Entro en casa y con
cuidado subo a mi cuarto. Sonrío al verla en la ventana esperando
me. Cojo el móvil porque ella me ha enviado un mensaje por WhatsApp.
Anna...
“Hola mi héroe”
Yo...
“Héroe?
Anna...
“Me salvaste de un
hijo de su madre que nunca cambia y de un baboso”
Yo...
“Haha eso no fue
nada”
Anna...
“Me abrían hecho
daño si no hubiera sido por ti”
Yo...
“Solo lo hice
porque TE QUIERO”
Anna...
“Y yo me alegro de
que lo hicieras” -La miré y ella sonreía.-
Yo...
“Quiero besar te”
Anna...
“Ven” -La mire
como preguntando que si era de verdad lo que había dicho y ella me
sonrió de nuevo. Salte por mi ventana y me subí a la suya. Ella
abrió, entre y la besé.
Yo: Te quiero. -dije
con mi frente pegada a la suya y con los ojos cerrados.-
Anna: Y yo. -enlazó
sus brazos por mi cuello, mientras que los mios estaban en su
estrecha cintura.- Quiero volver a formar uno solo contigo. -sonreí-
Mañana vamos a tu casa de la playa, por favor.
Yo: Hay examen, hay
que estudiar.
Anna: ¿Para que
están las chuletas?
Yo: Quiero aprobar
el curso limpio de partes señorita.
Anna: Ains, que
aburrido eres, esta bien, estudiaremos. ¿En tu casa o en la mía?
Yo: Cada uno en la
suya.
Anna: No me seas
soso, amor.
Yo: Sabes que si
estamos juntos no vamos a hacer nada, princesa.
Anna: Jo, vale, esta
bien. Estudiaremos por separado, pero será un infierno. -reí y nos
besamos. Pasé una hora con ella en su cuarto y me fui a mi casa a
dormir. A la mañana siguiente me desperté y fui a correr, las
mañanas son perfectas para eso. Ya casi me iba a dar la vuelta, pero
veo a un perrito blanco, marrón y negro en la acera, que mono. Lo
cojo, la cojo con cuidado y me la llevo a casa. Lo subo a mi cuarto y
la pongo en mi cama, la miro, gira su cabeza para el lado que yo la
tengo. Vuelvo a girar la cabeza y ella me sigue.
Yo: ¿Qué te parece
esta chica? -le pregunto a la perrita. Cojo mi móvil y le enseño
una foto de Anna. Haha a lamido la pantalla. Se lo voy a regalar,
creo que le va a gustar. La meto en la ducha y la lavo se queda como
nueva. Que mona que es. No le quiero poner nombre, prefiero que se lo
ponga ella a su gusto. Ya casi son las siete y media y voy a ir a
despertar la. Subo por su ventana, aun esta dormida. Toco y se
despierta, me abre y paso.
Anna: ¿Qué haces
loco?
Yo: Shhh calla. Te
tengo un regalo. Cuando termines de desayunar, cambiarte y vienes a
mi casa.
Anna: Vale. -nos
damos un corto beso y me voy. A la media hora escucho desde mi cuarto
que la puerta suena, estoy solo en casa y bajo a abrir. Es Anna. Le
doy un beso y la cojo de la mano llevando la a mi cuarto. Nada más
abrir esa perrita sale de debajo de mi cama y se pone a jugar en los
pies de Anna.
Anna: ¿Y este
cachorro, Liam?
Yo: Para ti.
Anna: ¿De verdad?
Liam, es preciosa, que mona. -coge a la pequeña perrita y le lame la
nariz- Liam...
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