lunes, 4 de marzo de 2013

Capítuos 9, 10 & 11 de PRECIADA COINCIDENCIA!


*Capítulo 9*
Anna me dan un inmenso abrazo y yo me asusto.
Yo: Pequeña, ¿qué pasa?
Anna: Que me pensaba que mi padre iba a decir que no y... uf... Te quiero, de verdad.
Yo: Y yo a ti, princesa. ¿Pero de verdad pensabas que nos iba a decir que no?
Anna: Sí, tenía mucho miedo. No quiero perderte. -empezamos a andar cogidos de la mano, pero yo la cogí por la cintura, cuando vi a Justin acercarse con su onda.
Yo: ¿Qué quieres, Justin?
Justin: Que dejes a mi novia de una puta vez, ella es mía. Y hasta que no me la llave a la cama no es de nadie.
Anna: Aaah, que solo me quería para follar me ¿no? Menos mal que corté contigo...
Justin: Tú no cortaste, nadie corta conmigo, yo soy el que dejo.
Anna: Eres un engreído de verdad...
Yo: Anna, será mejor que nos vallamos porque no quiero romperle la cara...
Justin: No me tocarías ni un pelo chaval.
Yo: No quiero gastar mi tiempo contigo, no merece la pena. -Anna y yo nos pusimos a andar y dejemos a Justin con la palabra en la boca. Que odio le tengo a este tío... No se como Anna pudo estar con él. Es totalmente diferente a mi... Nos sentamos en un banco que había por la calle. Y empezamos a hablar.
Yo: Princesa, ¿cómo podías estar con Justin? Es totalmente diferente a mi.
Anna: Si te digo la verdad. No lo se... Sí, esta muy bueno, pero creo que no me llegué a enamorar de él como lo estoy de ti. Tú eres súper dulce, romántico y perfecto. Y él, es... no se...
Yo: Un desastre, un engreído, un subnormal sin vida, un estúpido que tiene más músculos que cabeza, por ejemplo, ¿no?
Anna: Hahahaha, sí, algo así, hahaha. -se quedó seria- Liam, no quiero que te pelees con nadie y menos con Justin. Solo está celoso y no quiere admitir que conmigo ya no tiene nada que hacer, ignora lo. No le hagas caso, por favor.
Yo: No me pienso pelear con él cariño, más que nada porque lo dejaría cao de un puñetazo. No, de verdad, no me pienso pelear con nadie, tengo mucha paciencia. -ella apoyo su cabeza sobre mi hombro y nos quedamos en silencio, un silencio que solo era interrumpido por los pequeños pájaros que pasaban por allí.
Yo: Te amo.
Anna: Y yo.
Pasamos una tarde los dos solos, dando vueltas por todo el pueblo. Es genial poder pasear con ella cogidos de la mano. La amo tanto. Llega la hora de ir a cenar y la dejo en su puerta después de dar le un beso de despedida. Hemos quedado con Laura, Fatima y algunos otros chicos del instituto para salir esta noche. Subo a mi cuarto después de cenar y me acerco a mi ventana. Allí esta ella. O dios, esta con solo una toalla que le rodea el cuerpo, que sexy. No, se a ido... Hay vuelve. Parezco tonto... mejor voy a vestirme, claro que de vez en cuando miro de reojo a su ventana. En una de esas miradas la luz se a apagado y solo esta una pequeña, que supongo que será el cuarto de baño. Me visto con unos pantalones negros pitillo y una camiseta también negra de manga corta. Y con mi pelo hacia arriba, le mando un mensaje a Anna para que se de prisa si no a terminado. Bajo a bajo y cojo mi chupa de cuero, también negra... Ya son casi las doce, y toco a la puerta de la casa de Anna, me abre su padre, Antonio...
Antonio: ¿Dónde vais?
Yo: A la nueva discoteca que han abierto en la entrada al pueblo. Con mucha mas gente de nuestra edad. No se preocupe, no bebo mucho, no me gusta.
Antonio: Esta bien. A las cinco y media como mucho la quiero en casa. ¿De acuerdo?
Yo: Aquí estará. -escuché unos tacones bajar las escaleras y supuse que era ella, miré por encima del hombro de su padre, y... ¿enserio era ella? Dios se había alisado el pelo, se a puesto un poco de maquillaje, como me gusta a mí, ni mucho, ni poco. Con un vestido azul eléctrico, pegado y muy corto, que le queda más que sexy. Y de zapatos unos negros, bastante altos.
*Capítulo 10*
Cuando ya llega, se coloca a mi lado con una sonrisa.
Antonio: Ya le e dicho a la hora que te quiero en casa, ni un minuto más ni un minuto menos. ¿Entendido señorita? -ella asiente- Venga, que disfrutéis de la noche.
Yo: Adiós, Antonio.
Anna: Hasta luego, papá. -su padre no cierra la puerta hasta que casi cruzamos la esquina, dios que ganas de besarla. Y eso hice, la besé. Que bien sabe su glos, que bien huele su perfume.-
Yo: Estas radiante. -ella se ruboriza-
Anna: Tú también estas muy guapo. -llegamos a la discoteca y en una mesa encontramos a todos sentados-
Yo: ¡Hola! -grito un poco por la música tan alta y le digo a Anna en el oído- Voy a por algo de beber, ¿qué quieres?
Anna: Solo coca-cola amor. -yo asiento. Pido lo suyo, solo una coca-cola y pido lo mio.-
Yo: Toma.
Anna: ¿Solo coca-cola no? -vuelvo a asentir. Decidimos ir todos a bailar. Me derrite verla bailar, que jodidamente sexy es. Le beso el cuello, es inevitable y ella echa la cabeza un poco hacia atrás, sin parar de bailar. Yo no sé mucho bailar, solo intento seguir el ritmo de sus caderas, algo difícil. Enreda sus manos en mi cuello haciendo que la bese. Escuchamos que un baso se rompe y nos separamos de nuestro beso. Miramos que a podido pasar. Justin se está peleando con otro tío, no sé porque. Ella me mira y le digo con la mirada que no sé nada. Y echan a esos dos de la discoteca. Yo ni sabía que Justin estaba aquí, simplemente, no podía despegar los ojos de Anna. Dios que guapa está esta noche. Nos sentamos en los sofás, estamos cansados. Ella pone sus pies sobre los mios y se acerca para besarme, cogiendo mi cara. Salimos de la discoteca camino de su casa, incluso, una hora antes de la que me dijo Antonio. Ella se para en seco, yo me extraño.
Yo: ¿Qué pasa?
Anna: ¡Dios mio! -ella corre hacia algo que no se lo que es. Voy detrás de ella. Hasta que no estamos más cerca, no me doy cuenta de que Justin esta tirado a un lado de la carretera.
Yo: ¡Justin! Tío, ¿estas bien? -no responde. Le doy la vuelta, aun respira, que susto.-Anna, ¿sabes donde vive? -ella dice sí con la cabeza- Vamos a llevarlo, a bebido demasiado y-ella me corta-
Anna: Le pasaba todos los días que salíamos de fiesta. Se emborracha, se enrolla con una tía con novio, el novio le pega y acaba en la calle tirado... Y así noche tras noche... Y yo tenía que cargar con él hasta su casa. Venga vamos, que te ayudo con él, que pesa bastante.
Yo: No tranquila, ya puedo yo. -lo cogí por la cintura echando me un brazo por mi hombro, pero Anna se empeñó y se puso al otro lado. Entre los dos lo llevemos a su casa, quedaba cerca, por suerte. Tocamos y nos abrió su madre, que le tiró un baso de agua fría en la cara. Y se despertó. Y ya Anna y yo nos fuimos, sabiendo que estaba bien. Nos dio el tiempo junto para llegar a su casa, menos mal. Me despedí de ella con un beso en la mejilla y me fui.
-Narra Anna-
Dios que noche, Liam me encanta. Subo a mi cuarto con los tacones en la mano para no despertar a nadie. Entro en mi cuarto y miro a la venta, está sin camiseta. Me muerdo el labio inferior con unas ganas increíbles de que él me de un beso de los suyos. Dios es tan perfecto. Cuando me a dado ese beso en el cuello, aah, casi me derrito. Me quito la ropa con cuidado de que él no me vea y me pongo mi pijama. A la mañana siguiente, me despierto con un beso en la mejilla que me extraña mucho. Abro los ojos poco a poco y me encuentro a Liam. Vestido con una camiseta de manga larga que él se la sube hasta el codo de color roja y blanca, con unos simples pantalones vaqueros.
Yo: ¡Liam! ¿qué haces aquí? Como mi padre te pille nos mata.
Liam: Haha lo sabe.
Yo: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué estás diciendo?
Liam: Sí. Le e pedido que si podría ir a despertarte, y me a dicho que baje dentro de dos minutos.
Yo: Dios Liam no se como puedes ablandar a mi padre con tanta facilidad... -el se encogió de hombros-
*Capítulo 11*
Yo: Pues venga, baja a bajo que voy a vestirme. -me dio un pico y bajó. Que mono madre. Salgo de mi cama y voy al baño. Escojo la ropa y me pongo unos pantalones vaqueros con una camiseta de cuello alto verde con una chaqueta larga negra. Me peino con una cola alta y bajo. Liam me está esperando sentado en el sofá junto a mi hermano, y está hablando con los dos, mi padre y mi hermano. Dios que chico. Nunca se me pasaría por la cabeza presentar le a Justin como mi novio... ni mucho menos. Me dispongo a coger un bol para desayunar leche con galletas-
Liam: Anna, ¿quieres desayunar conmigo? Es que aun no e desayunado. -y mira a mi padre y mi padre pone los ojos en blanco pero acepta. Vamos a un bar y pedimos.-
Yo: De verdad, no se como haces lo que te da la gana con mi padre.
Liam: Es que tu padre no es mala persona, solo lo aparenta. -terminamos de desayunar paga Liam contra mi voluntad y salimos del bar para ir a nuestro parque. Para nuestra suerte no hay nadie. Pasamos la mañana allí, riendo, hablando de nosotros y mostrándonos nuestro amor con cada beso que nos damos.
~Llamada telefónica~
Yo: ¿Si?
Xxx: Venga, para casa ya que vamos a comer. -puse cara triste aun que no me viera-
Yo: No quiero papá...
Papá: Como no vengas no te dejo que salgas más con él.
Yo: Está bien, ya voy. -Cuelgo- Era mi padre, que tengo que ir me ya a comer...
Liam: Bueno, ya pasaremos la tarde juntos. -me sonrió y yo a él- Vamos, cariño.
Ya estábamos llegando a mi casa cuando una moto a más no poder de ruidosa se para delante nuestra.
Yo: ¿Qué quieres Justin? -Se quita el casco y se baja la cremallera de su chupa de cuero roja y negra-
Justin: Solo quiero daros las gracias. -yo me quedé perpleja a lo que Justin dijo, ¡jamás me dio las gracias a mi!- Gracias por llevar me a mi casa, después de estar molestándoos todo el tiempo. Lo siento.
Liam: No importa, Justin.
Justin: Sí importa, porque si hubieras sido tú, yo no lo habría hecho. -Liam echó una pequeña sonrisilla de victoria- Gracias de verdad, si no hubiera sido por vosotros habría muerto congelado... Bueno era eso, adiós.
Liam y yo: Adiós. -se subió la chupa, se puso el casco y arrancó su moto. Se marchó. Y yo ahora me pregunto, ¿Justin tendrá algún lado bueno de delicadeza o sentimientos? No lo se... Llegamos a mi casa y para mi sorpresa Liam me besa en los labios, pero le sigo el juego. Mi padre suele espiar.
Liam: Hasta luego, amor.
Yo: Hasta luego, cariño. -Entro en casa y ayudo a mi madre a poner la mesa. Termino de comer y de ayudar a mi madre con las cosas de la comida y subo a mi cuarto, miro el Tuenti, Twitter y de más. Tengo alguna que otra cosa, pero no mucho. Cierro el ordenador. Miro por la ventana, no está... ¿donde puede estar? Le mandé un WhatsApp y no me respondió... me estaba preocupando, y bastante. Salgo a la calle. Toco a su puerta.
Yo: Hola, ¿está Liam?
Karen: Hola, Anna. No, no está. Pero pasa y hablamos. -¡Qué! ¿Donde se a metido?
Yo: No, gracias, tengo prisa. Adiós.
Karen: Adiós. -Empiezo a buscar a Liam por nuestro parque, pero no esta, sigo por todas las calles del pueblo y tampoco lo encuentro... Me estoy empezando a preocupar y bastante. No se lo que le puede a ver pasado, es muy raro en él desaparecer sin motivo... ¿Se habrá citado con Justin? No, no, no, me dijo que él no le pegaría, me lo prometió. ¿Donde puede estar? Me siento en un banco agotada. Miro al cielo y ya estaba oscureciendo... Liam, por dios, ¿donde estás? Apoyo mi cabeza en mis manos colocadas en mis rodillas, esperando tener una idea más para buscarle. Pero no se me ocurre nada... Agacho la cabeza decepcionada, cuando. Siento que una mano se apoya en mi hombro derecho, levanto la cabeza muy asustada. Y al contemplar quien es...

No hay comentarios:

Publicar un comentario