domingo, 26 de mayo de 2013

*Capítulos 63, 64 & 65 de PRECIADA COINCIDENCIA*

*Capítulo 63*
Yo: ¡JUSTIN! -esta apoyado contra una pared. El callejón era oscuro y por esa razón no lo vi. Me agacho.- ¿Cómo estas? -Que pregunta más tonta... ¡ESTÁ FATAL!
Justin: Ahora ya estoy mejor. Vamos a mi casa.
Yo: A tu casa no. Como tu madre te vea así, le da algo. Vamos al hospital.
Justin: No hace falta. Prefiero ir a tu casa.
Yo: Están mis padres. Además, Justin, necesitas atención médica. -Justin niega con la cabeza- Justin, no me seas cabezón, que sabes que yo lo soy más, venga, apoya te en mi. -le ayudo a levantarse y lo cojo por la cintura y él me rodea por los hombros. Se queja.- Te duele mucho, ¿verdad? -asiente con la mano en su costado.- Y tú te querías ir a mi casa, estas loco.
Empezamos a andar y ya casi a oscurecido. Tardamos como media hora o tres cuartos en llegar porque Justin tenía que descansar. Lo atendieron con rapidez. Estaba en la sala de espera, esperando a que me dijeran algo.
Médico: ¿Usted es la chica que venía con Justin Bieber?
Yo: Sí. ¿Cómo está?
Médico: Está estable. Puede pasar a verle si quiere. Se encuentra en la habitación 201.
Yo: Gracias. -el médico se aleja y yo me encamino hacia la habitación. Abro la puerta con cuidado. Está despierto. Me sonríe al verme y yo le respondo con otra.
Yo: ¿Te encuentras mejor?
Justin: Sí. Me han dicho que no tengo nada roto de puro milagro...
Yo: ¿Qué has hecho para que te dieran esa paliza?
Justin: Como si no lo supieras... -río y me coloco el pelo detrás de la oreja izquierda.
Yo: Otro intento fallido. -afirmo y él asiente- Nunca cambiarás.
Justin: Hubo un tiempo que no era así y tú lo sabes.
Yo: ¿Cuánto tiempo fue? ¿Dos semanas? ¿Dos y media quizás? -los dos reímos-
Justin: Fue algo, ¿no?
Yo: Claro, claro. -me acerco a él y me siento a su lado en la pequeña cama de hospital.
Justin: No comprendo como puedes ser tan buena conmigo después de todo...
Yo: Yo te quiero Justin. Pero no sé de que forma. No sabes cuanto me atraes físicamente. No sabes cuanto, de verdad. -sonrió de forma victoriosa- Pero, tu personalidad me echa para atrás. ¿Entiendes?
Justin: Suelo causar eso en las mujeres. Solo una noche.
Yo: Eres un chico de una sola noche y de muchas mujeres.
Justin: Oye, que tampoco soy un puton. -yo reí- Tienes una sonrisa preciosa.
Yo: Gracias, me lo dicen a menudo. -le guiño un ojo- Sabes, he conocido a un chico.
Justin: Ya intentas reemplazar a Liam.
Yo: Liam es irreemplazable. No pudiste tú, no puede nadie. Pero me dolió que me ignorara de esa forma. Le importó más una puñetera pelea contigo que una vida conmigo. Eso fue lo peor que pudo hacer... -mis ojos estaban a punto de desbordarse. Y se desbordaron cuando Justin me abrazó.
Justin: ¿Por qué no lo arreglas con él? Te quiere y mucho. -me limpió las lágrimas.
Yo: Tendrá que rogarme más si quiere conseguir mi perdón.
Justin: Eres dura eeh. -dice mientras que me da pequeños golpecitos con el codo y yo sonrío orgullosa. Un mensaje me llega al móvil. Miro a Justin.
Yo: Es Liam.
Justin: Di me que dice, anda.
Yo: No me seas cotilla... -me voy a un sillón de la sala y abro el mensaje dice: “Anna como te pido perdón para que me perdones?” Una lágrima escondida anteriormente fluye de mis ojos esta vez.
Justin: Estáis los dos sufriendo por algo que tiene un muy fácil arreglo.
Yo: Joder, Justin, no.
Justin: ¿Pero por qué complicas las cosas?
Yo:¿Por qué no te callas y me abrazas que es lo que necesito? -Justin ríe y abre los brazos para que me acurruque en su pecho. Me encojo en el pecho de Justin durante dos minutos. Es agradable.
*Capítulo 64*
Yo: Gracias.
Justin: No tienes que darlas. A mi también me gusta abrazarte. -sonreímos. Me separo de Justin y justo en ese momento un médico interrumpe en la sala.
Médico: Justin, en un par de días te podrás ir. Es decir, cuando ya estés recuperado totalmente.
Justin: ¿No me puedo ir a mi casa y recuperar me allí? -el médico torció el ceño-
Médico: Esta bien. -A la respuesta del doctor, Justin sonrió alegre- Por cierto. Hacéis muy buena pareja. Estabais muy monos mientras estabais abrazados.
Yo: Oh, no somos pareja. Solo somos muy buenos amigos, pero ya está.
Médico: Oh, lo siento entonces.
Justin: No pasa nada. En verdad fuimos pareja. Pero todo se torció.
Médico: Lo siento.
Yo: Fue hace tiempo, no importa. -de repente una niña pequeña entra en la habitación-
Xxx: ¡¡PAPÁ!! ¡ES JUSTIN BIEBER! ¡JUSTIN! ¡JUSTIN!
Médico: Ya decía yo que su nombre me sonaba de algo.
Justin: ¿Quieres un autógrafo? -la pequeña asiente tres millones de veces y se acerca a Justin con una gran sonrisa. La niña pone su camiseta para que Justin le firme.
Yo: Justin, yo me voy a ir.
Xxx: ¿Por qué?
Justin: Eso, ¿por qué? -el médico no lo dijo, pero sé que también quería saber por qué quería irme. Mire a Justin para que se callara. Solo quiero llorar en mi cuarto...
Yo: Asuntos personales. -¿Asuntos personales Anna? ¿Enserio? Que patético... Justin ríe con sarcasmo. Sabe que quiero llorar, y que lo habría hecho en su pecho si ellos no hubieran entrado en la sala...
Justin: ¿Nos podéis dejar solos? Necesito hablar con ella, por favor. -los dos asienten. Uf, menos mal. No quiero llorar sola... El médico y su hija sale de la habitación- Ven. -me dice abriendo sus brazos para que me eche a llorar en ellos. No se como me conoce tan bien... Me echo encima de Justin y lloro.
Justin: Tenéis que arreglarlo... -yo no puedo responder. No puedo parar de llorar...
Yo: Justin, me voy, y ya sí es de verdad.
Justin: No vallas a llorar, ¿vale? -asiento mientras me limpio las últimas lágrimas caídas- Venga sonríe princesa. Todo se va arreglar, ya lo veras. -sonrío forzosamente y salgo no antes de darle un beso en la mejilla y pedirle que se mejore. Si Justin no estuviera loco por mi, sería un buen amigo. Voy caminando por la calle solitaria.
Xxx: ¡Eh! ¡Anna! Espera. -No, no quiero hablar con él. No ahora. Escucho como corre hacia mi, hasta que se coloca a mi lado.
Yo: Vete. No quiero hablar contigo.
Liam: Anna... ¿Qué quieres que haga para que me perdones? Te quiero, te AMO.
Yo: Calla te. -digo con los dientes fuertemente cerrados. Sé que como vuelva a hablar voy a llorar. Liam me coge del brazo y hace que nos paremos y nos miremos a los ojos. Los míos están cristalinos, apunto de que millones de lágrima fluyan de ellos. Liam se arrodilla ante mi.
Liam: Por favor, perdona me.
Yo: Liam, levanta. No seas estúpido -le tiendo una mano para que se levante. Pero no lo hace.
Liam: Perdona me.
Yo: Levanta. -él va a decir algo pero le corto- ¡Qué levantes! -digo cuando una lágrima cae por mi mejilla izquierda. Liam me hace caso y se levanta.- Te amo, Liam.
Liam: ¿Me perdonas?
Yo: Claro. -sonrío al igual que él. Liam se está acercando poco a poco a mi. Su aliento golpea suavemente en mis labios. Dios quiero que me bese ya. Se está acercando más. ¿Por qué no me besa de una puñetera vez?
*Capítulo 65*
-Narra Liam-
Cuanto he extrañado tenerla tan cerca. Quiero saborear este momento. No quiero precipitarme con esto. Me gusta ver el deseo en sus ojos marrones. Hasta que no puedo más y la beso. Coloco mis manos en su estrecha cintura y ella en mi cuello. Nos separamos por la falta de aire y juntamos nuestras frentes. Abro los ojos y veo que Anna está llorando.
Yo: Princesa, ¿qué te pasa? -digo cogiendo su perfecta cara con mis manos.
Anna: Nada. -dice sonriendo. Me separo de ella y la abrazo.
Yo: No llores. No me gusta verte así.
Anna: Lo siento.
Yo: Tú no tienes que pedir perdón. No has hecho nada. -le limpio sus pequeñas lágrimas- Sonríe, princesa.
Anna: Te quiero, Liam. -yo sonrío-
Yo: Vamos a tu casa, que tu padre tiene que estar preocupado. -ella asiente. Empezamos a andar y la rodeo con mi brazo derecho sobre sus hombros. Le doy un pequeño beso en la cabeza cuando estamos andando. Estamos a punto de llegar a su casa y un chico nos para.
Xxx: Anna, ¿estas bien?
Anna: Sí, no te preocupes, Leo. -le sonríe ella.
Yo: Anna, ¿quién es?
Anna: Un amigo que conocí el otro día.
Leo: ¿Seguro que estás bien?
Anna: Sí, Leo. De verdad, estoy bien.
Leo: Bueno, me voy que ya es tarde. -se acerca a ella y le da dos besos.
Anna: Hasta otro día, Leo.
Leo: Hasta otro día, Anna y...
Yo: Liam, su novio. -digo seco-
Leo: Adiós, Liam. -dice él también seco. El chico este se va.
Anna: ¿Te has puesto celoso?
Yo: ¿Yo? Claro, que no.
Anna: ¡Qué fuerte! ¡Te has puesto celoso!
Yo: Qué no. -digo entre una risilla-
Anna: Que mono estás cuando te pones celoso. -dice con una sonrisa-
Yo: Que no me he puesto celoso...
Anna: Bueno, vale, si tú lo dices... Pero es que te has puesto súper monoso. -dice agarrando me de un moflete-
Yo: Ai. -me quejo. Me acerco a su boca y la beso.- Te amo, Anna. -digo a milímetros de sus labios. Ella sonríe y nos volvemos a besar. Llegamos a la puerta de su casa. Nos vamos a despedir pero...
Anna: Liam, no quiero entrar. -pongo cara de extraño- Quiero dormir contigo. -dice acercando se a mi.
-Narra Anna-
Quiero dormir con Liam. Llevo sin dormir con él, como un siglo y se hace de extrañar su brazo rodeando me mientras duermo.
Liam: Mañana, ¿vale?
Yo: No...
Liam: Mañana.
Yo: Hoy.
Liam: Esta bien... Pero en tu cuarto. -sonrío y le doy un pequeño beso.
Yo: Te espero arriba. -el sonríe y nos damos otro corto beso. Entro en mi casa y por suerte, ni mi padre ni mi madre, siguen despiertos. Subo a mi cuarto con el mayor de los cuidados. Abro la puerta y Liam ya está dentro.
Los dos con una sonrisa: Hola. -me acerco a Liam y le doy un beso de esos que son más que excitantes. De esos que te dejan con ganas de más. Me separo de él y se muerde el labio. Lo he conseguido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario