-Narra Anna-
Algo me toca en el
hombro, no se que es. Poco a poco voy abriendo los ojos.
Yo: ¿Liam?
Xxx: Dios, pensé
que nunca volvería a escuchar mi nombre salir de tu boca. -me abrazó
y yo a él- ¿Qué te ha pasado?
Yo: Estos días no
he comido mucho. Creo que me desmallé buscándote. -estaba sudado y
muy sexy con esa camiseta tan ajustada-
Liam: ¿Por qué me
buscas?
Yo: Para pedir te
perdón, lo siento. -nos levantamos los dos del suelo-
Liam: Soy yo el que
debe pedir perdón. Te insulté y besé a otra...
Yo: Liam, yo... casi
lo hago con Justin... le he besado. Y esa chica es una arpía que me
la tiene guardada desde preescolar...
Liam: Lo se, te vi
parar. Pues esa chica no sabe con quien se metió. -reímos los dos.
Él se quedó serio de repente- Anna, todo queda en el pasado, ¿vale?
Empecemos desde cero.
Yo: Prefiero empezar
con un beso tuyo. -sonreímos y nos besamos. Uf que beso- Liam...
Liam: Di me.
Yo: Tengo hambre... No he comido bien desde no se cuando.
Liam: Vamos a
desayunar, porque yo tampoco desayuné esta mañana.
Yo: Valla dos que
somos... -reímos. Nos cogimos de la mano y fuimos a desayunar.
Salimos del bar, ya bien desayunados y nos sentamos en un banco.
Liam: Princesa,
tendría que ir a ducharme. ¿Vienes? -asentí. Nos levantamos del
banco y fuimos a su casa, yo me quedé abajo esperando, aun que
tuviera ganas de ducharme con él. Me mordí él labio inferior al
verlo bajar. Iba sin camiseta. Lo deseo, lo deseo mucho. Volvió a
subir y volvió a bajar ya vestido, que pena. Nos despedimos de Karen
y salimos.
Liam: Espero que hoy
sí puedas celebrar tu cumpleaños a tu gusto.
Yo: Eso espero. -ya
llevábamos un rato caminando- Liam, me da vergüenza preguntarte
esto.
Liam: ¿El que?
-dijo con una mini sonrisa torcida-
Yo: Eres... ¿eres
virgen? -él sonrió tímido, que mono-
Liam: Sí. Y también
la quiero perder contigo. -sonreí-
Yo: ¿Nunca has
tenido novia?
Liam: Sí, pero no
me apetecía. -raro... haha- No siento lo mismo. Contigo es
diferente, me atraes de todas las formas posibles, con tu físico,
con tu forma de ser, con todo.
Yo: Me estas
poniendo roja...
Liam: Haha, pero es
la verdad, cariño. Eres perfecta.
Yo: ¿Yo? ¿Perfecta?
Tú eres el perfecto en esta relación.
Liam: Vale, pues los
dos somos perfectos para el otro y nadie nos va a separar. Pase lo
que pase. -asiento- Te amo.
Yo: Te amo.
-juntemos frente con frente y nos hundimos en un profundo beso, que
solo nos saco la falta de aire.- Eres perfecto. -susurré en sus
labios, él sonrió-
Liam: Tú también
eres perfecta. -me dijo en mi oído. Un escalofrío recorrió toda mi
espina dorsal e hizo que echara el cuello hacia atrás saliendo de mi
boca un pequeño gemido ahogado de inmediato por un beso de Liam. Amo
su boca, podría pasar me horas y horas besando le que seguiría
queriendo besar le más y más.- ¿Quieres que esta noche vallamos a
la casa donde te llevé la otra noche?
Yo: Por favor. Oye,
¿de quién es esa casa?
Liam: De mis padres,
veraneaban aquí de vez en cuando.
Yo: Pero mañana hay
instituto.
Liam: ¿Y? No creo
que por una clase o dos que nos saltemos nos pase nada ¿no?
Yo: Te me estas
volviendo rebelde Liam Payne. -reímos los dos- ¿Pero que le digo a
mis padres?
Liam: Di les que te
vas a dormir a la casa de alguna amiga o algo. Eso si, conmigo no,
que tu padre me mata.