jueves, 28 de febrero de 2013

Capítuo 8 de PRECIADA COINCIDENCIA!

Pero si nos vio que se de cuenta de que le amo y que me da igual que él me impida salir con Liam. Nos cogimos de la mano y empezamos a andar. Nos dirigimos al pequeño parque de nuestro pueblo. Allí se encontraban las chicas y al ver me cogida de la mano de Liam se quedaron con la boca abierta.
Laura: ¿Estáis juntos? -yo sonrío y me encojo en el brazo de Liam- ¿Enserio? ¡Felicidades! Hacéis una pareja estupenda de verdad.
Fatima: ¡Sí! Sois tal, para cuál. Felicidades.
Liam y yo: Gracias chicas. -sonreímos los dos-
Fatima: Bueno, ¿donde vais?
Yo: Ivamos a dar una vuelta por el parque, bueno vamos a dar una vuelta, luego nos vemos chicas.
Fatima y Laura: Adiós. -volvimos a nuestro camino, a hablar de nuestras cosas. Cada minuto que paso con Liam, es único, no hay ni uno igual al anterior todos son especiales. La mañana se pasó súper rápido. Yo le mandé un mensaje a mi madre diciendo le que Liam comería en casa. Haha él estaba de los nervios... ya que digamos que no tubo un buen comienzo con mi padre...
-Narra Liam-
Dios estoy de los nervios. Nos se si le caeré bien al padre de Anna. Es muy estricto y eso me da mucho miedo la verdad... Ya estábamos en camino hacia su casa. Uf no puedo estar más nervioso...
Anna: Liam, tranquilo. Seguro que le caes súper bien. Solo tuvisteis un pequeño percance al principio, pero solo eso. Ya lo veras. -Uf... Ella tocó a su puerta, con total normalidad. Joder... nos abre su hermano.
Juan, el hermano de Anna: Tranquilo, mi padre nunca es lo que parece. -eso no se si me tranquilizaba o me ponía más nervioso... Su madre me saludo con una sonrisa, que maja. Llego a su padre...
Yo: Buenas señor. -nos damos la mano y el me la aprieta bastante-
Antonio: Hola. -lo dice con voz seria y muy enfadado...-
Cristina, la madre de Anna: Bueno, venga todos a la mesa.
Empieza su padre a hablar, que está justo en frente de mi, menos mal que Anna esta a mi lado.
Antonio: Bueno, Liam, ¿a qué te quieres dedicar? -joder... no le pienso decir que quiero ser solista-
Yo: Quiero ser arquitecto. -joder en la que me he metido...-
Antonio: ¿Cuántos años tienes?
Yo: Casi dieciocho. -esto parece un puto interrogatorio joder...-
Antonio: Mi hija va a cumplir diecisiete.
Anna: Papá, solo es un año. -dios gracias-
Antonio: ¿Vais enserio?
Yo: Yo quiero a su hija, y daría mi vida por ella.
Antonio: No te e preguntado eso, te e preguntado, si vais enserio.
Anna y yo a la vez: Sí.
Antonio: ¿Lo habéis hecho ya?
Anna: ¡Papá! Claro que no. -la comida sigue con alguna que otra pregunta más. Y ya sí, por fin termina. Anna y yo ayudamos a su madre a recoger la mesa. Dios, su padre si pudiera me mataría con la mirada...- Papá, mamá, nos vamos ya. Hasta luego.
Cristina: Hasta luego, cariño. -antes de salir por la puerta Antonio llama a Anna por última vez y ella y yo nos acercamos-
Anna: ¿Qué quieres papá?
Antonio: Os ibais sin mi respuesta.
Anna: ¿Y?
Antonio: Liam, no se si me arrepentiré de esto, pero... puedes salir con mi hija. -a Anna y a mi se nos dibujo una sonrisa en la cara al mirarnos.-
Liam: Gracias, Antonio. -él solo asintió severamente- Te prometo que no le haré daño.
Antonio: Mas te vale, o no te podrás reproducir en tu vida.-trague saliva- Es broma hombre, sé que no le harás daño. -Dios que susto. Su padre en verdad es majo. Anna y yo salimos de su casa y justo al cerrar la puerta...

lunes, 25 de febrero de 2013

Capítulo 7 de PRECIADA COINCIDENCIA

Justin: Valla, valla...
Yo: Liam, ignorarle...
Justin: ¿Permites que ella te maneje?
Yo: No le hagas caso ¿vale?
Liam: Tranquila. Amor, vamos al parque de aquí al lado anda. -asentí. Llegamos al parque y habían unos cuantos niños pequeños. Que monos. Nos sentamos en un banco, yo miraba una fuente que había, Liam me giro la cabeza con suavidad, me besó. Le quiero tanto.
Yo: Te quiero.
Xxx: Que bonito.
Liam: ¿Tú qué?
Justin: ¿Qué pasa? -Liam le ignora- ¿Sabes que esta contigo para olvidar me? -Liam se levanta y se coloca enfrente de él-
Liam: Eso es mentira.
Justin: Pregunta le.
Liam: No hace falta. Sé que es mentira. Ella me quiere, me ama. Y tú estas celoso de que este conmigo y contigo no.
Justin: ¿Qué dices chaval? Yo estaba amargado con ella. Era y es una estrecha.
Liam: ¿Estrecha?
Justin: Jamás hemos hecho el amor. En dos meses que pasé con ella.
Liam: No te lo habrás merecido.
Yo: Bueno, ya. Se acabó. ¿Liam vienes?
Liam: Sí, no quiero seguir hablando con él. -tas diez minutos andando- ¿Por qué no lo quieres hacer?
Yo: No me siento preparada...
Liam: Yo no te meteré prisa, no te preocupes. -me abrazó. Volvimos a su casa y cogí mis libros para volver a mi casa. Me despedí de mis suegros haha que raro... y me encaminé a mi casa. Entré y cene con mis padres. Subí a mi cuarto cuando terminé de cenar y ayudar a mi madre. Miré por la ventana y su luz estaba apagada. Me extrañó bastante. Le envié un mensaje poniendo le que que hacía, pero no contestó. Me estaba preocupando... Alguien toco a mi ventana, eso me extrañó. Miré hacia ella y la abrí.
Yo: ¿Liam?
Liam: Hola princesa.
Yo: ¿Qué haces loco?
Liam: Mañana es sábado, no hay clase. Quiero dormir contigo.
Yo: Liam, vamos demasiado rápido.
Liam: Te dije que no te iba a presionar, solo quiero dormir contigo. ¿Puedo?
Yo: Venga, entra anda. Pero no hables fuerte, mis padres y mi hermano están abajo. -Liam entró en mi habitación. Me dio un beso, un beso en mis labios. No me di cuenta de que mi padre había abierto la puerta y vio el gran beso que me dio Liam. Cuando pude dar me cuenta ya era muy tarde para ocultar a Liam. Mi padre se cabreó y hecho a Liam de casa por besarme... y ahora mi padre me a castigado sin salir... Dios que mal... tengo ganas de llorar. Liam estaba en su ventana. Quiero besarle. Me tumbé en la cama con los ojos con muchas ganas de llorar y no pude aguantar. Al final me dormí... A la mañana siguiente no quería levantarme. Era sábado y... dios no podría ver a Liam... que pesadilla. No entiendo porque mi padre se puso así... solo fue un beso... Mi madre me llamó para desayunar, aun que no tenía ganas. Bajé sin mirar a mi padre ni saludarle.
Papá: Lo siento.
Yo: ¡Papá le echaste de casa! No me lo puedo creer. Solo fue un beso.
Papá: Ya te e dicho que lo siento.
Yo: ¿Me dejas salir con él? Es muy buen chico, me quiere y le quiero.
Papá: Di le que venga a cenar o a comer hoy. -puse los ojos en blanco y salí al final sin desayunar. Liam salió de su casa disparado cuando me vio salir de mi casa. Me abrazó y me besó, creo que mi padre nos vio.
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PD: Leyre este capi es para ti preciosa!! :D Te quiero :)

viernes, 22 de febrero de 2013

Sexto capítulo de Preciada Coincidencia

Liam: Te quiero. -sonrío avergonzada y me pongo el pelo detrás de la oreja-
Yo: No has respondido, ¿qué haces?
Liam: Te extraño, extraño tus labios sobre los mios.
Yo: Liam, por favor...
Liam: ¿Qué? Es la verdad. Quiero volver a besarte.
Yo: Tendrás que esperar. Me tengo que ir. Adiós, te quiero.
Liam: Adiós, te quiero. -cierro la ventana con pena y miro al techo con un suspiro. Es tan dulce.-
~Tinin~
Abro la conversación y es él, era de lógica.
Liam: Amor?
Yo: Di me
Liam: Te extraño
Yo: Me acabas de ver
Liam: Pero quiero besar te, sentirte entre mis brazos. Te necesito
Yo: Mañana nos vemos, que hay que hacer tarea amor
Liam: Por qué no la hacemos juntos?
Yo: Cómo la vamos a hacer juntos?
Liam: Sí, vente a mi casa con tus libros y la hacemos los dos. Va? -dios no puedo negarme, aun que sé que no vamos a hacer nada-
Yo: Esta bien, ahora voy -cierro el Tuenti y le digo a mi madre que tengo que hacer un trabajo con Liam en su casa y salgo. Me lo encuentro en su puerta esperando me. Llego a él, me coge la mano y entro junto a él a su casa.
Yo: Hola. -saludo a sus padres-
Liam: Mamá, Anna es la vecina, esta en mi clase y tenemos que hacer un trabajo juntos. Nos vamos a mi cuarto. -él no deja que su madre diga una palabra y subimos a su cuarto. Todo está ordenado, y en su sitio, para mi sorpresa. Él cierra la puerta detrás de mi. Me da la vuelta y me besa, tiro los libros al suelo, bueno, se caen. Enlazo mis brazos a su cuellos y él me coge en peso.
Yo: Liam, la tarea, por favor.
Liam: Esta bien. -me baja y abrimos los asquerosos libros. Empezamos con las matemáticas, que por cierto se me dan fatal... pero él me ayuda y es un perfecto profesor, aun que no me enteré de nada ya que me perdí en su mirada.- ¿Lo entendiste?- me pregunta. Y asiento- Anna para de mirarme, me poner nervioso...
Yo: Lo siento, pero amo tus ojos. -nos volvemos a concentrar en los libros, terminamos con matemáticas y seguimos con lengua, después de unos cuantos besos. Terminamos con lengua y empezamos con la última materia, sociales. La terminamos súper rápido porque solo son tres ejercicios. Cierro mi libro al terminar y él el suyo a la misma vez. Nos miramos. Sonreímos y yo me levanto.- Liam, ¿vamos a dar una vuelta?
Liam se acerca a mi y me abraza por detrás: Prefiero quedar me aquí, contigo. -me besa el cuello, yo me giro hacia él y le pongo la mano en el pecho.
Yo: Liam, vamos a dar una vuelta, por favor.
Liam: ¿Por qué?
Yo: Por favor.
Liam: Esta bien. Vamos. Oye, ¿te presento a mis padres como mi novia?
Yo: ¿Como tú novia? ¿Somos novios?
Liam: ¿Quieres ser mi novia no?
Yo: Claro. -sonrío-
Liam: ¿Te presento? -asiento- Vamos. -me coge de la mano y bajamos a bajo- Mamá, papá.
Karen: Lo sabemos. Salid. -los dos nos miramos y sonreímos-
Liam: ¿Cómo lo sabes?
Karen: Soy tu madre Liam, sé cuando estas enamorado, tus ojos se iluminan como nunca. -él se sonroja- Venga vete.-salimos de su casa cogidos de la mano. Ivamos andando, riendo, cuando...

lunes, 18 de febrero de 2013

Quinto capítulo de Preciada Coincidencia

Me desperté esta vez con muchas ganas de ir al instituto, algo muy raro en mi. Hago lo de cada mañana, hasta que suena mi timbre y salgo con las chicas en dirección al instituto, con la compañía de Liam que nos encontramos a pocos segundos de nosotras salir de mi casa. Ya solo quedan nueve días para mi cumple y las chicas y yo lo tenemos todo planeado para ese fin de semana. La mañana se pasa súper rápido. Es lógico si tengo al chico más guapo del instituto a mi lado, preguntando me, hablando y haciendo me reír. Es increíble. Salimos ya de clase con ganas de pasarlo este fin de semana como mi último fin de semana con dieciséis años.
Liam: Anna, ¿sabes que tengo diecisiete para dieciocho?
Yo: ¿A sí? ¿Has suspendido?
Liam: Bueno... solo fue una vez... -los dos nos echamos a reír, ya que yo le dije a mi padre que era de mi edad la tarde anterior.-
Yo: ¿Cuándo los cumples?
Liam: El día 29 de agosto, ¿tú?
Yo: Dentro de nueve días.
Liam: ¿¡Qué dices!? ¿Y no me dices nada? Ya no me da tiempo a preparar nada para el nueve de febrero...
Yo: Yo ya lo tengo todo preparado con las chicas. Vamos a pasar un día las tres solas, nos vamos de marcha y dormimos en mi casa.
Liam: ¿Me puedo unir?
Yo: A dormir en mi casa, como que no, pero a pasar el día con nosotras, ¿por qué no? -él sonrió con su perfecta sonrisa que me hace derretir por completo.- ¿Cómo puedes ser que hallamos cogido tanta confianza en dos días?
Liam: Nos caemos bien, supongo.-Lleguemos con las chicas y ellas se fueron dejándonos solos a Liam y a mi. Dios me pongo muy nerviosa cuando nos quedamos los dos a solas. Quiero besarle, quiero besar sus labios, que deben de ser los labios más dulces que jamás halla probado y probaré en mi vida. Me mordí el labio cuando me imaginé nuestro precioso beso.
Liam: ¿En qué piensas? -que incómodo...-
Yo: Mm.. en nada... -dije sin mirarle. Seguimos andando hasta la puerta de mi casa que era la que estaba más cerca.-
Liam: Hasta luego.
Yo: Hasta luego. -yo estaba esperando que él se acercara para darme dos besos en las mejillas pero un niño pequeño pasó con su monopatín y empujó a Liam contra mí. Los dos nos quedamos mirándonos a los ojos, con alguna que otra mínima mirada a los labios, dios que ganas. Y pasó. Nuestros labios se hundieron en uno, en un perfecto beso. Un beso en el que solo estábamos él y yo. No quiero que se acabe, pero se acaba... y pronto, muy pronto. Me muerdo el labio inferior al separar me de él mientras una pequeña sonrisa se escapa de su boca, al igual que de la mía. Dios quiero otro. Me acerco y sin pensarlo me lanzo y esta vez entrelazo mis manos en su corto pelo. Él me acerca más a él cogiendo me por mi cintura con sus grandes manos, que luego suben a mi espalda y me abrazan. Le amo, no puedo negarlo, me atrae un montón. Por fin nos separamos por simple falta de aire y nos miramos a los ojos aún él con sus manos en mi cintura que bajaron cuando nos separamos.
Liam: Te quiero. -sonrío y él también-
Yo: Te amo. -esta vez es él quien me da el beso, nuestro último beso de despedida, que es igual de perfecto que los otros dos. Nos separamos y él se va a su casa mientras yo le miro como camina en esa dirección. No me equivoqué, son súper dulces. Y no han pasado ni dos minutos que se fue y ya quiero volver a besarle. Entro en mi cuarto con una sonrisa que no me la puede quitar nadie. No se si lo hizo a posta, pero cuando entro en mi dormitorio y miro por la ventana me lo encuentro sentado en la suya sin camiseta. Me mira, lo a hecho a posta. Le miro con una sonrisa que es imposible de quitar y él también me sonríe y yo me derrito por dentro. Abro la ventana.
Yo: Liam, ¿qué se supone que haces?

domingo, 17 de febrero de 2013

Cuarto capítulo de Preciada Coincidencia

-Narra Anna-
Ya estábamos llegando a nuestras casas cuando vemos a Laura y a Fatima, sentadas en un banco hablando y riendo sin parar. Estas chicas nunca cambian. Nos acercamos a ellas.
Yo: ¡Hola!
Laura y Fatima: Hola.
Yo: Chicas, este es Liam, mi vecino y compañero de mesa. Y Liam estas son Laura y Fatima -señalé a cada una al pronunciar su nombre. Se dieron dos besos. Nos quedamos con ellas unos minutos y después nos fuimos, porque la madre de Liam llamó preocupada por él. No se si e dicho que AMO su voz. Es tan dulce y grave. Lleguemos a su puerta y nos despedimos con dos besos en las mejillas. Aun que creo que los dos queríamos que fueran en los labios. Dios creo que me he enamorado de él. De su sonrisa, su dulcesísima voz, esos ojos marrones claros perfectos. Él en sí es totalmente perfecto. Entro en casa saludo a mis padres y a mi hermano, mientras me encamino a mi dormitorio para mirar por la ventana para ver si lo veo. Entro en mi cuarto, miro hacia la venta. Hay esta. Sonrío. Los ojos se me abren como platos al ver que se esta quitando la camiseta y que sus abdominales, perfectamente definidos, salen a la luz. A mi me entran calores por todos lados... Dios que irresistible. Vuelvo a la realidad porque mi móvil suena. Tengo un mensaje, de Justin. Dice: “Anna, kiero ablar contigo a solas puedes salir a tu puerta? <3” (las faltas de ortografía en esta frase son por el mensaje, para que sea más corto) pongo los ojos en blanco, pero bajo. Salgo de mi casa y lo encuentro apoyado en su moto negra. Dios que jodidamente sexy esta.
Yo: ¿Qué quieres, Justin?
Justin: Necesito una última oportunidad contigo, te quiero Anna no puedo vivir sin ti, joder.
Yo: Pues a ver pensado eso cuando te estabas tirando a medio puto instituto. Justin, no te pienso dar otra oportunidad, joder, entiende lo ya, ¿vale?
Justin: No me puedo resignar a perderte. Eres muy especial para mi.
Yo: Justin NO. Y no hay mas que hablar. Adiós. -me cogió del brazo- Suelta me.
Justin: No hasta que me digas te quiero.
Yo: Vale, te quiero, sí, pero lejos de mi. Justin suelta me joder. No voy a volver cont-me apretó más fuerte- ¡Ah! ¡Me haces daño! ¡SUELTA!
Xxx: Ha dicho que la suelte gilipollas.
Justin: ¿Tú otra vez por aquí? -me soltó y yo inmediatamente me coloqué detrás de Liam, mientras me acariciaba el brazo por el dolor-
Liam: Anna, entra en casa.
Antonio, mi padre: ¡E chicos! ¿Qué pasa aquí?
Justin: Nada, yo ya me iba. -se monta en su moto y se va-
Antonio: ¿Quién eres? -le pregunta a Liam-
Liam: Soy el nuevo vecino, me e mudado con mis padres a la casa de al lado. Escuché como Anna gritaba y baje a ver que pasaba.
Antonio: ¿Cómo sabes el nombre de mi hija?
Yo: Es de mi edad, y esta en mi clase.
Antonio: Bueno, Anna vamos dentro. -asentí y me despedí de Liam con un gracias y dos besos en las mejillas. Haha mi padre se aclaró la garganta al darle los dos besos. Soy su hija de papá. Entro con mi padre a mi casa y subo a mi cuarto. Entro en Tuenti y tengo una petición de amistad, miro quien es, y es Liam. La acepto sin dudarlo un misero segundo. Sonrío al recordar el día que e pasado con Liam, ha sido maravilloso. Un “tinin” me asusta, miro quien es, y es él. Vuelvo a sonreír y abro la conversación.
~Conversación de Tuenti~
Liam: Holaaaa!!
Yo: Holaa :)
Liam: Valla día eeh
Yo: Sí, valla día...
Nos tiramos casi toda la noche hablando hasta que llegaron las una de la mañana y decidimos ir ya a dormir, claro que antes nos despedimos con la mano desde nuestras habitaciones. Es tan perfecto.

jueves, 14 de febrero de 2013

Tercer capítulo de Preciada Coincidencia


Yo: Justin, todo es posible en la vida, pero no se repite dos veces. Vete a tu casa.
Liam: Sí, sera mejor que te vallas a tu casa.
Justin se acercó a nosotros muy cabreado: Tú te callas gilipollas. Adiós Anna. -Intentó besar me en la mejilla, pero no lo dejé. Él suspiró bajando la cabeza- Por favor, piensa lo.
Yo: Adiós Justin. -Justin se fue después de casi matar a Liam con la mirada- Lo siento, es muy celoso.
Liam: ¿Estuviste con ese?
Yo: Sí, pero no volverá a suceder. Te lo aseguro.
Liam: ¿Era por él por quién llorabas?
Yo agaché la cabeza totalmente decepcionada: Sí...
Liam: No vuelvas a llorar por nadie, por favor.
Yo: ¿Por qué?
Liam: No me gusta verte así. Me gusta verte sonreír, tú sonrisa es...
Yo: ¿Es qué?
Liam sonrió ¿tímido?: Perfecta. -yo me sonrojé- ¿Por qué te sonrojas?
Yo: Nunca me dijeron eso, bueno, un chico... -él sonrió- Gracias.
Liam: No tienes por que darme las. Me gusta ver te sonreír. -volví a sonrojarme, dios este chico me encanta, es tan tan dulce. Empezamos a andar y llegamos a nuestras casas. Yo me iba a despedir con la mano pero él la cogió y me la dio, me miró a los ojos con una muy pequeña sonrisa pícara y me dio un beso, en la mejilla. Dios lo que hubiera dado porque ese beso hubiera sido en los labios. Él se fue a su casa mientras yo calmaba mi estómago. Mientras iba hacia la puerta de mi casa me mordí el labio sin que me diera cuenta. Dios no había sentido nada igual en toda mi vida. Cuando llegué a mi casa el móvil pilló wifi y no se cuantos mensajes de mis amigas llegaron, preguntando me de todo, yo respondí a todos los mensajes mientras que ellas me hacían más y más preguntas de lo ocurrido. Algo chocó contra mi ventana me asusté, miré y lo vi. Con su perfecta sonrisa, mirando me por su ventana. Le hice un gesto de que qué hacía. Él me hizo otro de que abriera la ventana y eso hice.
Liam: ¿Salimos a dar una vuelta? Me gustaría conocer el pueblo con alguien guapa a mi lado. -dios no para de tirarme los tejos- ¿Quieres?
Yo: Claro. Ahora bajo.
Liam: A ver quién llega antes. -cerré la ventana y salí pitando hacia abajo-
Yo: Mamá me voy a dar una vuelta. -no dejé ni siquiera que respondiera- salía a fuera y él, ¡ya estaba en mi puerta!- ¡¿Cómo lo has hecho?! -dije casi sin aliento-
Liam: Hahahaha. Secreto -me guiñó un ojo. Dios...- ¿Vamos? -Estuve toda la tarde con él. Se me pasó súper rápida.-
Yo: Haha, no me lo e pasado mejor con un chico en mi vida, haha.
Liam: Haha, oye, ¿cuánto tiempo hace que has cortado con el engreído de Justin?
Yo: Tres semanas.
Liam: No quiero saber que pasó, no me importa. Solo quiero saber, ¿qué sientes por él?
Yo: Nada. -Liam se paró, y yo con él- ¿Qué pasa?
Liam: Anna, solo llevo unas horas contigo y siento como si te conociera de toda la vida. Me siento contigo como con nadie me siento, me siento yo mismo. -suspiró-
Yo: Liam, yo... -sonreí- contigo me pasa exactamente lo mismo. Me siento súper a gusto, como con ninguna otra persona.
Liam: ¿De verdad?
Yo: Sí. Bueno será mejor que volvamos a casa.
Liam: Anna.
Yo: ¿Sí?
- Narra Liam-
Quiero decir le algo, pero no se si, si seré capaz de decir se lo hoy o en otro momento. Dios, con ella es algo impresionante, cada segundo, cada minuto que estoy con ella es... es único.

martes, 12 de febrero de 2013

Segundo capítulo de Preciada Coincidencia

El profesor entra en clase junto con Liam y le indica mi sitio, junto a mi. Y a mi me entran los mismos calores que en E.F. uf... y este es nuestro tutor y se va a quedar junto a mi en TODAS las clases... joder. Termina la clase de biología y voy a baño, por el pasillo me encuentro con Fatima que también va al baño.
Yo: ¡Tía!
Fatima: ¡Di me!
Yo: Esta en mi clase.
Fatima: ¿Quién?
Yo: Quién va a ser.
Fatima abre la boca en forma de “O”: ¡¿Qué dices?!
Yo: Sí tía, pero es que se sienta a mi lado, porque nuestro tutor lo a puesto hay... dios y en E.F. Le e tenido que enseñar casi todo sobre el volei, dios tía. Nos separamos para cada una ir a su clase, cuando me choco con alguien.
Yo: ¡Ay! -miro quien es- Hola.
Justin: Hola. -hay unos segundos de un silencio incomodo y yo me dispongo a irme pero él me agarra del brazo impidiendo me lo-
Yo: ¿Qué quieres Justin?
Justin: Lo siento, Anna. Estaba borracho. No e podido olvidarte en tres puñeteras semanas no creo que lo pueda hacer lo nunca.
Yo: Pues más te vale olvidarte de mi porque yo ya lo hice contigo. Adiós, ya llego tarde. -me suelto de su brazo pero me vuelve a parar sujetando me el hombro.-
Justin: Por favor, una tercera oportunidad Anna. -Sí, ya hemos roto dos veces, y por lo mismo. Vamos de fiesta, él se emborracha y se enrolla con medio mundo, yo lloro y rompo, pero luego volvemos. Y siempre lo mismo. Y ya no se va a repetir.- Por favor, te quiero.
Yo: No Justin, ya no más, ya no hay más oportunidades. Lo nuestro se acabo para siempre. Tuviste tus oportunidades y no las aprovechaste, tu lo quisiste así y no hay más que hablar. Se acabo. -ya si me voy a clase con los ojos cristalinos, entro y voy directa a mi sitio, junto a Liam. Me siento y miro a la ventana esperando que nadie se de cuenta de que una lágrima esta cayendo por mi mejilla.
Liam: Anna, ¿estás bien? -mierda-
Yo: Sí, estoy bien.
Liam: Se que estas llorando, puedes contar me lo.
Yo: Liam, no. Deja lo, ¿vale? -él no dice nada y sigue a lo suyo. Pasa otra puta hora infernal y ya por fin toca el timbre de salida. Salgo disparada de clase, no espero a nadie, ni a Laura ni a Fatima, no estoy de ánimos para hablar de ello... Ya solo queda una calle más y llego a mi casa cuando una mano coge mi brazo dando me la vuelta. Justin.
Yo: ¡¿QUÉ QUIERES?!
Justin: Por favor una última oportunidad. Por favor.
Yo: JUSTIN NO. Y vete a tu casa. -se acerca a mi cogiendo me por los dos brazos para que no me fuera e intenta besar me. Alguien agarra su hombro y le da la vuelta.
Justin: ¿¡Qué haces gilipollas!?
Liam: Me llamo Liam y no soy gilipollas.
Justin: Me importa una mierda quien coño seas estúpido.
Liam: Deja la. -Justin me mira e intenta volver a besar me, pero me aparto- ¡E dicho que la dejes! Así que deja la.
Justin me suelta y se encara con Liam: ¿O qué niñato? -yo me pongo en medio de ellos dos para impedir que la cosa llegue a más.
Yo: O nada. Cada uno se va a su casa ¡YA! Venga, vamos.
Liam: Yo vivo en la calle ____________ nº __
Yo: ¿En mi calle? ¿Al lado de mi casa?
Liam sonrió: Eso parece.
Justin: Sí, ya, y yo soy un cantante de pop-rock famoso ¿no te jode?

sábado, 9 de febrero de 2013

Primer capítulo de Preciada Coincidencia

*Capítulo 1*
-Ring, ring, ring-
Joder otra vez el puto despertador... que horror le tengo... Lo paro con desgana, porque sé que tengo que ir a clase, como cada jueves. Salgo de la cama, voy al baño y me lavo la cara, uf que pelos... vuelvo a mi dormitorio y elijo la ropa para hoy, chándal ya que me toca educación física, entro por segunda vez al baño y me hago una cola alta. Bajo para desayunar, aun que no desayuno a penas, solo cojo un batido de chocolate y me lo bebo. Suena el timbre. ¡Ui mis chicas ya están aquí! Cojo la mochila me la cuelgo del hombro, me despido y salgo de mi casa.
Laura: ¡Hola Anna!
Fatima: Hola -me sonríe-
Yo: Hola -sonrío y nos encaminamos al instituto hablando y riendo sin parar, como cada mañana-
Lo siento, yo soy Anna y vivo en un pequeño pueblo de España, tengo 16 años para 17, específicamente dentro de 10 días. Que ganas tengo de que llegue ese día nueve de febrero. Bueno entramos en clase de francés, que odio le tengo al francés... La profesora llega temprano. Sacamos los libros y empezamos la clase. Pasan dos horas más y llega el recreo. Bajo con la chicas al patio. Y devisamos a un chico moreno, alto, de unos 17 años entrando por la puerta del instituto y, joder no está nada mal... todas nos miramos, sabemos que significa, ese chico nos gusta o nos parece muuy guapo a las tres.
Laura: Joder como está este chico.
Fatima: Pues sí, no esta nada mal.
Yo: Está buenísimo.
Laura: Tampoco es para tanto. -yo casi no la escuché, estaba pensando en ese chico que me miró mientras una preciosa sonrisa se veía en su perfecta cara. Uf que guapo... No Anna acabas de salir de una relación no puedes estar con otro chico tan solo... joder ya han pasado 3 semanas desde que rompí con el gilipollas de Bieber. Que le den... el chico nuevo me gusta y mucho.- ¡Anna! -Laura me saco de mis pensamientos.-
Yo: Lo siento chicas.
Fatima: Te gusta, ¿verdad?
Yo: Joder, creo que sí, y no lo conozco de nada macho... -el timbre toca y cada una se va a la clase que le toca, a mí me toca educación física asi que me quedo en el patio, con otro grupo de chicas con las que no me llevo demasiado bien, por no decir que ni me hablo con ellas...
Profesor: Bueno, -dios no me lo puedo creer ¿de verdad?- este chico se llama Liam y es nuevo. Vino desde Londres a España y espero que lo tratéis muy bien. -¡JODEEER! Está en mi puta clase. Dios no me lo puedo creer...- Liam habla muy bien el español así que no tendréis que forzar vuestro inglés sino queréis. -se dirigió a él- Liam, pon te con Anna, es mi mejor atleta, te enseñará bien-sí la educación física me encanta, soy una chica deportista, cada fin de semana salgo a correr por las mañanas, me gusta tomar e aire fresco.- todos los pasos y como se hacen correctamente. -Él se acerca a mi y yo me pongo muy nerviosa y joder me sonríe, que perfecta sonrisa por dios-
Liam: Hola. -y vuelve a sonreír-
Yo: Hola. -digo muy tímida-
El profesor nos pone a hacer el calentamiento y Liam no se separa de mi ni un puto milímetro, joder que calor... me quito la sudadera y me quedo en manga corta. No se si fue mi imaginación o es que el calor me afecta, pero juraría que Liam se mordió el labio al quitar me la sudadera... Empezamos con el calentamiento del voleibol, que es el deporte que tenemos que hacer este trimestre.
Yo río tímidamente por lo patoso que es Liam en el toque de dedos.
Liam: ¿De que te ríes?
Yo: De que así no se hace -me acerco a él- mira -le sujeto los brazos por detrás y le intento enseñar como se hace, pero es inútil. No me puedo aguantar la risa y el profesor nos regaña. Intentamos callar pero es imposible. Termina la mejor clase de educación física que he tenido en mi vida y ahora toca biología. Me siento en mi sitio, al lado de la ventana, estoy sola, siempre me siento sola.