martes, 12 de febrero de 2013

Segundo capítulo de Preciada Coincidencia

El profesor entra en clase junto con Liam y le indica mi sitio, junto a mi. Y a mi me entran los mismos calores que en E.F. uf... y este es nuestro tutor y se va a quedar junto a mi en TODAS las clases... joder. Termina la clase de biología y voy a baño, por el pasillo me encuentro con Fatima que también va al baño.
Yo: ¡Tía!
Fatima: ¡Di me!
Yo: Esta en mi clase.
Fatima: ¿Quién?
Yo: Quién va a ser.
Fatima abre la boca en forma de “O”: ¡¿Qué dices?!
Yo: Sí tía, pero es que se sienta a mi lado, porque nuestro tutor lo a puesto hay... dios y en E.F. Le e tenido que enseñar casi todo sobre el volei, dios tía. Nos separamos para cada una ir a su clase, cuando me choco con alguien.
Yo: ¡Ay! -miro quien es- Hola.
Justin: Hola. -hay unos segundos de un silencio incomodo y yo me dispongo a irme pero él me agarra del brazo impidiendo me lo-
Yo: ¿Qué quieres Justin?
Justin: Lo siento, Anna. Estaba borracho. No e podido olvidarte en tres puñeteras semanas no creo que lo pueda hacer lo nunca.
Yo: Pues más te vale olvidarte de mi porque yo ya lo hice contigo. Adiós, ya llego tarde. -me suelto de su brazo pero me vuelve a parar sujetando me el hombro.-
Justin: Por favor, una tercera oportunidad Anna. -Sí, ya hemos roto dos veces, y por lo mismo. Vamos de fiesta, él se emborracha y se enrolla con medio mundo, yo lloro y rompo, pero luego volvemos. Y siempre lo mismo. Y ya no se va a repetir.- Por favor, te quiero.
Yo: No Justin, ya no más, ya no hay más oportunidades. Lo nuestro se acabo para siempre. Tuviste tus oportunidades y no las aprovechaste, tu lo quisiste así y no hay más que hablar. Se acabo. -ya si me voy a clase con los ojos cristalinos, entro y voy directa a mi sitio, junto a Liam. Me siento y miro a la ventana esperando que nadie se de cuenta de que una lágrima esta cayendo por mi mejilla.
Liam: Anna, ¿estás bien? -mierda-
Yo: Sí, estoy bien.
Liam: Se que estas llorando, puedes contar me lo.
Yo: Liam, no. Deja lo, ¿vale? -él no dice nada y sigue a lo suyo. Pasa otra puta hora infernal y ya por fin toca el timbre de salida. Salgo disparada de clase, no espero a nadie, ni a Laura ni a Fatima, no estoy de ánimos para hablar de ello... Ya solo queda una calle más y llego a mi casa cuando una mano coge mi brazo dando me la vuelta. Justin.
Yo: ¡¿QUÉ QUIERES?!
Justin: Por favor una última oportunidad. Por favor.
Yo: JUSTIN NO. Y vete a tu casa. -se acerca a mi cogiendo me por los dos brazos para que no me fuera e intenta besar me. Alguien agarra su hombro y le da la vuelta.
Justin: ¿¡Qué haces gilipollas!?
Liam: Me llamo Liam y no soy gilipollas.
Justin: Me importa una mierda quien coño seas estúpido.
Liam: Deja la. -Justin me mira e intenta volver a besar me, pero me aparto- ¡E dicho que la dejes! Así que deja la.
Justin me suelta y se encara con Liam: ¿O qué niñato? -yo me pongo en medio de ellos dos para impedir que la cosa llegue a más.
Yo: O nada. Cada uno se va a su casa ¡YA! Venga, vamos.
Liam: Yo vivo en la calle ____________ nº __
Yo: ¿En mi calle? ¿Al lado de mi casa?
Liam sonrió: Eso parece.
Justin: Sí, ya, y yo soy un cantante de pop-rock famoso ¿no te jode?