAM! ¡Para! ¡Vamos! -cojo a Liam del brazo y me lo llevo.-
Liam: Lo siento, es que Justin me descontrola por completo, amor.
Yo: Liam, tienes que ignorarle, diga lo que diga. -pensé que Justin había cambiado, pero no, una persona no cambia.- ¿Estabas bebido?
Liam: Claro que no, en mi vida me emborraché. Yo controlo haha. Bueno, la verdad, es que empecé a beber hace muy poco, y no puedo beber mucho.
Yo: ¿Por qué?
Liam: Nací muerto... lo estuve durando dos minutos, los médicos me reanimaron. Me tuvieron que quitar un riñón y pasé los cuatro primeros años de mi vida casi en un hospital, tenía que ponerme 32 inyecciones diarias. Y como no tengo riñón pues no puedo beber mucho. Solo un cubata y no muy cargado.
Yo: Liam, no lo sabía. ¿Entonces solo tienes un riñón?
Liam: Sí, pero puedo hacer vida normal, solo que beber, pues como que muy poco.-le abracé-
Yo: Te quiero.
Liam: No quiero que cambies conmigo por eso, ¿de acuerdo? Quiero que sigas tratando me igual que lo has hecho hasta ahora. ¿Vale? -asiento- Te lo cuento por que me importas y quiero que lo sepas todo de mi, pero no quiero que cambies.
Yo: Seguiré siendo la misma, te lo prometo. -Que fuerte la historia de Liam... Intentaré no cambiar, pero será difícil... Es que no sé como hacer para... No se... no se...- Besa me. -Liam me beso y yo enredé mis dedos en su pelo y lo agarré con fuerza. Creo que me pasé. Liam echó la cabeza hacia atrás. Se acaba de morder el labio. No, le ha gustado. Vuelve a besar me. ¿Por qué me comporto ahora así, como si él fuera de cristal? Joder...- Te quiero. -digo juntando nuestras frentes-
Liam: Y yo. -seguimos andando hasta el parque. Y pasamos la tarde entre risas y besos. Liam me contó lo que de verdad quería ser, nunca lo he escuchado cantar y me gustaría saber como lo hace, seguro que mal no. Nos despedimos con un beso y Liam se fue a su casa y yo a la mía. Cene y subí a mi cuarto. Al poco tiempo me llegó un mensaje al móvil, y no es del Tuenti. Lo abro, y dice...
Anna kiero verte otra vez cuando kedamos? bss Bieber” El mensaje era de Justin... ¿por qué me manda esto? Y ¿por que ahora? No lo entiendo... Le respondo: “Justin nose cuando podemos kedar pero kiero hablar contigo ya veremos adios Anna” Quiero saber porque se comporta conmigo tan dulce y después es tan borde con los demás. Miro por la ventana y Liam, creo que esta a punto de ir a dormir. Me saluda con la mano y yo le hago lo mismo. Cierra su cortina y yo igual. Se ve que a apagado su luz, yo, mientras, me desvisto y entro en la cama. “Buenas noches Liam” susurro. A la mañana siguiente hago lo mismo de cada día y bajo a desayunar. Las chicas me llaman, acompañadas de Liam, que le doy un beso nada más verle. Nos vamos. Las dos primeras clases pasan. Pido ir al baño y salgo de clase. Miro por la puerta de una de las clases y veo a Justin, él sonríe. Voy a entrar en el baño, pero algo me agarra el brazo, una mano humana, para especificar. Me doy la vuelta y...