*Capítulo 63*
Yo: ¡JUSTIN! -esta
apoyado contra una pared. El callejón era oscuro y por esa razón no
lo vi. Me agacho.- ¿Cómo estas? -Que pregunta más tonta... ¡ESTÁ
FATAL!
Justin: Ahora ya
estoy mejor. Vamos a mi casa.
Yo: A tu casa no.
Como tu madre te vea así, le da algo. Vamos al hospital.
Justin: No hace
falta. Prefiero ir a tu casa.
Yo: Están mis
padres. Además, Justin, necesitas atención médica. -Justin niega
con la cabeza- Justin, no me seas cabezón, que sabes que yo lo soy
más, venga, apoya te en mi. -le ayudo a levantarse y lo cojo por la
cintura y él me rodea por los hombros. Se queja.- Te duele mucho,
¿verdad? -asiente con la mano en su costado.- Y tú te querías ir a
mi casa, estas loco.
Empezamos a andar y
ya casi a oscurecido. Tardamos como media hora o tres cuartos en
llegar porque Justin tenía que descansar. Lo atendieron con rapidez.
Estaba en la sala de espera, esperando a que me dijeran algo.
Médico: ¿Usted es
la chica que venía con Justin Bieber?
Yo: Sí. ¿Cómo
está?
Médico: Está
estable. Puede pasar a verle si quiere. Se encuentra en la habitación
201.
Yo: Gracias. -el
médico se aleja y yo me encamino hacia la habitación. Abro la
puerta con cuidado. Está despierto. Me sonríe al verme y yo le
respondo con otra.
Yo: ¿Te encuentras
mejor?
Justin: Sí. Me han dicho que no tengo nada roto de puro milagro...
Justin: Sí. Me han dicho que no tengo nada roto de puro milagro...
Yo: ¿Qué has hecho
para que te dieran esa paliza?
Justin: Como si no
lo supieras... -río y me coloco el pelo detrás de la oreja
izquierda.
Yo: Otro intento
fallido. -afirmo y él asiente- Nunca cambiarás.
Justin: Hubo un
tiempo que no era así y tú lo sabes.
Yo: ¿Cuánto tiempo
fue? ¿Dos semanas? ¿Dos y media quizás? -los dos reímos-
Justin: Fue algo,
¿no?
Yo: Claro, claro.
-me acerco a él y me siento a su lado en la pequeña cama de
hospital.
Justin: No comprendo
como puedes ser tan buena conmigo después de todo...
Yo: Yo te quiero
Justin. Pero no sé de que forma. No sabes cuanto me atraes
físicamente. No sabes cuanto, de verdad. -sonrió de forma
victoriosa- Pero, tu personalidad me echa para atrás. ¿Entiendes?
Justin: Suelo causar
eso en las mujeres. Solo una noche.
Yo: Eres un chico de
una sola noche y de muchas mujeres.
Justin: Oye, que
tampoco soy un puton. -yo reí- Tienes una sonrisa preciosa.
Yo: Gracias, me lo
dicen a menudo. -le guiño un ojo- Sabes, he conocido a un chico.
Justin: Ya intentas
reemplazar a Liam.
Yo: Liam es
irreemplazable. No pudiste tú, no puede nadie. Pero me dolió que me
ignorara de esa forma. Le importó más una puñetera pelea contigo
que una vida conmigo. Eso fue lo peor que pudo hacer... -mis ojos
estaban a punto de desbordarse. Y se desbordaron cuando Justin me
abrazó.
Justin: ¿Por qué
no lo arreglas con él? Te quiere y mucho. -me limpió las lágrimas.
Yo: Tendrá que
rogarme más si quiere conseguir mi perdón.
Justin: Eres dura
eeh. -dice mientras que me da pequeños golpecitos con el codo y yo
sonrío orgullosa. Un mensaje me llega al móvil. Miro a Justin.
Yo: Es Liam.
Justin: Di me que
dice, anda.
Yo: No me seas
cotilla... -me voy a un sillón de la sala y abro el mensaje dice:
“Anna como te pido perdón para que me perdones?” Una lágrima
escondida anteriormente fluye de mis ojos esta vez.
Justin: Estáis los
dos sufriendo por algo que tiene un muy fácil arreglo.
Yo: Joder, Justin,
no.
Justin: ¿Pero por
qué complicas las cosas?
Yo:¿Por qué no te
callas y me abrazas que es lo que necesito? -Justin ríe y abre los
brazos para que me acurruque en su pecho. Me encojo en el pecho de
Justin durante dos minutos. Es agradable.
*Capítulo 64*
Yo: Gracias.
Justin: No tienes
que darlas. A mi también me gusta abrazarte. -sonreímos. Me separo
de Justin y justo en ese momento un médico interrumpe en la sala.
Médico: Justin, en
un par de días te podrás ir. Es decir, cuando ya estés recuperado
totalmente.
Justin: ¿No me
puedo ir a mi casa y recuperar me allí? -el médico torció el ceño-
Médico: Esta bien.
-A la respuesta del doctor, Justin sonrió alegre- Por cierto. Hacéis
muy buena pareja. Estabais muy monos mientras estabais abrazados.
Yo: Oh, no somos
pareja. Solo somos muy buenos amigos, pero ya está.
Médico: Oh, lo
siento entonces.
Justin: No pasa
nada. En verdad fuimos pareja. Pero todo se torció.
Médico: Lo siento.
Yo: Fue hace tiempo,
no importa. -de repente una niña pequeña entra en la habitación-
Xxx: ¡¡PAPÁ!! ¡ES
JUSTIN BIEBER! ¡JUSTIN! ¡JUSTIN!
Médico: Ya decía
yo que su nombre me sonaba de algo.
Justin: ¿Quieres un
autógrafo? -la pequeña asiente tres millones de veces y se acerca a
Justin con una gran sonrisa. La niña pone su camiseta para que
Justin le firme.
Yo: Justin, yo me
voy a ir.
Xxx: ¿Por qué?
Justin: Eso, ¿por
qué? -el médico no lo dijo, pero sé que también quería saber por
qué quería irme. Mire a Justin para que se callara. Solo quiero
llorar en mi cuarto...
Yo: Asuntos
personales. -¿Asuntos personales Anna? ¿Enserio? Que patético...
Justin ríe con sarcasmo. Sabe que quiero llorar, y que lo habría
hecho en su pecho si ellos no hubieran entrado en la sala...
Justin: ¿Nos podéis
dejar solos? Necesito hablar con ella, por favor. -los dos asienten.
Uf, menos mal. No quiero llorar sola... El médico y su hija sale de
la habitación- Ven. -me dice abriendo sus brazos para que me eche a
llorar en ellos. No se como me conoce tan bien... Me echo encima de
Justin y lloro.
Justin: Tenéis que
arreglarlo... -yo no puedo responder. No puedo parar de llorar...
Yo: Justin, me voy,
y ya sí es de verdad.
Justin: No vallas a
llorar, ¿vale? -asiento mientras me limpio las últimas lágrimas
caídas- Venga sonríe princesa. Todo se va arreglar, ya lo veras.
-sonrío forzosamente y salgo no antes de darle un beso en la mejilla
y pedirle que se mejore. Si Justin no estuviera loco por mi, sería
un buen amigo. Voy caminando por la calle solitaria.
Xxx: ¡Eh! ¡Anna!
Espera. -No, no quiero hablar con él. No ahora. Escucho como corre
hacia mi, hasta que se coloca a mi lado.
Yo: Vete. No quiero
hablar contigo.
Liam: Anna... ¿Qué
quieres que haga para que me perdones? Te quiero, te AMO.
Yo: Calla te. -digo
con los dientes fuertemente cerrados. Sé que como vuelva a hablar
voy a llorar. Liam me coge del brazo y hace que nos paremos y nos
miremos a los ojos. Los míos están cristalinos, apunto de que
millones de lágrima fluyan de ellos. Liam se arrodilla ante mi.
Liam: Por favor,
perdona me.
Yo: Liam, levanta.
No seas estúpido -le tiendo una mano para que se levante. Pero no lo
hace.
Liam: Perdona me.
Yo: Levanta. -él va
a decir algo pero le corto- ¡Qué levantes! -digo cuando una lágrima
cae por mi mejilla izquierda. Liam me hace caso y se levanta.- Te
amo, Liam.
Liam: ¿Me perdonas?
Yo: Claro. -sonrío
al igual que él. Liam se está acercando poco a poco a mi. Su
aliento golpea suavemente en mis labios. Dios quiero que me bese ya.
Se está acercando más. ¿Por qué no me besa de una puñetera vez?
*Capítulo 65*
-Narra Liam-
Cuanto he extrañado
tenerla tan cerca. Quiero saborear este momento. No quiero
precipitarme con esto. Me gusta ver el deseo en sus ojos marrones.
Hasta que no puedo más y la beso. Coloco mis manos en su estrecha
cintura y ella en mi cuello. Nos separamos por la falta de aire y
juntamos nuestras frentes. Abro los ojos y veo que Anna está
llorando.
Yo: Princesa, ¿qué
te pasa? -digo cogiendo su perfecta cara con mis manos.
Anna: Nada. -dice
sonriendo. Me separo de ella y la abrazo.
Yo: No llores. No me
gusta verte así.
Anna: Lo siento.
Yo: Tú no tienes
que pedir perdón. No has hecho nada. -le limpio sus pequeñas
lágrimas- Sonríe, princesa.
Anna: Te quiero,
Liam. -yo sonrío-
Yo: Vamos a tu casa,
que tu padre tiene que estar preocupado. -ella asiente. Empezamos a
andar y la rodeo con mi brazo derecho sobre sus hombros. Le doy un
pequeño beso en la cabeza cuando estamos andando. Estamos a punto de
llegar a su casa y un chico nos para.
Xxx: Anna, ¿estas
bien?
Anna: Sí, no te
preocupes, Leo. -le sonríe ella.
Yo: Anna, ¿quién
es?
Anna: Un amigo que
conocí el otro día.
Leo: ¿Seguro que
estás bien?
Anna: Sí, Leo. De
verdad, estoy bien.
Leo: Bueno, me voy
que ya es tarde. -se acerca a ella y le da dos besos.
Anna: Hasta otro
día, Leo.
Leo: Hasta otro día,
Anna y...
Yo: Liam, su novio.
-digo seco-
Leo: Adiós, Liam.
-dice él también seco. El chico este se va.
Anna: ¿Te has
puesto celoso?
Yo: ¿Yo? Claro, que
no.
Anna: ¡Qué fuerte!
¡Te has puesto celoso!
Yo: Qué no. -digo
entre una risilla-
Anna: Que mono estás
cuando te pones celoso. -dice con una sonrisa-
Yo: Que no me he
puesto celoso...
Anna: Bueno, vale,
si tú lo dices... Pero es que te has puesto súper monoso. -dice
agarrando me de un moflete-
Yo: Ai. -me quejo.
Me acerco a su boca y la beso.- Te amo, Anna. -digo a milímetros de
sus labios. Ella sonríe y nos volvemos a besar. Llegamos a la puerta
de su casa. Nos vamos a despedir pero...
Anna: Liam, no
quiero entrar. -pongo cara de extraño- Quiero dormir contigo. -dice
acercando se a mi.
-Narra Anna-
Quiero dormir con
Liam. Llevo sin dormir con él, como un siglo y se hace de extrañar
su brazo rodeando me mientras duermo.
Liam: Mañana,
¿vale?
Yo: No...
Liam: Mañana.
Yo: Hoy.
Liam: Esta bien...
Pero en tu cuarto. -sonrío y le doy un pequeño beso.
Yo: Te espero
arriba. -el sonríe y nos damos otro corto beso. Entro en mi casa y
por suerte, ni mi padre ni mi madre, siguen despiertos. Subo a mi
cuarto con el mayor de los cuidados. Abro la puerta y Liam ya está
dentro.
Los dos con una
sonrisa: Hola. -me acerco a Liam y le doy un beso de esos que son más
que excitantes. De esos que te dejan con ganas de más. Me separo de
él y se muerde el labio. Lo he conseguido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario