*Capítulo 9*
Anna me dan un
inmenso abrazo y yo me asusto.
Yo: Pequeña, ¿qué
pasa?
Anna: Que me pensaba
que mi padre iba a decir que no y... uf... Te quiero, de verdad.
Yo: Y yo a ti,
princesa. ¿Pero de verdad pensabas que nos iba a decir que no?
Anna: Sí, tenía
mucho miedo. No quiero perderte. -empezamos a andar cogidos de la
mano, pero yo la cogí por la cintura, cuando vi a Justin acercarse
con su onda.
Yo: ¿Qué quieres,
Justin?
Justin: Que dejes a
mi novia de una puta vez, ella es mía. Y hasta que no me la llave a
la cama no es de nadie.
Anna: Aaah, que solo
me quería para follar me ¿no? Menos mal que corté contigo...
Justin: Tú no
cortaste, nadie corta conmigo, yo soy el que dejo.
Anna: Eres un
engreído de verdad...
Yo: Anna, será
mejor que nos vallamos porque no quiero romperle la cara...
Justin: No me
tocarías ni un pelo chaval.
Yo: No quiero gastar
mi tiempo contigo, no merece la pena. -Anna y yo nos pusimos a andar
y dejemos a Justin con la palabra en la boca. Que odio le tengo a
este tío... No se como Anna pudo estar con él. Es totalmente
diferente a mi... Nos sentamos en un banco que había por la calle. Y
empezamos a hablar.
Yo: Princesa, ¿cómo
podías estar con Justin? Es totalmente diferente a mi.
Anna: Si te digo la
verdad. No lo se... Sí, esta muy bueno, pero creo que no me llegué
a enamorar de él como lo estoy de ti. Tú eres súper dulce,
romántico y perfecto. Y él, es... no se...
Yo: Un desastre, un
engreído, un subnormal sin vida, un estúpido que tiene más
músculos que cabeza, por ejemplo, ¿no?
Anna: Hahahaha, sí,
algo así, hahaha. -se quedó seria- Liam, no quiero que te pelees
con nadie y menos con Justin. Solo está celoso y no quiere admitir
que conmigo ya no tiene nada que hacer, ignora lo. No le hagas caso,
por favor.
Yo: No me pienso
pelear con él cariño, más que nada porque lo dejaría cao de un
puñetazo. No, de verdad, no me pienso pelear con nadie, tengo mucha
paciencia. -ella apoyo su cabeza sobre mi hombro y nos quedamos en
silencio, un silencio que solo era interrumpido por los pequeños
pájaros que pasaban por allí.
Yo: Te amo.
Anna: Y yo.
Pasamos una tarde
los dos solos, dando vueltas por todo el pueblo. Es genial poder
pasear con ella cogidos de la mano. La amo tanto. Llega la hora de ir
a cenar y la dejo en su puerta después de dar le un beso de
despedida. Hemos quedado con Laura, Fatima y algunos otros chicos del
instituto para salir esta noche. Subo a mi cuarto después de cenar y
me acerco a mi ventana. Allí esta ella. O dios, esta con solo una
toalla que le rodea el cuerpo, que sexy. No, se a ido... Hay vuelve.
Parezco tonto... mejor voy a vestirme, claro que de vez en cuando
miro de reojo a su ventana. En una de esas miradas la luz se a
apagado y solo esta una pequeña, que supongo que será el cuarto de
baño. Me visto con unos pantalones negros pitillo y una camiseta
también negra de manga corta. Y con mi pelo hacia arriba, le mando
un mensaje a Anna para que se de prisa si no a terminado. Bajo a bajo
y cojo mi chupa de cuero, también negra... Ya son casi las doce, y
toco a la puerta de la casa de Anna, me abre su padre, Antonio...
Antonio: ¿Dónde
vais?
Yo: A la nueva
discoteca que han abierto en la entrada al pueblo. Con mucha mas
gente de nuestra edad. No se preocupe, no bebo mucho, no me gusta.
Antonio: Esta bien.
A las cinco y media como mucho la quiero en casa. ¿De acuerdo?
Yo: Aquí estará.
-escuché unos tacones bajar las escaleras y supuse que era ella,
miré por encima del hombro de su padre, y... ¿enserio era ella?
Dios se había alisado el pelo, se a puesto un poco de maquillaje,
como me gusta a mí, ni mucho, ni poco. Con un vestido azul
eléctrico, pegado y muy corto, que le queda más que sexy. Y de
zapatos unos negros, bastante altos.
*Capítulo 10*
Cuando ya llega, se
coloca a mi lado con una sonrisa.
Antonio: Ya le e
dicho a la hora que te quiero en casa, ni un minuto más ni un minuto
menos. ¿Entendido señorita? -ella asiente- Venga, que disfrutéis
de la noche.
Yo: Adiós, Antonio.
Anna: Hasta luego,
papá. -su padre no cierra la puerta hasta que casi cruzamos la
esquina, dios que ganas de besarla. Y eso hice, la besé. Que bien
sabe su glos, que bien huele su perfume.-
Yo: Estas radiante.
-ella se ruboriza-
Anna: Tú también
estas muy guapo. -llegamos a la discoteca y en una mesa encontramos a
todos sentados-
Yo: ¡Hola! -grito
un poco por la música tan alta y le digo a Anna en el oído- Voy a
por algo de beber, ¿qué quieres?
Anna: Solo coca-cola
amor. -yo asiento. Pido lo suyo, solo una coca-cola y pido lo mio.-
Yo: Toma.
Anna: ¿Solo
coca-cola no? -vuelvo a asentir. Decidimos ir todos a bailar. Me
derrite verla bailar, que jodidamente sexy es. Le beso el cuello, es
inevitable y ella echa la cabeza un poco hacia atrás, sin parar de
bailar. Yo no sé mucho bailar, solo intento seguir el ritmo de sus
caderas, algo difícil. Enreda sus manos en mi cuello haciendo que la
bese. Escuchamos que un baso se rompe y nos separamos de nuestro
beso. Miramos que a podido pasar. Justin se está peleando con otro
tío, no sé porque. Ella me mira y le digo con la mirada que no sé
nada. Y echan a esos dos de la discoteca. Yo ni sabía que Justin
estaba aquí, simplemente, no podía despegar los ojos de Anna. Dios
que guapa está esta noche. Nos sentamos en los sofás, estamos
cansados. Ella pone sus pies sobre los mios y se acerca para besarme,
cogiendo mi cara. Salimos de la discoteca camino de su casa, incluso,
una hora antes de la que me dijo Antonio. Ella se para en seco, yo me
extraño.
Yo: ¿Qué pasa?
Anna: ¡Dios mio!
-ella corre hacia algo que no se lo que es. Voy detrás de ella.
Hasta que no estamos más cerca, no me doy cuenta de que Justin esta
tirado a un lado de la carretera.
Yo: ¡Justin! Tío,
¿estas bien? -no responde. Le doy la vuelta, aun respira, que
susto.-Anna, ¿sabes donde vive? -ella dice sí con la cabeza- Vamos a
llevarlo, a bebido demasiado y-ella me corta-
Anna: Le pasaba
todos los días que salíamos de fiesta. Se emborracha, se enrolla
con una tía con novio, el novio le pega y acaba en la calle
tirado... Y así noche tras noche... Y yo tenía que cargar con él
hasta su casa. Venga vamos, que te ayudo con él, que pesa bastante.
Yo: No tranquila, ya
puedo yo. -lo cogí por la cintura echando me un brazo por mi hombro,
pero Anna se empeñó y se puso al otro lado. Entre los dos lo
llevemos a su casa, quedaba cerca, por suerte. Tocamos y nos abrió
su madre, que le tiró un baso de agua fría en la cara. Y se
despertó. Y ya Anna y yo nos fuimos, sabiendo que estaba bien. Nos
dio el tiempo junto para llegar a su casa, menos mal. Me despedí de
ella con un beso en la mejilla y me fui.
-Narra Anna-
Dios que noche, Liam
me encanta. Subo a mi cuarto con los tacones en la mano para no
despertar a nadie. Entro en mi cuarto y miro a la venta, está sin
camiseta. Me muerdo el labio inferior con unas ganas increíbles de
que él me de un beso de los suyos. Dios es tan perfecto. Cuando me a
dado ese beso en el cuello, aah, casi me derrito. Me quito la ropa
con cuidado de que él no me vea y me pongo mi pijama. A la mañana
siguiente, me despierto con un beso en la mejilla que me extraña
mucho. Abro los ojos poco a poco y me encuentro a Liam. Vestido con
una camiseta de manga larga que él se la sube hasta el codo de color
roja y blanca, con unos simples pantalones vaqueros.
Yo: ¡Liam! ¿qué
haces aquí? Como mi padre te pille nos mata.
Liam: Haha lo sabe.
Yo: ¿Qué? ¿Cómo?
¿Qué estás diciendo?
Liam: Sí. Le e
pedido que si podría ir a despertarte, y me a dicho que baje dentro
de dos minutos.
Yo: Dios Liam no se
como puedes ablandar a mi padre con tanta facilidad... -el se encogió
de hombros-
*Capítulo 11*
Yo: Pues venga, baja
a bajo que voy a vestirme. -me dio un pico y bajó. Que mono madre.
Salgo de mi cama y voy al baño. Escojo la ropa y me pongo unos
pantalones vaqueros con una camiseta de cuello alto verde con una
chaqueta larga negra. Me peino con una cola alta y bajo. Liam me está
esperando sentado en el sofá junto a mi hermano, y está hablando
con los dos, mi padre y mi hermano. Dios que chico. Nunca se me
pasaría por la cabeza presentar le a Justin como mi novio... ni
mucho menos. Me dispongo a coger un bol para desayunar leche con
galletas-
Liam: Anna, ¿quieres
desayunar conmigo? Es que aun no e desayunado. -y mira a mi padre y
mi padre pone los ojos en blanco pero acepta. Vamos a un bar y
pedimos.-
Yo: De verdad, no se como haces lo que te da la gana con mi
padre.
Liam: Es que tu
padre no es mala persona, solo lo aparenta. -terminamos de desayunar
paga Liam contra mi voluntad y salimos del bar para ir a nuestro
parque. Para nuestra suerte no hay nadie. Pasamos la mañana allí,
riendo, hablando de nosotros y mostrándonos nuestro amor con cada
beso que nos damos.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Si?
Xxx: Venga, para
casa ya que vamos a comer. -puse cara triste aun que no me viera-
Yo: No quiero
papá...
Papá: Como no
vengas no te dejo que salgas más con él.
Yo: Está bien, ya
voy. -Cuelgo- Era mi padre, que tengo que ir me ya a comer...
Liam: Bueno, ya
pasaremos la tarde juntos. -me sonrió y yo a él- Vamos, cariño.
Ya estábamos
llegando a mi casa cuando una moto a más no poder de ruidosa se para
delante nuestra.
Yo: ¿Qué quieres
Justin? -Se quita el casco y se baja la cremallera de su chupa de
cuero roja y negra-
Justin: Solo quiero
daros las gracias. -yo me quedé perpleja a lo que Justin dijo,
¡jamás me dio las gracias a mi!- Gracias por llevar me a mi casa,
después de estar molestándoos todo el tiempo. Lo siento.
Liam: No importa,
Justin.
Justin: Sí importa,
porque si hubieras sido tú, yo no lo habría hecho. -Liam echó una
pequeña sonrisilla de victoria- Gracias de verdad, si no hubiera
sido por vosotros habría muerto congelado... Bueno era eso, adiós.
Liam y yo: Adiós.
-se subió la chupa, se puso el casco y arrancó su moto. Se marchó.
Y yo ahora me pregunto, ¿Justin tendrá algún lado bueno de
delicadeza o sentimientos? No lo se... Llegamos a mi casa y para mi
sorpresa Liam me besa en los labios, pero le sigo el juego. Mi padre
suele espiar.
Liam: Hasta luego,
amor.
Yo: Hasta luego,
cariño. -Entro en casa y ayudo a mi madre a poner la mesa. Termino
de comer y de ayudar a mi madre con las cosas de la comida y subo a
mi cuarto, miro el Tuenti, Twitter y de más. Tengo alguna que otra
cosa, pero no mucho. Cierro el ordenador. Miro por la ventana, no
está... ¿donde puede estar? Le mandé un WhatsApp y no me
respondió... me estaba preocupando, y bastante. Salgo a la calle.
Toco a su puerta.
Yo: Hola, ¿está
Liam?
Karen: Hola, Anna.
No, no está. Pero pasa y hablamos. -¡Qué! ¿Donde se a metido?
Yo: No, gracias,
tengo prisa. Adiós.
Karen: Adiós.
-Empiezo a buscar a Liam por nuestro parque, pero no esta, sigo por
todas las calles del pueblo y tampoco lo encuentro... Me estoy
empezando a preocupar y bastante. No se lo que le puede a ver pasado,
es muy raro en él desaparecer sin motivo... ¿Se habrá citado con
Justin? No, no, no, me dijo que él no le pegaría, me lo prometió.
¿Donde puede estar? Me siento en un banco agotada. Miro al cielo y
ya estaba oscureciendo... Liam, por dios, ¿donde estás? Apoyo mi
cabeza en mis manos colocadas en mis rodillas, esperando tener una
idea más para buscarle. Pero no se me ocurre nada... Agacho la
cabeza decepcionada, cuando. Siento que una mano se apoya en mi
hombro derecho, levanto la cabeza muy asustada. Y al contemplar quien
es...