sábado, 23 de marzo de 2013

*Capítulo 20 de PRECIADA COINCIDENCIA*

Yo: Justin, ¿qué haces?
Justin: Entra, rápido. -entro al baño y Justin me sigue- Tenemos que hablar.
Yo: Ya, lo se. -hay un silencio incómodo que rompo- Justin, ¿por qué conmigo eres dulce y con otras personas te muestras tan... borde?
Justin: Porque no quiero mostrarme frágil.
Yo: Ser dulce no significa que seas frágil.
Justin: Para mi sí. -vuelve a haber silencio. Miro sus labios. Son súper carnosos y dan muchas ganas de besarlos. Me muerdo el labio inferior. ¡¿Pero que hago?! Él se acerca a mi, mucho. Tanto que puedo escuchar como respira y casi, como late su corazón. Se acerca más. Mi cuerpo no me responde, yo quiero parar de mirar esos ojos de color miel que me encantan y esos labios, pero no me hace caso. Nuestras narices se están rozando y nuestros labios casi están juntos. Y se unen por completo. Justin coloca su mano izquierda en mi nuca y la derecha en mi cintura. Yo solo los dejo pegados a mi, como una tonta. Le sigo el beso, sus labios son demasiado sexys para parar de besarle. Al parecer mi cuerpo no quiere despegarse del de Justin y rodeo su cuello con mis brazos y eso hace que estemos más juntos. El beso sigue, es largo y muy dulce. A los cinco segundos o así Justin para. Quiero besarlo de nuevo. ¡Anna para! Tienes novio y es Liam. Para.
Justin: Lo siento, yo no... -le interrumpo volviendo a juntar nuestros labios. Es imposible despegar me de ellos, son droga pura.- Anna para. Tienes novio. Y no me parece lógico que sea yo el que tiene que parar. -él tiene razón-
Yo: ¿Con cuantas chicas te has enrollado o tirado desde que rompimos?
Justin: Ninguna.
Yo: ¿Enserio?
Justin: Sí. Y si te digo la verdad, intente enrollarme con una, pero su novio me dio una pequeña paliza que me dejó caho, ¿no se si lo recuerdas? Tú y Liam me encontrasteis tirado en la calle. Me quise enrollar con esa tía porque sentía rabia por verte a ti con ese bailar como lo hacías conmigo, bueno, un poco mejor. Esa noche estabas preciosa. O y felicidades aun que sean un poco atrasadas.
Yo: Gracias. -sonreí, él sonríe y sigue con su pequeña historia-
Justin: Anna, nunca te lo dije, pero... No he sentido nada igual por otra chica. Tú me has echo sentir con un solo beso el chico más feliz de este planeta. Y todo eso sin hacer el amor. Eres... eres única, de verdad. No hay otra chica como tú en todo el mundo, ni la habrá, porque ángeles como tu solo hay uno.
Yo: Justin, todo lo que me estas diciendo es precioso -me interrumpe-
Justin: Deja me terminar, por favor -asiento y escucho- Te amo, te amo como nunca he amado o querido a otra chica. Se que tú a mi no me quieres, que estas enamorada de Liam y que yo solo fui un error en tu vida, pero, quiero que lo sepas. Que aun que te hiciera sufrir, te quiero. Y de todo esto me di cuenta el día que te fuiste de mi lado, mejor dicho, el día que Liam apareció... Si él no estuviera, estoy seguro de que tú y yo ahora mismo estaríamos juntos. -no pude evitar que una lágrima saliera de mis ojos.- Lo siento. Bueno, solo te quería decir eso. Espero que algún día me llegues a perdonar todo lo que te hice en el pasado, como te traté... Lo siento, de verdad. Y si tengo esta apariencia es porque no me gusta que la gente piense que soy un blandengue. Pero te quiero y siempre te querré. Hasta luego. -me dio un beso en la frente y salió por la puerta. Yo me quedé inmóvil. Todo lo que me acababa de decir Justin fue, tan bonito. Dios. Y ahora me pregunto, ¿aun le quiero? No lo se, lo único que se es que lo que me acaba de decir a sido lo más bonito que nunca me han dicho en mi vida. Definitivamente, Justin es un chico muy sensible. Salgo del baño y me dirijo a clase, justo al abrir la puerta el timbre suena. Y todos salen al patio. Yo, de mientras recojo mis cosas pensando en todo lo que me ha dicho Justin. Liam no deja de mirar me, supongo que quiere saber que me pasa. Recuerdo el beso que nos dimos Justin y yo en el baño y fue... precioso, creo que fue el beso más bonito que me dieron nunca. Termino de recoger mis cosas y salimos al patio. Miro a mi alrededor y encuentro automáticamente a Justin jugando al fútbol, sudado, muy sexy. Me mira y sonríe. Yo sonrío y miro al suelo, le vuelvo a mirar pero su cara cambió por completo cuando ve a Liam salir al patio detrás de mi. Noto es sus ojos algo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario