Anna: Liam, ¿tiene
nombre?
Yo: No, por
desgracia me la encontré en la calle esta mañana. Me la traje a
casa la duche y le di de comer, tenía mucha hambre.
Anna: Pobrecita mi
Luna.
Yo: ¿Luna?
Anna: Sí, se parece
a una perra que tenía de pequeña, murió hace tres años... -la
abrazo-
Yo: Lo siento,
cariño.
Anna: No pasa nada.
Ahora tengo a Luna dos hahaha.
Yo: Haha. -pasamos
lo que nos quedaba de mañana jugando con Luna, es súper juguetona.
A la hora de comer, cuando venimos del instituto Anna se la llevó a
su casa.
-Narra Anna-
Que mono mi niño,
me a regalado una perrita. A mis padres no les ha importado mucho,
porque cuando este más grande la dejaremos en el jardín que corra.
Le doy un poco de leche y en cero coma, ya se lo a bebido todo, que
monísima que es. La subo a mi cuarto, va a dormir conmigo. Me pongo
a estudiar sin gana. Y de vez en cuando me pongo a jugar con Luna, es
tan mona que no puedo negarme. Ya casi me lo sé todo así que miro
por la ventana, Liam sigue estudiando. Que sexy esta tan concentrado.
Levanta la cabeza y me mira, sonríe, y yo hago igual. Vuelve a bajar
la cabeza y se vuelva a concentrar. Yo también me siento y me pongo
a estudiar lo que me queda. A la hora o así ya me lo se lo que me
quedaba. Miro el reloj, las ocho menos cuarto. Me tumbo en la cama
con Luna y juego con ella. A los pocos minutos mi madre me llama para
cenar. Bajo y Luna me sigue. Le echo de comer y yo empiezo a cenar.
Ella termina antes que yo y empieza a corretear por todo el salón y
la cocina. Mi madre le regaña porque le pone nerviosa y yo me meo de
la risa. Cuando termino de cenar saco a Luna de paseo, para que haga
sus necesidades, Liam me ve y sale junto a mi. Vamos a un parque que
queda cerca de mi casa y nosotros nos sentamos en un banco, mientras
que Luna pasea por el parque. Es obediente y no se despega de
nosotros. Cuando creo que Luna ya terminó volvemos los tres a casa.
Liam entre en la suya después de darme un beso y acariciar a Luna.
Entro en mi casa, ella me sigue y subimos a mi habitación. Veo que
se empina hacia mi cama, quiere subir. Mi cama pega justo a la venta
y se ve a Liam perfectamente. Subo a mi pequeña perrita que se sube
a la ventana y mira a Liam, ¿le gusta Liam? ¿enserio? Hahaha somos
tal para cual. Le mando a Liam un WhatsApp para que mire por la venta
a ver la reacción de la cachorra, él mira y la perrita se levanta y
mueve el rabito con mucho entusiasmo. Ai que mona, se lo digo a Liam
y él ríe. Le pregunto que si a terminado de estudiar y me dice que
sí. Me muerdo el labio, no se si él lo vio. Creo que sí, viene
hacia aquí. Entra por mi ventana y nos besamos. Luna ladra. Liam y
yo reímos y él va y la acaricia. La perra se coloca en las piernas
de Liam y yo me coloco a su lado. Los dos estamos acariciando la. Me
mira, le miro, es inevitable, nos besamos y casi nos olvidamos de
Luna. Él decide irse, Luna y yo estamos tristes, pero se va. Me
quedo con mi pequeña nueva amiga mirando como nuestro amor se va a
su casa. Ella sentada en la ventana y yo con los codos apoyados en la
cama y la cabeza en mis manos. Cuando él nos ve se ríe con esa
sonrisa que él solo tiene. Ya es tarde así que Luna y yo nos
acostamos en mi cama. A la mañana siguiente Luna se asusta por el
despertador y yo río mientras la consuelo, pobrecita que susto se ha
llevado. Me levanto y hago mi rutina de todas las mañanas. Liam
llama a mi puerta y me voy con él al instituto. La moto de Justin no
esta aparcada, supongo que se habrá dormido, algo muy típico en él.
Las clases pasan y llega la hora del recreo. Salimos y nos juntamos
con las chicas y sus parejas. El recreo termina, ya solo quedan tres
horas más... Esas tres horas acaban y nos vamos a casa, por fin.
El examen lo tuvimos después del recreo y creo que me ha salido
bastante bien. No hablo del examen con Liam, porque no hay cosa que
odie más que hablar de exámenes. Llego a casa y Luna me saluda, que
buen recibimiento. Como y subo a mi cuarto acompañada de, como no,
Luna. La subo a la cama para que vea a Liam, creo que a sonreído, no
Anna, te estas volviendo loca, los perros no sonríen. Liam nos ve y
nos saluda con una sonrisa. Hay que “hacer un trabajo urgente” y
Liam viene a mi casa. Subimos a mi cuarto y dejamos los libros pos
dos minutos en mi escritorio. Dos minutos en los que nos da tiempo a
darnos unos cuantos besos tumbados en mi cama.
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